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La desaparición del enganche en el futbol moderno

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BARCELONA -- Considerados siempre de especial calidad técnica en el engranaje de cualquier equipo, los enganches eran los encargados de dar forma al juego ofensivo partiendo desde el centro del campo como teórico organizador del equipo.

Jugadores como Laudrup o Baggio, Djalminha, Cassano, Martín Váquez, Valderrama, Zico... O el incomparable Maradona.

El enganche clásico, sin embargo, ha desaparecido del escenario en el fútbol moderno. La imposición de un juego mucho más homogéneo en el que los jugadores multiplican sus facetas, convirtió a los antiguos enganches en lo que hoy se conoce como centrocampistas ofensivos.

A su calidad indiscutible con el balón y su brillantez, se le suman tareas de presión en la salida de balón rival y trabajo defensivo, los ha convertido en elementos clave en el campo contrario.

Los enganches de entonces son hoy interiores con mucho mayor desempeño físico y un rol defensivo que antes no existía. Jugadores que parten de una posición mucho más abierta en el campo para ocupar espacio entre líneas cuando se ataca. Ya sea entrando desde la banda hacia adentro para encontrar el desmarque de un carrilero, un extremo, no pocas veces a pierna cambiada, o de los delanteros... Y que sin el balón son los segundos encargados, tras esos delanteros, de comenzar la presión para romper el juego ofensivo del rival.

Leo Messi sería en la actualidad el paradigma de ese nuevo futbolista. Capaz de romper un partido desde su posición inicial, pero también en ocasiones entregado al colectivo a la hora de recuperar la pelota en campo contrario. Incluso, evitando que el rival pueda jugar el balón desde atrás.

De Bruyne, David Silva o Cazorla serían también jugadores de este nuevo perfil que se ha impuesto en el fútbol moderno, donde el viejo enganche ha dado paso a un perfil mucho más completo. Tan importante es la calidad en el juego ofensivo como trascendente la organización a partir de la cual se imponen en evitar la salida de balón por parte del contrario.