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Huracán levantó cabeza: venció a Rosario Central en la Copa de la Liga

Se recuperó ante sus hinchas. Huracán, que no había podido ganar en seis de los últimos siete partidos, venció 2-0 a Rosario Central en el Estadio Tomás Duco, por la octava fecha de la Copa de la Liga. Y así logró su primera victoria del año como local.

El Globo, dirigido por Walter Coyette -viene de reemplazar a Facundo Sava-, había logrado apenas un triunfo y sumaba cuatro goles a favor en siete encuentros, mientras que tenía solo cinco puntos. Venía de empatar como local con San Lorenzo en el clásico, aunque después de la victoria sobre Banfield de visitante en el debut de 2024 acumulaba dos empates y cuatro derrotas.

Por eso el festejo de su gente, ya que para colmo se dio el gran gusto de superar a Central, el actual campeón del fútbol argentino, dueño de la Copa de la Liga 2023, cuando se impuso a Platense en la final, para caer acto seguido ante River Plate en el Trofeo de Campeones.

En tanto, el Canalla, conducido por Miguel Ángel Russo, acumulaba 11 unidades, producto de tres victorias, dos igualdades y dos caídas. Y apenas había metido seis tantos en siete fechas. El conjunto rosarino venía de ganarle el clásico de esa ciudad a Newell's como visitante, pero bajó su rendimiento y lo pagó caro.

Este jueves, rompió el cero Ignacio Pussetto, a los 22 minutos del primer tiempo y aumentó la ventaja Hernán De La Fuente a los 31. Y fue delirio de sus hinchas, ya que había sufrido dos derrotas y sumado un empate de local en el año, por lo que este fue su primer triunfo en casa en 2024. Es más: se impuso tras casi cuatro meses en su estadio, desde el 11 de noviembre contra Arsenal.

En el desenlace del primer tiempo se dio un caso llamativo. Hubo agarrones, empujones y discusiones entre jugadores de Huracán y Central y el árbitro Ariel Penel quiso imponer autoridad: le sacó tarjeta amarilla... a un jugador equivocado. Parece que le dijeron que, en el caso del Globo, era para un chileno, pero se equivocó de futbolista: se la sacó al defensor Rodrigo Echeverría, quien lo miró incrédulo, sin entender lo que pasaba, cuando en realidad debía ser para el mediocampista William Alarcón.

Siguió intentando el local y trató la Academia rosarina descontar, pero no pudo. Por eso, fue festejo a pleno para Huracán en el Ducó, para ilusionarse, igual que su rival, con tratar de terminar entre los cuatro primeros del Grupo A y clasificarse a la siguiente fase.