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Barcelona recibe al Betis en medio de la urgencia y el morbo

BARCELONA -- Barcelona, que solo ha ganado uno de los tres partidos de Liga disputados esta temporada en el Camp Nou, recibe este sábado a un Betis que solo le venció en cinco visitas en toda su historia y ante el que la victoria es absolutamente imprescindible para el equipo de Koeman, que acumula cuatro jornadas sin ganar y no enlaza cinco fechas sin conocer el triunfo desde abril de 2008, cuando en pleno final de la etapa Rijkaard acumuló una racha inverosímil con una sola victoria en nueve jornadas.

Ocupado en defender Lionel Messi de todas las dudas que surgen alrededor del club, el entrenador holandés entiende la necesidad de apuntalar su proyecto con resultados que tranquilicen a un entorno siempre revoloteado y que a pesar de mantener la confianza en su trabajo no conoce de paciencia.

Llegará el Betis con nuevo entrenador, Pellegrini, con un viejo conocido de Koeman, Joaquín, que no le tiene precisamente en buen recuerdo y con hasta seis futbolistas con pasado azulgrana: Claudio Bravo, Marc Bartra, Cristian Tello, Juan Miranda (este cedido por el Barça), Sanabria y Martín Montoya. Además del brasileño Emerson, cuya ficha comparten los dos clubes.

Con cuatro victorias y cuatro derrotas en las ocho jornadas disputadas, el equipo de Pellegrini mezcla grandes actuaciones como su victoria en Valencia (0-2) con desastrosos partidos como el 0-3 encajado ante la Real Sociedad, haciendo de su irregularidad un arma de doble filo de la que no puede confiarse un Barcelona que al margen del 3-4 de la temporada 2018-19, le venció en el Camp Nou en sus anteriores nueve visitas.

La de este sábado es cita imprescindible en clave azulgrana. Dos victorias en seis jornadas y cuatro consecutivas sin ganar han descolgado al equipo de Koeman en la clasificación, ocho puntos por detrás del Real Madrid (que tiene un partido más) y a seis del Atlético de Simeone al que deberá visitar tras el parón por selecciones en una situación que, de no vencer al Betis, podría considerarse al borde del dramatismo.