El boxeo tiene dos ilusiones para comenzar una nueva era: la pelea Benavidez vs Zurdo y la nueva liga TKO. ¿Y Canelo?
El boxeo mundial intentará reinventarse en 2026, y para ello atenta contra la hegemonía de Saúl ‘Canelo’ Álvarez como su rostro en Norteamérica. La contundente derrota que sufrió ante Terence Crawford y una posterior operación ponen nuevamente en duda su capacidad de seguir como la gran figura de la industria, pero la respuesta no depende solo de él; sino de que el pugilismo sea capaz de encontrar un argumento para sustituirlo.
Canelo, a través de su entrenador Eddy Reynoso, declaró que la operación a la que sometió su codo izquierdo no le permitirá pelear el fin de semana del 5 de mayo, dejando desierta esa icónica fecha por la victoria de las tropas mexicanas ante la invasión del ejército francés de 1862.
La gran pregunta es si otros mexicanos pueden dar un mejor espectáculo de lo que ha dado Canelo. Y la posible respuesta hoy lleva a David Benavidez, pues ni el Divino (Espinoza), el Vaquero (Navarrete) o el Pitbull (Cruz) tienen ese impacto que hoy genera David. El peso le ayuda, pero además es un peleador que emociona y lo ha demostrado en sus últimos combates.
Benavidez está entre los mejores libra por libra y junto a él se encuentra el camino de los negocios que necesita una nueva figura mexicana. Ahí aparece la pelea entre David Benavidez y Gilberto ‘Zurdo’ Ramírez para el 2 de mayo.
El Zurdo, primer campeón mundial crucero que ha dado México, tenía programada un combate con Robin Safar para enero, pero ya fue suspendida por una lesión del sueco. El duelo entre Benavidez y Ramírez en mayo sería una pelea taquillera y encaminada a que David ocupe esa posición de figura mexicana en una fecha tan importante.
Es una clara oportunidad para ambos de dar un golpe de autoridad, pero la presión y el favoritismo están con Benavidez, quien debe demostrar que es quien manda en el boxeo y aprovechar sus virtudes comerciales para ser figura no solo en el mercado mexicano, sino en el hispano y anglo de los Estados Unidos.
Por su parte el Zurdo, de 34 años, solo perdió a finales de 2022 con Dmitry Bivol, igual que le sucedió al Canelo. Gilberto es un hombre que da espectáculo, tiene ganas y le sobra hambre. El 2 de mayo enfrentaría su Super Bowl en un duelo donde ambos tienen estilos que pueden generar una pelea épica.
Ese combate, de ataque e ida y vuelta, puede ser el inicio de una nueva era sin Canelo Álvarez. De hecho representa la mejor, y quizá única, oportunidad de que el boxeo mundial empiece a separarse de la figura del tapatío como modelo de negocio. Pero no hay que ir tan rápido, tiene que concretarse y estar a la altura de las expectativas para empañar una imaginaria revancha entre Canelo y Crawford.
Otra oportunidad para encontrar una vida sin Canelo Álvarez puede ser la nueva liga de boxeo TKO que se lanzará este enero, un intento de emular a la UFC creando una mega empresa de boxeadores bajo el concepto de Dana White y el dinero del príncipe árabe Turki Alalshikh.
El planteamiento es tener solo un campeón mundial por categoría, mejores sueldos y más espectáculo. Para concretarla están buscando modificar la Ley Alí, una ley federal que se proclamó para proteger a los boxeadores de presiones y ahora se plantean cambios bajo el argumento de relanzar boxeo. "Creemos que las mejoras que estamos discutiendo podrían impulsar un resurgimiento del boxeo en Estados Unidos, brindar a los boxeadores estadounidenses acceso a mayores oportunidades y mejor protección, y propiciar más eventos de boxeo en todo el país", publicó ESPN en 2025, citando a un vocero de la UFC.
En el aniversario 25 del lanzamiento digital de ESPN Deportes, hacemos un recuento animado de la carrera de Saúl Álvarez, el hombre que ha marcado la conversación en el deporte y el boxeo mundial.
La nueva promoción plantea surgir este inicio de año, y su meta es ser capaz de tener bajo su paraguas a las grandes figuras del boxeo mundial, una estrategia que atenta contra los organismos tradicionales y su lentitud para generar muchas de las peleas que desean los aficionados, como durante largo tiempo pasó con el combate entre Canelo Álvarez y David Benavidez. Un modelo de tener las peleas deseadas claro que sería atractivo para el público, los promotores, los medios y los anunciantes, pero falta concretarlo.
Mientras tanto… ¿Qué hará Canelo?
Mientras todo eso sucede, Saúl Álvarez juega golf.
Y a través de su entrenador, usado como vocero, ha dicho que volverá hasta el fin de semana del 15 de septiembre con la intención de una revancha frente a Terence Crawford. En el camino, Crawford ya anunció una sorpresiva, o quizá estratégica, retirada del deporte. Si se acaba el plan A de Canelo, entendiendo que el mexicano aún está bajo el problemático contrato de los árabes, solo quedan rivales de pedacería.
Es cierto, los árabes pueden hacer dinero sin Canelo (de hecho cuando lo llevaron a oriente no funcionó), pero la realidad es que Crawford no tiene en el escenario otra opción de ganar mucho dinero que no sea volver a pelear contra el mexicano. Lo de Terence puede ser una maniobra estratégica bajo el entendido de que sus verdaderas ganancias vendrían con esta revancha.
Así que su camino sería nuevamente cargar con el peso de una pelea, cumplir el contrato y luego una despedida en territorio mexicano. Esto aún como duda, porque Canelo sigue siendo Canelo y si los intentos del boxeo de protagonizar sin Saúl Álvarez fracasan, entonces volverán a necesitarlo y él confirmará que la peor versión del Canelo sigue salvando al boxeo.
