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Los momentos que marcaron a Enzo Pérez en River Plate

AP

El Estadio Único de Santiago del Estero explotará este viernes para ovacionar a Enzo Pérez, uno de los grandes ídolos contemporáneos de River Plate, ante la posibilidad de que dispute su último partido con la banda roja.

Seis años y medio, diez títulos y 241 partidos componen el CV del oriundo de Maipú en el Millonario, pero sus momentos más destacados van más allá de lo que puedan anticipar números y estadísticas.

A continuación, repasamos los sucesos que marcaron la trayectoria de Enzo en River:

De España a Argentina, sin escalas

A mediados de 2017, un movimiento rompió el mercado de pases del fútbol argentino: Enzo Pérez, titular en la final del Mundial de Brasil 2014 y de largo recorrido en Europa, donde vistió las camisetas de Benfica y Valencia, tomaba la decisión de regresar a su país, en el que había brillado en Godoy Cruz y Estudiantes.

A pesar de encontrarse en plenitud física y futbolística, el mendocino decidió con el corazón. Quería venir a jugar en el club de sus amores, al que había ido a alentar cuando jugaba en otros equipos, el que lo había hecho festejar desde el Viejo Continente. El conjunto de Núñez le pagó dos millones y medio de euros a su par español, que en 2015 había abonado 25 palos de la misma moneda por el volante.

"Llegar a River es el paso más importante de mi carrera. Todos hicimos un esfuerzo para que esto se pudiera dar. Tanto River, como el Valencia como yo mismo", indicó Pérez, que llegó junto a Ignacio Scocco, Javier Pinola y Germán Lux. Y añadió: "Voy a pertenecer al club del que soy hincha. Tendré ansiedad y nerviosismo, pero siempre tratando de hacer las cosas bien".

El golazo a Jorge Wilstermann

En su primera temporada en el club, Enzo anotó tres goles, la mitad de los que convirtió en sus restantes años, lógico teniendo en cuenta su reconversión futbolística, pasando a ser un volante más posicional y, en algún punto, defensivo.

Y dos de ellos tuvieron lugar en el mismo partido, uno de los más recordados de la era Marcelo Gallardo. Por los cuartos de final de la CONMEBOL Libertadores 2017, el Millonario fue goleado 3 a 0 por Jorge Wilstermann en Bolivia, por lo que necesitaba una remontada histórica, casi sin precedentes.

El 21 de septiembre, en un Monumental colmado, River no solo dio vuelta la serie, sino que lo hizo goleando al conjunto boliviano por 8 a 0, con cinco tantos de Nacho Scocco, dos de Enzo y uno de Nacho Fernández. Pero el segundo del mendocino fue especial: recorrió más de 70 metros con la pelota dominada, tras tomarla en el borde de su área y pasando entre dos rivales en mitad de cancha, y definió por encima del arquero, estampando el 8 a 0 final a los 67 minutos.

La final de Madrid

De los nueve títulos que ganó en estos seis años y medio -podrían ser diez u once a fin de año-, el más importante es, sin dudas, la CONMEBOL Libertadores 2018, por tratarse del torneo más importante a nivel continental y por cómo se consiguió: venciendo a Boca en una histórica final (previamente, lo había doblegado en la Supercopa Argentina).

Enzo disputó 12 de los 14 partidos del River del Muñeco en la Copa, perdiéndose solo la serie de cuartos de final frente a Independiente, ya que fue expulsado sobre el final de los octavos contra Racing, por provocar a Ricardo Centurión cuando era reemplazado. Eliminados los dos equipos de Avellaneda, el Millonario le remontó la semi a Gremio en Porto Alegre, situándose en la definición.

Y allí, por primera vez en esta instancia, chocaron River y Boca. En la ida, que finalizó 2 a 2 en La Bombonera, Pérez fue reemplazado a los 75 minutos por Bruno Zuculini, mientras que en la vuelta, enviada al Santiago Bernabéu por los incidentes afuera del Monumental, jugó las dos horas de encuentro, teniendo en cuenta el alargue, en el que fue partícipe de la mayor gesta riverplatense.

"Cuando Juanfer metió el 2-1 medio que nos enloquecimos, hubo una desorganización total, corríamos para cualquier lado y no definíamos las que teníamos para definir. Si nos hubieran empatado, era para matarse. Pero por suerte apareció el loco este (el Pity Martínez) y lo definió", recordó el futbolista, que luego pudo disputar su segundo Mundial de Clubes, en diálogo con La Nación.

Atajo yo, Marcelo

Definitivamente el momento más icónico de la carrera de Enzo en River tuvo lugar el 19 de mayo de 2021. Mientras el mundo todavía atravesaba la pandemia de coronavirus, el fútbol continental regresó, aunque sin público en las tribunas, y el equipo de Gallardo afrontó una nueva fase de grupos del certamen continental, tras la ajustada caída en semifinales frente a Palmeiras de la edición anterior.

Pero un brote de COVID-19 en el plantel complicó al equipo, que fue a jugar a La Bombonera con un equipo muy alternativo (empató y cayó por penales, por la Copa de la Liga) y, luego, tuvo un peor panorama en la Libertadores, ya que la lista de buena fe entregada por el club no incluía a todos los juveniles. De esta manera, River se encontró sin arquero para recibir a Independiente Santa Fe, y en medio de la incertidumbre el mendocino, que estaba desgarrado, se candidateó para reemplazar a Franco Armani.

El resultado, histórico: el Millonario venció al elenco colombiano por 2 a 1, merced a los tempraneros goles de Fabrizio Angileri (3') y Julián Álvarez (6'). Kelvin Osorio (73') descontó para la visita, pero los de Núñez, que no tenían suplentes y en su XI contaron con dos debutantes, defendieron a su arquero, que también intervino en un par de ocasiones, y se llevaron una victoria para los libros de historia. La emblemática camiseta verde usada por el volante reconvertido en guardameta descansa, junto a sus gentes, en el museo del club.

La despedida de Gallardo

El último gran evento de Enzo en River fue, quizás, la despedida de Marcelo Gallardo en el Monumental, el 16 de octubre de 2022 ante Rosario Central. Aquella noche, Enzopé saltó al césped con lágrimas en sus ojos, clara muestra de la relevancia que tuvo el Muñeco en su carrera. Él lo pidió, lo trajo, lo reconvirtió, lo bancó y, a fin de cuentas, le hizo cumplir el gran sueño de su vida.

Ya sin Napoléon, tomó la posta Martín Demichelis, quien le mantuvo la capitanía -se hizo cargo de ese rol tras el retiro de Leo Ponzio- y lo situó como su volante central. No obstante, pese a que River se consagró campeón del Torneo de la Liga, acumula 20 triunfos al hilo en casa y por momentos jugó muy bien, la relación quedó marcada por el presunto cortocircuito que generó la charla de Micho con la prensa.

"Lo que hablo y dejo de hablar, siempre lo hago puertas para adentro. Me enfoco en ayudar, en seguir creciendo, en que el equipo siga creciendo, y tenemos por delante partidos muy importantes, y nos tenemos que enfocar en eso", señaló el experimentado volante en diálogo con Star+.

En este exitoso período, Enzo festejó, sufrió, ganó, perdió, vivió. Rechazó una importante oferta de Turquía, tras la consagración en Madrid, pero quiso seguir. Cumplió 200 partidos en el club de sus amores, se metió en el top 10 de más presencias en la historia de la Libertadores. Sin tantos sueños por cumplir y con 37 años, su camino estará en otro lado. La idolatría de River, por lo pronto, ya la tiene eternamente.