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En la Liga Mx, con troncos viejos harán muebles nuevos

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Los beneficios de cancelar el CL20 (1:27)

La cancelación del torneo que corría podría traer beneficios a los directivos del futbol mexicano. (1:27)

LOS ÁNGELES -- La dimensión de la tragedia se cotiza con el paladar del drama. Elucubrar es un ejercicio sabrosón: los equipos de la Liga Mx perderían, supuestamente, entre 120 y 150 millones de dólares tras el exterminio del Clausura 2020 oficializado el viernes pasado en la famosísimamente inmortalizada #YuntaDeDueños, cortesía del cómico involuntario Sven-Göran Eriksson.

Toda una fortuna, según los cálculos de diversos medios, los cuales involucran incluso a afanosos economistas y expertos en finanzas, algunos de los cuales, vale decirlo, vacilarían en decir acertadamente el número de jugadores que un equipo de futbol puede tener dentro de la cancha.

No es por demeritarlos. Lo suyo es el ábaco, no el pizarrón. Para estos ecónomos, el cero –bien colocado--, puede ser más valioso que lo que representa el ‘10’ dentro de la cancha. Su oficio es mover acciones y fondos crediticios, y jugar con una regla de tres, antes que juguetear con una línea de tres o de cinco.

¿Es una tragedia colosal perder o dejar de recibir entre 120 y 150 millones de dólares entre los 18 clubes? Sin duda. Son cifras exorbitantes. Sin embargo, hagamos cuentas.

Suponiendo que las pérdidas totales coquetearan con los 135 millones de dólares al cancelarse el Clausura 2020, correspondería, aproximadamente, un déficit de 7.5 millones de dólares para cada equipo de Primera División.

¿Verdad que ya no es tan grave? Pierden más los equipos, torneo tras torneo con torpes, mañosas, sospechosas y pésimas contrataciones.

Para el Clausura 2020 había registrados 181 jugadores no nacidos en México. ¿Puede usted armar de memoria a un once titular y a una banca respetable con algunos de esos futbolistas? De lo improbable a lo imposible.

Podemos ir a varios ejemplos. Vamos al más dramático. Maximiliano Meza, de Monterrey. Rayados pagó 15 millones de dólares por el argentino, y sus mejores partidos deben estar en la memoria empolvada de los fanáticos de Independiente.

América invirtió cerca de 20 millones en Nico Castillo y Nico Benedetti, y el primero por una lamentable enfermedad, y el segundo por su organismo de cristal de segunda mano, han terminado por no aportarle nada a El Nido.

Las inversiones de Tigres se colapsan de fracasos. Baste mencionar los caprichos de repatriar a Diego Reyes y Carlos Salcedo, y para lo que han aportado Edu Vargas, Enner Valencia, Jordan Sierra y Ayrton Preciado, no desentonan con los mexicanos.

El mismo Guadalajara tiene que contemplar cómo sus flamantes adquisiciones han terminado por infestar la banca de refunfuños, antes que aportar soluciones.

Y podemos hacer ese recorrido por los 18 equipos, incluyendo a protagonistas como Cruz Azul y León, donde hay mucha paciencia con Milton Caraglio, Pablo Cepellini y Lucas Passerini, en La Noria; y en El Bajío, excesiva tolerancia con Nicolás Sosa, Stiven Barreiro, Ramiro González, y demás.

Es decir, en general, los clubes mexicanos terminan enquistándose de futbolistas que no responden ni al precio de su carta, ni al salario que cobran, ni a las expectativas que quisieron generar con tan rimbombantes presentaciones.

Como repercusiones de la pandemia, del colapso financiero de los equipos, deberán empezar a hacer recortes, y hay bastante tela o retazos, por donde empezar, porque los clubes empezarán a sufrir sin taquilla, y viendo recortado su ingreso por parte de los patrocinadores, de las televisoras y otros ingresos vinculados a sus estadios.

Ya será un alivio si logran colocar a varios de los lastres financieros con los que cargan en su plantel, sobre todo, con los nubarrones que se avecinan de cara al Apertura 2020 y los remezones que esperan, aún en el Clausura 2021, como resultado de los estragos financieros de la pandemia entre las aficiones.

Y si no logran deshacerse de muchos de esos jugadores que sólo rellenan una nómina, y seguramente alguna sospechosa y oscura negociación entre promotores y directivos, al menos cederlos a préstamo será un alivio para librarse de salarios promedio de un millón de dólares por año, por jugador.

Es decir, la única manera para confrontar el panorama financiero agobiante del Apertura 2020 y del Clausura 2021, es empezar a deshacerse de jugadores que jamás debieron llegar al futbol mexicano.

Pero, el gran problema, es saber si muchos de esos 181 jugadores no nacidos en México que llegaron a la Liga Mx, tienen mercado en Sudamérica o la MLS, pero, queda claro, que en ninguno de esos dos escenarios, les van a pagar lo que les costaron.

Uno de los economistas exitosos, Warren Buffett, asegura que en el mundo de los negocios, “sólo hay dos reglas. La primera, es nunca pierdas dinero. La segunda regla, nunca olvides la primera”.

Tan simple y tan complicado para la inmortalizada #YuntaDeDueños.