Jasson Domínguez, jardinero de Yankees, está llamado a ser un súper estrella de las Grandes Ligas
MIAMI, Florida -- Entre todas las personas del mundo, hay una que nunca ha dudado sobre la capacidad del jardinero dominicano de los New York Yankees, Jasson Dominguez, para convertirse en un jugador productivo en las Grandes Ligas: Jasson Domínguez.
"Ciento por ciento, en mi interior me considero un pelotero que puede producir en Grandes Ligas", dijo Domínguez a ESPN Digital, antes del último compromiso de pretemporada para los Yankees.
Nueva York enfrenta a los Miami Marlins en el loan Depot Park de la Ciudad del Sol, el martes, antes de viajar al norte para comenzar la temporada regular en casa, el jueves, contra los Milwaukee Brewers.
En el roster que defenderá el campeonato de la Liga Americana se encuentra Domínguez, quien fue señalado como la próxima súper estrella del béisbol desde que los Yankees lo firmaron a los 16 años con un bono de $5.1 millones de dólares (más otros $250 mil dólares para futuros estudios), más del 80 por ciento del presupuesto que tenían permitido los rayados ese año para el mercado internacional.
Un jardinero central y bateador de ambas manos con mucho poder y velocidad apodado 'El Marciano' (debido a un talento que parece de otro planeta), Domínguez llenó todas las casillas en su paso por las Ligas Menores.
Con apenas 20 turnos en el profesionalismo fue invitado al Juego de Futuras Estrellas de 2021 y bateó .274 con 47 jonrones y 102 robos en 1,339 turnos en todos los niveles, forzando su ascenso al equipo grande a los 20 años en septiembre de 2023.
Domínguez bateó .333 con tres jonrones en sus primeros cinco juegos con los Yankees, mientras soportaba una molestia en el codo que resultó ser un desgarro del ligamento ulnar colateral que requirió una operación Tommy John el 20 de septiembre.
La cirugía lo sacó de acción hasta mayo del año pasado y fue enviado a las Ligas Menores para completar el proceso de rehabilitación. En la tercera semana de junio tuvo que regresar a la lista de lesionados por una importante distensión en el oblicuo izquierdo y en total fue limitado a 76 juegos (58 en Ligas Menores y 18 en MLB) en 2024.
Entre las lesiones y su promedio de .179 en 59 turnos al final de la temporada pasada, Domínguez comenzó a perder adeptos. Muchos de los que consideraban que tenía el estrellato garantizado, comenzaron a dudar.
Recuperado de las molestias y con los jardines de Nueva York más despejados tras las salidas de los agentes libres Juan Soto y Alex Verdugo, Domínguez se reportó a los entrenamientos de los Yankees en Tampa, Florida, con la misión de ganarse el puesto como titular en el jardín izquierdo, una posición que casi no había jugado en su carrera.
Bateó de 16-2 (dos sencillos), con dos carreras impulsadas, y lució incómodo ajustándose a jugar en una esquina en sus primeros juegos de la pretemporada, pero poco a poco fue mejorando, bateando de 44-14 con tres jonrones, un doble, cinco bases robadas, 12 anotadas y 10 remolcadas en sus últimos 13 encuentros de exhibición y, básicamente, ganándose el derecho a estar en la alineación diaria del manager Aaron Boone.
"Me he sentido muy bien, es parte del proceso, al principio de los entrenamientos [estaba lento porque] volvía de nuevo al juego, a la velocidad del juego", dijo Domínguez. "Es parte del proceso, según vas jugando más, tomando más turnos, más repeticiones, te vas sintiendo mejor", agregó.
"Estoy muy entusiasmado con sus rutas. Han sido realmente buenas”, dijo Boone la semana pasada. “Ha llegado a algunas pelotas que no muchos bateadores consiguen. Incluso un par de jugadas que no ha logrado, mírenlas en retrospectiva, son jugadas de bajo porcentaje que la mayoría de los bateadores ni siquiera consiguen. Lo está haciendo muy bien”, apuntó el piloto.
"Uno viene a competir, a ganarse un trabajo, pero tienes que bloquear eso. Tienes que ganar un día a la vez y al final, esperar los días suficientes para ganar el puesto", dijo Domínguez, quien habla como alguien más maduro que un muchacho que acaba de cumplir 22 años.
Una madurez que le ha ayudado a asimilar las alabanzas y las críticas y a entender que no hay nada garantizado, ni en la vida ni en el béisbol.
"No lo veo de la manera como de callar muchas bocas, pero sí creo que será una temporada en la que puedo mejorar bastante y quitar esa duda. Mi primera meta para este año es mantenerme saludable, mantenerse en el terreno de juego y ganar un día a la vez", dijo.
"Es una bendición de Dios firmar al profesionalismo y tener esas expectativas de que todo el mundo crea que puede ser un buen pelotero, la presión siempre está ahí, es real, pero tienes que encontrar la manera de usar eso de motivación para ser ese pelotero que la gente espera", agregó Domínguez.