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El récord negro de la Copa Libertadores

Boca y Cristal protagonizaron una verdadera batalla en 1971 -

El record absoluto de expulsados en un partido de Copa Libertadores data del el 17 de marzo de 1971. El partido en cuestión se jugó en Argentina, en La Bombonera. Boca precisaba el triunfo para pasar a las semifinales. Sporting Cristal ya no tenía chance, pero si conseguía la victoria le servía la clasificación en bandeja a otro equipo peruano: Universitario.

El primer tiempo finalizó 2 a 1 favorable a Boca (habían marcado el Superatón Jorge Coch y Ángel Rojas para Boca y Juan Orbegoso para la visita). Pero a falta de veinte minutos Carlos González Pajuelo, que había entrado en reemplazo de Orbegoso, convirtió el gol del empate.

Cuando faltaban 6 minutos, con todo Boca volcado sobre el área de los peruanos se produjo una supuesta falta contra Rogel que el árbitro, el uruguayo Alejandro Otero, no sancionó.

Esa chispa encendió un polvorín del que participaron 21 de los 22 jugadores (sólo se mantuvo afuera Julio Meléndez). El juez decidió en el momento la suspensión del partido, la expulsión de 18 jugadores -exceptuó a Meléndez y a los dos arqueros: Rubén Omar Sánchez y Luis Rubiños- y por decisión policial se ordenó la detención de todos los protagonistas, quienes fueron trasladados a la seccional 24.

Tiempo después, el árbitro Otero contaba su visión: “Discutieron varios jugadores y vi a Suñe que se acercaba a Gallardo, amenazándolo. Gallardo le pidió por la Virgen que no le pegara, pero Suñé igualmente lo golpeó. El peruano replicó con una patada voladora y ahí ve generalizó la pelea. Expulsé a 18 jugadores. Cuando se generalizó la pelea me reuní con el linesman y le dije al comisario deportivo que el partido estaba suspendido por expulsión de 18 jugadores. Después, la policía me obligó a bajar por el

túnel por razones de seguridad: caían trapos encendidos a la cancha y, en algunos sectores, se intentaba invadirla. Lo peor es que me llevaron a la seccional de policía y me interrogaron, como si yo hubiese sido culpable de la pelea”.

Ambos planteles también fueron a parar a la comisaría y recuperaron la libertad pasado el mediodía siguiente. La peor parte la llevaron los tres jugadores terminaron hospitalizados. Los dos peruanos, Fernando Mellán y Eloy Campos, en el Argerich. Mellán con conmoción cerebral de primer grado y Campos con un pronunciado hematoma en el malar izquierdo, fractura del tabique nasal y corte en el labio superior. Mientras que el Chapa Rubén José Suñé fue a parar a la clínica Santa Isabel, donde le aplicaron siete puntos de sutura en la herida de su pómulo izquierdo.

Si bien hubo sanciones durísimas en ese entonces las aplicaban las ligas de origen de los clubes. El Tribunal de Penas de la AFA, en su reunión del 2 de abril de 1971, suspendió a cuatro jugadores y al director técnico de Boca: a Suñé le aplicaron un año y seis meses de suspensión; Roberto Domingo Rogel un año y cuatro meses; a Antonio Roberto Cabrera, un año y dos meses y al DT José María Silvero y Jorge Antonio Coch, un año.

Pero apenas tres semanas más tarde, la cercana celebración del Día de los Trabajadores sirvió de excusa para la aprobación de una amnistía que dejó sin efecto todas estas severas sanciones. Se tuvo en cuenta, para ello, que la Federación Peruana de Fútbol no aplicó a sus jugadores ninguna sanción, a pesar de los antecedentes y pruebas que fueron remitidos desde Buenos Aires por el Tribunal de Penas de la AFA. La amnistía generalizada dejó el hecho tan sólo en un feo anecdotario y en la cima de la lista de records negros.

Por supuesto que hubo muchos otros episodios de grescas generalizadas pero hubo que esperar hasta hace muy poco para que otro choque se convirtiera en el segundo partido con más expulsados.

El 'Gre-Nal' -como se denomina al mayor clásico de Brasil- era el 424 entre ambos clubes vecinos, se jugó el 12 de marzo. Ya a los dos minutos de iniciado hubo encontronazos entre varios protagonistas por una fuerte falta que recibió el delantero del local, Diego Souza. De ahí en más el desarrollo resultó muy tenso, con jugadores muy exaltados por momentos.

El punto culminante se presentó a escasos minutos del final, donde se profundizó el juego fuerte que terminó en una gresca de proporciones entre la mayoría de los protagonistas que estaban en el campo y con varios que ingresaron desde el banco de suplentes. El árbitro argentino Fernando Rapallini terminó expulsando a 8 jugadores (tres de cancha y un suplente por cada bando).

Y quedaron en tercer lugar Blooming - Emelec (en 1999, un partido intrascendente que ganaron los bolivianos 2 a 0 y vieron la roja tres jugadores por equipo) y Olimpia - Atlético Mineiro (1972, fase de grupo, el partido en Asunción iba 2 a 2 hasta que cinco jugadores del equipo brasileño vieron la roja, lo que hizo que se suspendieran las acciones y que la Conmebol le diera por ganado el encuentro al local), con seis expulsados en cada choque.