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Estadio Nemesio Diez, otra vez sede de la esperanza en Toluca

La casa de los Diablos Rojos abrió nuevamente sus puertas y se convirtió en el primer estadio sede de vacunación contra el Covid-19.

El Estadio Nemesio Diez abrió sus puertas para el ingreso numeroso de personas, después de un año y diez días, para la vacunación de personas mayores de 60 años que recibieron la primera dosis para combatir el Covid-19.

Durante la primera jornada de inmunización, el pasado martes, fueron 6,290 personas a las que les aplicaron la vacuna; uno de ellos fue Salvador Cruz Manjarrez, originario de la capital del Estado de México y aficionado "de toda la vida" de los Diablos Rojos del Toluca, el primer club cuyo estadio fue sede de vacunación.

"Me dio un gusto enorme que mi equipo favorito, mi equipo de toda la vida, participe en estos eventos tan difíciles para la sociedad de Toluca", señaló Salvador, de 71 años de edad y de profesión Ingeniero Agrónomo.

El 28 de febrero del 2020 fue la última vez que los Diablos Rojos recibieron aficionados para un partido como local en la 'Bombonera'. Era la jornada 8 del torneo Apertura 2020 y el virus SARS COV-2 ya estaba en México, pues justo un día antes quedó registrado oficialmente el primer caso de Covid-19 en nuestro país.

Para Don Salvador, la apertura del estadio como sede de vacunación fue una reafirmación de lo que representa el inmueble para la ciudad: es el centro de las pasiones y esperanzas, primero a través del gol y los campeonatos, ahora es el lugar donde les aplicaron la vacuna para seguir con sus vidas y, algún día regresar al estadio.

"Cuando yo iba en la fila, cuando recorrí todo el estadio para entrar a la tribuna de sombra y VIP, recordé cuando hacía fila para los grandes partidos, aquellos donde Toluca jugaba por los campeonatos. Al llegar a la puerta me dio gusto, porque el club es solidario con los problemas de la población", agregó.

El aficionado de 71 años es originario del Barrio San Bernardino. En 1960 vivía en una casa en la esquina de Felipe Villanueva y Plutarco González, apenas a dos calles al norte del recinto. Desde la azotea podía observar a los jugadores que llegaban caminando a los entrenamientos de los Diablos Rojos. Eran los tiempos cuando los futbolistas "no llegaban en los carros que ahora llegan, algunos pasaban caminando y los podíamos ver".

"El club siempre ha sido solidario, a veces nos invitaba a entrar a jugar a los vecinos de la colonia".

Ana Cruz Manjarrez Téllez es hija de Don Salvador. Es la tercera generación de una familia entregada a los Diablos Rojos. Hace un par de meses el COVID-19 les arrebató al hermano de su madre y quién cedía su casa como punto de reunión para trasladarse a los juegos de Toluca como local.

"Todavía hay demasiado arraigo del club con la gente, sobre todo con la vacunación, he visto muchos mensajes sobre el equipo, el orgullo de la ciudad. Además de ser un equipo que ha traído modernidad, victorias y cosas intangibles, también está al servicio de la gente", indica Ana, comunicóloga y colaboradora para la Asociación Civil Versus México, quien se preocupa por el análisis y temas de género en los medios de comunicación.

En redes sociales, Toluca publicó un mensaje donde expresa con orgullo que su estadio fue una de las sedes de vacunación en la ciudad, destacó el inmueble como punto de referencia de la comunidad y celebró los 28,025 adultos mayores que acudieron por su primera dosis de la vacuna anti Covid-19. Algunas personas asistieron con la playera de su club, regresaron o ingresaron por primera vez la casa de sus Diablos Rojos.

En los recuerdos de Salvador Cruz Manjarrez quedan las visitas al estadio con sus hijos, los viajes a otros estadios para seguir al Toluca y aquella final del Verano 1998 ante Necaxa, que desde las grada de sombra observó la remontada de su equipo con goles de José Cardozo, José Manuel Abundis y Antonio Taboada y así comenzar la mejor época deportiva del club.

Su hija, Ana, considera que las personas ven la vacunación como un gran gesto solidario y una muestra de interés por la población. "Con eso el club se reivindica de los resultados deportivos de los últimos años con un detalle así. La gente está presumiendo que la vacunación se está haciendo ahí".

Lo que sí regresó al Nemesio Diez fue la esperanza de sus aficionados de mayor edad. Todavía no hay informes sobre una posible reapertura del estadio para los juegos de Toluca, pero por primera vez en más de un año, más allá de los jugadores, personal reducido de medios de comunicación y el club, el inmueble recibió a 5,000 personas.

- ¿Le dan ganas de volver al estadio para ver un partido de su Toluca?

Desde luego. Ahora con muchas más ganas, tengo muchísimas ganas de volver y estar con mis hijos, con mis sobrinos.

Te da un poco de tranquilidad, aunque ahora tenemos la mitad y vamos a esperar tener la protección completa y no para descuidarnos, pero nos da un poco más de tranquilidad.