<
>

Ansu Fati brilla y Messi destaca en el estreno del Barça en la Champions

play
Barcelona, sin resistencia en su debut de Champions (1:37)

El Barça no tuvo rival y goleó al Ferencvaros de Hungría con anotaciones de Messi, Fati, Coutinho, Pedri y Dembélé; Piqué fue expulsado. (1:37)

Lionel Messi de entrada y Ansu a continuación. El presente y el futuro del Barça fueron de la mano para dirigir la victoria del Barcelona en su estreno de Champions. El capitán desatascó al equipo cuando más lo necesitaba, con una jugada con sello personal e indiscutible que acabó en penalti. El juvenil le siguió, marcando el 2-0 y asistiendo al 3-0 de Coutinho.

Se hace difícil hoy por hoy imaginarse al Barça sin la presencia de Messi y de Ansu Fati, colegas de profesión y llamado el segundo a tomar el relevo del primero. Ya se verá cuándo... Pero, a la vez, también, sirvió la noche para dejar señalado a Griezmann, suplente y espectador de lujo del buen partido de Trincao, del debut goleador de Pedri y hasta de la redención de Dembélé. ¿Quién dijo que el Barça no tenía gol?

Pero entre todo, lo que acudió al plano fue una realidad indiscutible: al equipo de Koeman le sigue siendo primordial la presencia de su capitán, que apareció en el momento oportuno para desencallar un partido que empezaba a ser algo más que incómodo. Nadie lo diría a la vista del 5-1 final.

Leo está en su última temporada de contrato, nadie sabe qué hará en junio de 2021 y, sin duda, sigue en el Barça porque no pudo marcharse (él mismo lo reconoció). Messi, camino de los 34 años, solo ha marcado cuatro goles de jugada en sus últimos veinte partidos de azulgrana, a los que suma otros cinco de penalti, y después de la derrota en Getafe recibió alguna que otra crítica severa...

'Ya no es el mismo', 'No tiene la velocidad de antes', 'Le falta ese cambio de ritmo'... Consideraciones de este tipo se leyeron y se escucharon el domingo y provocaron que el lunes volviera a inquirirse a Koeman por la posibilidad de darle descanso. Pero Messi no descansó ante el Ferencvaros, sumó su séptimo partido como titular de la temporada (cinco con el Barça y dos con Argentina) y respondió a las dudas con una jugada marca de la casa que resucitó cuando más lo necesitaba su equipo.

¿Dudar de Messi? Se aventura un pecado hacerlo a pesar de todo lo que ha rodeado sus últimos meses en el Camp Nou. El guión de este Barça sigue escribiéndose alrededor de las botas de su capitán, que contemplando como en 25 minutos el Ferencvaros le había puesto contra las cuerdas, con un gol anulado, un remate a la cruceta y otro desviado cuando se temía un disparo mortal, decidió ponerse en marcha.

El Barça encaminó su primera victoria continental de la temporada a través del de siempre. Si se pasó 25 minutos sin apenas intervenir, con una falta que lanzó fuera y un remate sin peligro, entonces, en el momento de la verdad, tomó el balón junto a la línea de banda, se fue en diagonal de dos rivales y ya dentro del área, tras superar a Kovacic, se fue al suelo trabado por el central bosnio. Penalti indiscutible. Gol... Y otro partido.

Eterno

El Ferencvaros asustó al equipo de Koeman durante casi media hora pero a partir de ahí se acabaron sus ilusiones. Llegándose al descanso Fati, tocado por una estrella invisible, marcó el 2-0 con un remate inverosímil, con la tibia tras recibir un pase picado de De Jong y cerró el partido.

Para darle mayor crédito a su protagonismo combinaron ambos, Messi y Ansu, en la jugada del 3-0 que anotó Coutinho, asistido por el joven tras recibir un pase del veterano. Casi se diría que se entienden sin verse.

Había el quinto tanto del canterano en la temporada, contando el marcado con la selección, que muestra que el futuro azulgrana pasa por su persona... Pero dejando claro que en este vestuario, en este equipo, en este estadio, el número uno sigue siendo el de siempre, el eterno Messi.

Son ya 16 temporadas consecutivas marcando en la máxima competición, desde que el dos de noviembre de 2005 se estrenase en el mismo Camp Nou, aquella noche repleto de aficionados, ante el Panathinaikos.

Hubo el penalti de Piqué, con expulsión que le apartará del partido de Turín ante la Juventus, existió un Pedri ilusionante y un Dembélé resucitado. Y Trincao, Pjanic y De Jong... Pero por encima de todo existió Messi, Leo Messi. El de siempre y como siempre.