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¿Y ahora quién podrá ayudarnos?

BUENOS AIRES -- Tras perder la Copa América, Leonel Messi anunció que dejaba la Selección. Unos días después Gerardo Martino presentó la renuncia. La crisis de la AFA parece no tener fin. Y aunque parezca increíble en un país con tanta historia futbolera, el cargo de entrenador nacional ya no brinda el mismo prestigio en relación a décadas pasadas.

El puesto que hasta hace algunos años era un honor para muchos técnicos hoy está devaluado. Los DTs más exitosos prefieren triunfar en Europa (caso Simeone o Sampaoli) antes de venir a agarrar un equipo nacional que hace 23 años no gana títulos, donde cuesta encontrar un par de días seguidos para trabajar una idea, un concepto, y en el que no salir campeón es un fracaso.

A esto, hay que sumarle que la AFA está acéfala y todos los días aparecen nuevos problemas, económicos e institucionales. Así las cosas, ¿quién querrá hacerse cargo de este fierro caliente? El Cholo Simeone, por personalidad, por presente y por lo que representó como jugador con la celeste y blanca es “el” candidato. Pero está claro que no vendrá ahora: tiene todavía varios desafíos por cumplir en el Viejo Continente.

Sin el Cholo, el abanico de nombres es interminable. Tan amplio que hasta Ricardo Caruso Lombardi, impulsado por algunos periodistas y las redes sociales, comenzó sonar como candidato. A pesar de las bromas (ni el mismo Caruso debe pensar seriamente que tiene posibilidades), que surja su nombre en este contexto no es casual: acostumbrado a salvar equipos del descenso, su figura parece la apropiada para una AFA en caída libre.

Dejando a Caruso de lado y analizando a los entrenadores con "chapa" para la Selección, el fútbol argentino encontró en los últimos años una renovación interesante entre sus técnicos.

Marcelo Gallardo hizo un gran trabajo en River, donde plasmó una idea de juego y ganó varios títulos internacionales. Y Guillermo Barros Schelotto estuvo tres años en Lanús, ganó una Copa Sudamericana y dejó la base del campeón que luego potenció Jorge Almirón; hoy en Boca, tiene personalidad y carácter para manejar los egos de las grandes figuras. Sin dudas, Millonarios y Xeneizes cuentan con técnicos capaces de dirigir a la albiceleste: ¿los dejarán partir sus clubes?

Con más experiencia, Edgardo Bauza (hoy en el San Pablo) y Ramón Díaz (viene de renunciar a la Selección paraguaya) pueden sumarse a la lista. Marcelo Bielsa, quien renunció antes de asumir en la Lazio, siempre es tentador por lo que representa su figura. Jorge Sampaoli (firmó con el Sevilla), de gran trabajo en la Selección chilena, es otro nombre interesante. Antonio Mohamed puede anotarse en la carrera: actualmente está en el Monterrey. Y Mauricio Pochettino, poco conocido en la Argentina como DT, viene haciendo buenas campañas en el exterior (hoy dirige al Tottenham).

Nombres no faltan. Pero muchos de ellos están trabajando, y deberán renunciar a lo económico para ponerse al frente de un plantel que hoy está a la deriva, con una AFA caótica y sin conducción. La elección no será fácil. ¿Pero qué resulta fácil en este maltratado fútbol argentino?