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Temporada de Astros, en brazo de Verlander

Verlander enfrenta a Severino, uno de los mejores lanzadores de la liga en la temporada regular. Tony Gutierrez/AP Photo

HOUSTON -- En el 2017, los Houston Astros han ganado 106 partidos, la mayor cifra en la historia de la franquicia.

Su intermedista, el venezolano José Altuve, puso números que lo convierten en una muy sólida opción para el premio Jugador Más Valioso y, en la opinión de muchas personas, ahora mismo es el mejor bateador de las ligas mayores.

El conjunto de la ciudad espacial ha ganado sus cuatro encuentros en el Minute Maid Park en la postemporada y su próximo lanzador, el derecho Justin Verlander, un potencial candidato al Salón de la Fama cuando termine su carrera, tiene marca perfecta de 8-0 desde que fue adquirido desde los Tigres de Detroit el 31 de agosto.

Sin embargo, todo eso pasará a un segundo plano dependiendo del resultado del sexto encuentro de la Serie de Campeonato de la Liga Americana contra los Yankees de Nueva York, programado para el viernes en Houston, cuando Verlander enfrente por segunda ocasión en la serie al derecho dominicano Luis Severino.

Después de ganar apretadamente los primeros dos partidos en casa, los Astros fueron vapuleados por los Yankees en los próximos tres en Nueva York. De regreso a Houston, los Astros están obligados para evitar la eliminación y Verlander finalmente estará abriendo el juego para el cual fue contratado hace 45 días.

“Sí, para responder a la pregunta, ésta es la razón por la que estoy aquí”, dijo Verlander el jueves en el Minute Maid Park.

“Saben, obviamente, sé que es un gran juego. No hay que rehuir ese hecho”, dijo Verlander. “Entonces, mi plan de juego es salir, y como dice el cliché, dar todo lo que tengo. Solo voy a centrarme en tratar de ejecutar mis lanzamientos, tratando de no permitir que el momento llegue a mí, solo enfocarme en la tarea que tengo entre manos”, agregó.

Verlander, quien tiene foja de 10-5, 3.18 en 19 juegos de playoffs (3-0 contra Nueva York), lanzó juego completo de 13 ponches y 124 lanzamientos en la victoria de Houston 2-1 sobre los Yankees el sábado, después que tuvo 2-0 en las Series Divisionales contra los Medias Rojas de Boston y 5-0 en el mes de septiembre.

El derecho de 34 años ha ganado los premios Novato del Año, Cy Young y Jugador Más Valioso; tiene 188 victorias en su carrera de 13 temporadas y ha sido convocado a seis Juegos de Estrellas. Ha permitido una o cero carrera en tres de sus últimas cinco salidas de playoffs y en ninguna de ellas le anotaron más de tres vueltas. Con 128 ponches en postemporada, se ubica séptimo en el liderato de todos los tiempos. Un caballo, caballo.

“Obviamente sé que ésta es una de las principales razones por las que me trajeron aquí. Creo que hasta el momento he hecho lo que me pidieron o lo que necesitaban de mí para ayudar a la rotación y ayudar a profundizar en los playoffs”, dijo Verlander.

“Éste es obviamente el juego más importante para los Astros hasta este momento en la temporada. Las expectativas están ahí. Mis compañeros de equipo, estoy seguro, esperan mucho de mí. Y espero mucho de mí mismo. Entonces es por eso que jugamos el juego. Y me encantan estas oportunidades para lanzar en estas atmósferas, este tipo de juegos. Esto debería ser muy divertido”, agregó.

Pero Verlander tendrá de frente a Severino, uno de los mejores lanzadores de la liga en la temporada regular (14-6, 2.98 y 230 ponches en 193.1 entradas) y quien solamente ha permitido cuatro carreras en 11.0 entradas en sus últimas dos salidas. El quisqueyano había permitido una carrera en cuatro actos contra Verlander cuando fue retirado del juego por el manager Joe Girardi por precaución debido a un movimiento irregular del hombro.

Severino, de 23 años, ha estado en el juego más grande de su carrera en cada salida desde mediados de la temporada.

“Mis expectativas siempre se concentran en localizar mi bola, tratar de caerle arriba a los bateadores y ejecutar mis pitcheos”, dijo Severino. “Pienso que mi salida anterior fue buena, aunque tuve que salir temprano, pero estoy bien. Estoy listo para el juego”, agregó.

“Está bien. Hizo un muy buen bullpen y está listo para salir”, dijo Joe Girardi, el manager de los Yankees, sobre su joven “As” monticular.

Más importante que el lanzador del día, los Astros están contra la pared, con poco margen de errores y lidiando con los Yankees, el equipo más ganador de todos los tiempos con 27 cetros de la Serie Mundial y 40 títulos del joven circuito, y uno que regresó de estar abajo en el juego de comodines contra los Mellizos de Minnesota y luego de estar 0-2 en las Series Divisionales contra los Indios de Cleveland para colocarse a un triunfo de avanzar a su primer clásico de otoño desde el 2009.

“Bueno, hay una creencia en los medios cuando tienes un Justin Verlander. Comienza desde que amanece. Cuando nos despertemos mañana por la mañana, sabremos que tenemos una increíble oportunidad de ganar. Justin Verlander está en el montículo. No importa, Juego 1, Juego 6, un juego el martes en julio, agosto, septiembre. Es un buen sentimiento”, dijo AJ Hinc, el manager de los Astros.

“Justin levanta la barra, los chicos van a querer hacer más. Vamos a tener que luchar contra esa emoción, como hemos hablado antes. Pero su presencia hará que todos se sienten inmediatamente, se levanten un poco más, tengan un poco más de energía debido a la presencia que él trae. Es difícil de medir. Es difícil de fingir. Lo tienes o no lo tienes. Verlander lo tiene”, dijo Hinch.

Un dato a favor de las aspiraciones de Houston de llegar a la Serie Mundial por segunda vez en su historia y por primera vez desde el 2005, cuando aún jugaban en la Liga Nacional: Cuatro de los últimos cinco equipos que tomaron ventaja 3-2, después de perder los primeros dos partidos, terminaron siendo eliminados. Todos los que perdieron, terminaron jugando los últimos choques en la carretera.

“Puedo sacar algo de mi éxito en situaciones pasadas, pero eso no significa nada para mañana. Creo que cada juego es un nuevo comienzo. Y creo que es por eso que como atletas, te pones nervioso, ansioso, todos esos sentimientos porque es el miedo a lo desconocido”, dijo Verlander.

“No sé si seré tan fuerte como lo fui la última vez o la última vez que lancé un partido decisivo o un posible final de temporada. Simplemente no lo sabes, y eso es lo divertido de esto”, dijo Verlander.