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MLS Cup 2019: Sounders y Toronto FC al detalle

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ESPN Datos: MLS Cup, una final llena de veteranos (1:19)

Diez de los jugadores de Seattle y Toronto ya se han visto la cara en una final de MLS. (1:19)

La MLS Cup 2019 enfrentará a los dos mejores equipos de la Major League Soccer en los últimos años: Seattle Sounders y Toronto FC, los cuales tendrán la oportunidad de romper el empate técnico al que llegaron con la victoria de los canadienses en la MLS Cup 2017 por 2-0.

El año anterior, habían sido los del estado de Washington los que se llevaron el partido definitorio del torneo desde los 12 pasos tras haber acabado 0-0 el tiempo reglamentario. Por lo tanto, en esta tercera final entre ambos clubes en sólo cuatro años se decidirá cuál de los dos es el mejor equipo, de una vez por todas.

Con tanto en juego, Seattle y Toronto llegan al encuentro convencidos de un posible victoria, aunque en la comparación minuciosa sobre el papel, antes de que ruede la pelota, tal vez los Sounders parecen tener algo de ventaja.

Estadio: Un factor importantísimo

Será la primera de las tres finales entre ambos equipos que se dispute en el CenturyLink Field, en Seattle, un campo en el cual a Toronto no le ha ido históricamente bien.

De las 14 veces que se han enfrentado en la temporada regular, Seattle ha ganado nueve partidos a los Rojos, mientras que sus dos encuentros en postemporada fueron las ya mencionadas finales de 2016 y 2017 (una para cada uno). Sin embargo, las cosas pintan incluso peor para los Rojos al mirar el histórico de sus visitas a Seattle.

Jugando en casa de los Sounders, Toronto sólo ha podido ganar dos de sus ocho enfrentamientos, y Seattle además está a un partido —cuenta ahora mismo con 11 encuentros ganados al hilo— de alcanzar el récord del DC United (1996-1999) como el equipo con más victorias consecutivas en partidos de playoff.

Seattle ya ha anunciado que colgará el cartel de “no hay billetes”, por lo que se espera un lleno total en el estadio, con capacidad para 69,000 espectadores. Esto significará que el partido sea el mayor lleno de un encuentro de fútbol en la historia de la ciudad, y el segundo en los 24 años de vida que tiene la Major League Soccer —sólo por detrás de las más de 73,000 almas que abarrotaron el Mercedes-Benze Stadium en la MLS Cup del año pasado en Atlanta.

Obviamente, la mayoría de los aficionados que acudan al estadio lo harán para alentar a los Sounders, con lo que la presión para el Toronto FC, en una ciudad ya de por sí poco propicia a victorias para los canadienses, será si cabe aún mayor.

Jugadores: Toronto en vilo por la lesión de Jozy Altidore

Ambos equipos pueden presumir de tener dos de los mejores ataques del país. Seattle ha juntado la magia del uruguayo Nico Lodeiro con el instinto asesino de Raúl Ruidíaz. El peruano lleva tres goles en tres partidos de playoff y anda con la pólvora ardiendo, con ganas de dejar su sello en la MLS Cup. Lodeiro, además, ha marcado dos goles en estos playoffs, importantísimos ambos, ante el Real Salt Lake y Los Ángeles FC.

Si a esto le sumamos el momento de Jordan Morris, que firmó un hat-trick ante el FC Dallas en el primer partido de la postemporada, parece claro que el ataque de Seattle está preparadísimo para afrontar la final del domingo. Mientras, en Toronto están llenos de dudas.

La lesión de Jozy Altidore ha tenido en vilo a Greg Vanney durante todos los playoffs, pues el entrenador no ha podido contar con su estrella y el goleador del equipo en las últimas seis semanas. El propio jugador aseguró el lunes pasado que necesitaría un pequeño milagro para jugar, por lo que no las tenía todas consigo. Se ha rumoreado que quizás Toronto esté jugando al despiste con la situación del delantero internacional, pero sería raro que tras una lesión tan larga Jozy fuera parte del equipo inicial de cualquier manera.

Vanney ha tenido que variar su sistema debido a la lesión de Altidore, llegando a colocar a Alejandro Pozuelo como un falso nueve, una solución que no le ha salido del todo mal y que seguro repetirá de no poder contar con su goleador ante los Sounders.

La otra duda que tendrá el técnico de los Rojos será la de Omar González. El defensa tampoco ha podido jugar un sólo minuto de los playoffs, aunque podría estar ya recuperado para la final. Vanney apostó por jugar con una línea de cuatro atrás, y por la pareja formada por Chris Mavinga y Laurent Ciman, la cual se ha asentado y ha funcionado bastante bien. Si González puede ser, finalmente, de la partida, el entrenador seguramente apueste por volver a jugar con tres centrales en su última línea.

Para Toronto será clave también el trabajo de Michael Bradley. El internacional estadounidense de 32 años ya no está en el mejor momento de su carrera, por lo que será difícil que tenga un encuentro como los que hizo en las finales de 2016 y 2017 (magníficos ambos), pero su veteranía puede ser clave de cara a manejar las pulsaciones de un encuentro que promete ser de infarto. Por si esto fuera poco, ganar el título ejecutaría la cláusula de su contrato por lo que se extendería un año más de contrato con Toronto, con un sueldo asegurado de 6.5 millones. Si eso no es motivación suficiente, ¿qué podría serlo?

Entrenadores: Dos caballeros que se conocen demasiado bien

Tanto Brian Schmetzer como Greg Vanney son dos de los entrenadores más respetados de la liga, pues suelen ser de los técnicos que prefieren que sus equipos brillen en el campo antes de hacerlo ellos en la sala de prensa.

Como además será la tercera vez que se encuentren en la MLS Cup, será complicado que uno u otro pueda hacer algo para sorprender a su rival.

Lo que no llama tanto la atención es que los dos entrenadores hayan guiado a sus equipos a la final sin haber sido campeones de sus respectivas conferencias durante la temporada regular. Schmetzer y Vanney son dos competidores natos, estudiosos de la táctica, y especialistas en preparar los partidos sin red.

De ahí que, toda vez empezaron los playoffs, tanto Seattle como Toronto se hayan mostrado imparables.

Estilo: A los Sounders les toca llevar la voz cantante

Ambos equipos son de los más balanceados de la liga. Cuentan con grandes ataques, con jugadores diferenciales, pero su éxito se basa en el trabajo defensivo, en la conciencia táctica del grupo.

Sin embargo para la final los Sounders deberán ser el equipo que busque llevar la manija del juego. Compitiendo en casa, ante 69,000 aficionados, y con jugadores como Roldán, Svensson o Lodeiro en el medio, al conjunto de Schmetzer se le tiene que exigir manejar el partido de cabo a rabo, más aún si Toronto FC reintroduce la línea de tres centrales atrás o si Altidore no puede ser de la partida desde el arranque.

Esta quizás pueda ser una tremenda oportunidad para Toronto, que podrá protegerse mejor y salir al contragolpe, intentado romper el partido por afuera.

Por contra, Seattle deberá estar muy fino si busca el protagonismo con el balón durante los 90 minutos, porque como ya hicieron los Rojos ante NYCFC en la semifinal de conferencia, cualquier pequeño error puede acabar siendo fatal. En esa ocasión fue el error de Maxime Chanot el cual puso el primer gol de la noche en bandeja a Alejandro Pozuelo. En esta ocasión, seguro que Vanney y sus hombres buscan seguir el plan de ruta que tan buen resultado le dio aquella noche en Citi Field para intentar llevarse la copa.