<
>

Diego Martínez afronta su primer Superclásico con la oportunidad de dar un golpe de autoridad

Cada partido es particular para Diego Martínez. El entrenador, que debutó oficialmente hace un mes en Boca Juniors, sigue buscando la mejor versión del Xeneize, un equipo que es muy irregular y deambula en la mitad de la tabla del Grupo B de la Copa de la Liga. Y este domingo se viene nada menos que el duelo ante River Plate, en el Monumental.

El técnico está en plena búsqueda de un buen funcionamiento de Boca, que sumó nueve puntos en las seis primeras fechas del año. Después de algunas alegrías en la pretemporada, la competencia oficial lo muestra sin una línea clara, sí tratando de ser protagonista, aunque el domingo pasado sufrió una dura caída en la visita a Lanús

"El equipo no mereció perder, hizo méritos para llevarse más de lo que nos llevamos", sentenció Martínez tras el 2-1 en el Sur. El mismo concepto, palabras más, palabras menos, fue su mensaje después de otros encuentros, con empates en los que su equipo tuvo más llegadas, pero careció de efectividad.

"Creo que el intento principal de mejora es el control en el campo rival. Seguiremos trabajando para corregir los errores y seguir creciendo como equipo", expresó el entrenador, justo en la antesala de su partido más importante en el banco del Xeneize, contra River en el Monumental de Núñez, por la séptima jornada.

"Llevamos solo seis partidos desde que estamos al frente del equipo, en menos de un mes. Prácticamente no tenemos tiempo de trabajo y estamos compitiendo cada tres días, no es una excusa ni mucho menos", remarcó Martínez, quien ya buscó lo mejor de cara al domingo próximo.

"Esta es una semana importantísima. Ya tenemos la cabeza en eso, como lo hacemos siempre, sabiendo lo que significa este partido. Vamos a tener una semana de trabajo larga", comentó. Sin dudas, su desafío es extremo, con el plus de que Boca además necesita más puntos para meterse en la pelea en su zona.

Boca, con nueve unidades, figura a siete puntos de Godoy Cruz en la tabla, líder del Grupo B del torneo, el de mejor puntaje del año y uno de los dos invictos. El otro es precisamente su archirrival, al que espera cortarle esa marca y justo frente a sus hinchas.