<
>

Siri, el diamante que regaló zapatos, va al liceo, no tiene libreta de conducir y su nombre ya está en la órbita de Barcelona

El Sordo Jorge tomó la bajada de Belloni rumbo al Hipódromo. Y allá se fue, caminando, hasta la cancha del Niágara. El hombre se había quedado sin la moto con la que recorría las canchitas del barrio, pero no abandonó, decidió salir a pie.

Se jugaba la Copa de Campeones de baby fútbol, una cita ineludible para cualquiera captador. No era un día más. Aquella tarde jugaba su cuadro, el Potencia, el club que vio nacer al Piter Ruben Sosa y al Pompita Borges.

Jorge Sordo González se acomodó a un costado de la cancha y empezó el show de su cuadro. Uno, dos, tres, cuatro, cinco goles le encajó a Malvín Alto. Y aunque parezca mentira, el hombre no se deslumbró con ninguno de los jugadores del ganador, sino que depositó su ojo clínico en un botija que se comió aquella goleada.

"Pese a que su cuadro perdió yo le vi algo distinto a aquel chiquilín. Tenía condiciones naturales. Era rápido. Me arrimé a preguntar y el padre no estaba, el botija había ido con su hermano, entonces hablé con ellos y lo invité a que fuera a las formativas de Danubio", rememoró el Sordo González, en charla con ESPN, sin imaginar que tres años después todo el país hablaría de la nueva joya de Danubio y su nombre comenzaría a sonar en Europa.

La historia de Nicolás Siri es sumamente particular. Es que, a pesar de aquella goleada que sufrió con su cuadro, el Sordo González lo captó, y lo seleccionó para jugar el Mundialito Danone de baby fútbol.

Nico fue el goleador, Danubio salió campeón, y obtuvo como premio representar al país en Francia. Pero mire lo que es el destino: Nico Siri apenas pudo jugar un partido, contra Rumania. Estaba en plena etapa de crecimiento y los dolores en la espalda le impidieron tener continuidad.

De aquella convivencia con sus compañeritos, González recordó que Siri "era excelente en todo, comportamiento, compañerismo, tiene una forma de ser muy educado".

A su regreso, Nicolás arrancó en las formativas de la franja, donde ya jugaba su hermano Enzo.

Mariana Gaspar, encargada de comunicaciones de las juveniles de Danubio, expresó a ESPN que la familia Siri vive por Hipólito Irigoyen por lo que Nicolás cruzaba la calle y se metía en el Complejo Del Campo a entrenar.

Y aportó que "Nico va a todos lados con el hermano, son muy pegados. Al ser menor de edad, Nico no tiene libreta para manejar pero va a entrenar con su hermano Enzo que lo lleva".

El gesto de los zapatos

Su primer entrenador en las formativas fue Néstor Blanco quién reveló que cuando llegó al club, Nicolás ya estaba en el grupo de captación.

"Lo que todos ustedes vieron el otro día en el Estadio, bueno, lo mismo hacía en la Séptima a su edad. Un jugador con buen remate, juego aéreo, tremenda potencia, siempre hacia adelante, nunca engancha para atrás", expresó Blanco en diálogo con ESPN.

Y enseguida abrió el baúl de su memoria… “Me acuerdo un partido con Peñarol en el Complejo Del Campo que perdíamos 0-3. Nico hizo el gol del descuento y luego nos pusimos 2-3. En el último minuto tiro de esquina a favor nuestro y Siri metió un frentazo al ángulo, la pelota pegó en el palo y entró. Tremendo”.

Pero la anécdota que más recuerda su exentrenador es referida a un par de zapatos.

Resulta que a Nicolás le fueron a dejar una cantidad de pares de zapatos de fútbol. Su técnico Blanco lo vio y le dijo en broma: "uhhh que cantidad de zapatos y justo necesito unos para mi hijo". Nico lo miró a su entrenador y preguntó: "¿Cuánto calza tu hijo?". Tomó un par de zapatos y se los entregó a Blanco. El DT le dijo: "Vamos a hacer una cosa, los llevo para que se los pruebe y si le quedan te los pago". ¿Saben lo que respondió el chiquilín? 'No me pagues nada, no quiero nada. Si no le andan, esos zapatos los rifamos entre los compañeros de mi categoría'".

Blanco destacó un dato poco conocido de la personalidad de Siri. "No le gusta perder a nada. Así como lo ven de silencioso, cuando explota ojo. Te das cuenta cuando está con bronca porque quiere ganar".

Inter pretendió contratarlo

Cuando dejó la Séptima, Nico Siri cambió de entrenador y pasó a ser dirigido por Javier Delgado. El Cabeza, como se lo conoce en el club franjeado, expresó a ESPN que una de las primeras experiencias que compartió con el delantero fue un torneo internacional en Brasil.

El campeonato fue en Quaraí y participaron Inter, Gremio, Nacional y Peñarol. Danubio salió campeón y Siri fue el goleador.

"Lo que me quedó grabado fue que vinieron dirigentes de Inter de Brasil a hablarme por él, que lo iban a seguir, que le veían condiciones y se lo querían llevar. Yo no dije nada de aquella charla porque Nico era un chiquilín, tenía 14 años. Pero yo sabía que en cualquier momento iba a explotar porque es maduro, tiene técnica, potencia, cabezazo, es rápido. Es muy centrado de cabeza".

Delgado reconoció que se enojaba con Nico cuando en determinados partidos no jugaba al 100% de sus posibilidades.

"Hablando con él me enojaba y le decía Nico el día que vos juegues al 100% no estás más acá. El sabía que estaba sobrado y había partidos que no daba al máximo. Y eso se lo digo a todos los chicos, les quiero hacer entender que el fúbol de hoy es todos los partidos al 100%".

En las formativas de la franja, Nicolás Siri marcó 41 goles. Su pasó por el Complejo Del Campo fue fugaz…

La recomendación a Leo

La pandemia trastocó todos los planes. Al punto tal que el entrenador principal de Danubio, Leonardo Ramos, no podía completar su cuerpo técnico ya que su asistente es argentino y no viajó.

En consecuencia, le pidió a Javier Delgado si podía subir para tenerlo como hombre de consulta. Cierto día, el Cabeza le comentó por lo bajo a Leo. "Tengo un 9 que está pronto, solo le falta contacto con jugadores de primera". Ramos no lo dudó: "Que lo llamen y venga mañana".

Al otro día Nicolás Siri cambió de Complejo y pasó a trabajar con el primer equipo.

Entre agosto y setiembre de 2020 firmó su primer contrato con la institución.

"Siri tiene contrato por tres años, hasta fines de 2023. Es un chico que está en el club desde 2017 en Pre-Séptima e integró el proceso selecciones nacionales juveniles en sub 15 y ahora preseleccionado Sub 17", dijo a ESPN el coordinador de las juveniles danubianas Enrique Ares.

Familia presente

Los dirigentes de Danubio destacaron que los Siri son una familia que siempre está presente pero con un detalle que consideran invalorable: jamás interfieren en las decisiones ni le meten presiones a sus hijos futbolistas.

Y así fue desde las formativas como lo hizo saber su entrenador de Séptima, Néstor Blanco, a ESPN: "Los padres de Nicolás son notables. Mirá que hay muchos padres que van a la cancha a enloquecer a los botijas. En este caso iban los dos y se ponían allá arriba en una sillita plegable, se quedaban bien lejos, miraban el partido, agarraban su sillita, ganara o perdiera, y se iban para su casa. Yo los conozco de vista y de lejos, jamás venían a pedir nada".

"Yo no los conozco. Nunca los vi en el Complejo y eso que viven a media cuadra", expresó Javier Delgado. Y agregó: "Eso es espectacular. Es lo ideal hoy, porque sabemos que es fácil para el jugador hacer dinero y los padres es obvio que quieren sacar adelante a la familia, y capaz que me pasó lo mismo eh, y le meten presión al niño".

El presidente Arturo Del Campo reconoció a ESPN que "es una familia muy estable, el hermano es su mejor amigo, está muy atrás de Nico, lo cuida, lo protege".

El estallido

El pasado viernes Nico Siri deslumbró a propios y extraños. Con apenas 16 años marcó tres goles en la victoria de Danubio sobre Boston River. En un momento donde el club se juega el descenso y la camiseta pesa 300 kilos, el pibe se puso el cuadro al hombro.

"Es muy centrado, escucha, aprende. Antes de jugar contra Nacional fue a saludar a los compañeros, de hecho sigue en el grupo de WhatsApp de la categoría. Miren como será la cosa que ayer hablé con él y me dijo que le había quedado pendiente jugar algunos partidos más en su categoría", reveló Delgado a ESPN.

La actuación de Nicolás, su corta edad, la personalidad mostrada para sacar la cara por un cuadro que peligra su permanencia, despertaron el interés de los poderosos.

De ser un desconocido pasó a las comparaciones con Ruben Sosa y al posible interés de Barcelona, según informaron Mundo Deportivo y AS.

El presidente Del Campo prefiere ser cauto. "Sí me llamaron, sobre todo periodistas de diversas partes del mundo y hay sondeos, no lo voy a negar. Pero la verdad, con un muchacho tan joven no vale la pena ni siquiera empezar con esos temas porque no creo que sea bueno. El chico está estudiando, es respetuoso y ordenado. No nos parece el momento de empezar a hablar de una posible venta, estamos en una etapa de formación. Es un tema de mucha cautela y tranquilidad".

Por Maroñas se ilusionan con verlo jugar en el primer equipo con su socio, el Cepillo Franco González, un 10 bajito que jugaba de ojos cerrados con Siri.

Mientras tanto el chiquilín vive un sueño propio de su edad, como lo manifestó el domingo en Punto Penal: "Ni yo lo puedo creer…".