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Agustín Canapino: accidente y final para las 500 Millas de Indianápolis

Apenas seis vueltas le quedaban a Agustín Canapino para terminar la 107ª edición de las 500 Millas de Indianápolis. Hasta ese momento, el piloto del equipo Juncos Hollinger Racing venía en una carrera brillante. Ya había hecho historia al largar, porque cortó con una sequía de 83 años sin argentinos en la mítica carrera, anotada en esa ocasión como la sexta fecha de IndyCar, categoría que se vive íntegramente por Star+. Pero todo se terminó de repente, a tan solo siete vueltas del final tras quedar envuelto en un accidente.

La competencia se relanzó tras un período de bandera roja por el tremendo choque que protagonizaron Kyle Kirkwood y Felix Rosenqvist, el argentino había entrado a cargar combustible y estaba 15º. Cuando salió la verde, llegó el caos. En la lucha por el segundo lugar, el mexicano Pato O’Ward se tiró a pasar a Marcus Ericsson, quien cerró la línea, el mexicano tocó el pasto y terminó contra la pared tras un fuerte golpe. ¿Qué tiene que ver Canapino? Es que más atrás, Simon Pagenaud se tocó con Scott McLaughlin y el arrecifeño provocó un trompo para evitar embestir al francés. Resultado: choque contra el muro, rotura de suspensión y, con su Dallara descontrolado, terminó contra O’Ward. Canapino se bajó sin problemas del auto, pero lleno de bronca.

“Es una lástima lo que pasó”, dijo Ricardo Juncos, dueño del equipo en el que corre el argentino. “Es una locura como se largan las carreras, me parece que ya es demasiada agresividad, pero así son las 500. Una lástima para Agustín, quien había hecho un trabajo fantástico y apuntaba para terminar entre los diez o 12. Agustín está bien, no le pasó nada y ahora hay que seguir para adelante”, agregó.

Hasta el accidente, Canapino había realizado, como dijo Juncos, un trabajo fantástico. Se había mantenido en un gran ritmo, cumpliendo todas las metas que había planteado el equipo y el objetivo principal, que era terminar la carrera, parecía que se cumpliría y con creces por una posible posición final impensada. De hecho, cuando se dio el accidente de Kirkwood y Rosenqvist, el tetracampeón de Turismo Carretera marchaba ¡tercero! Es cierto, debía una parada, porque le quedaba combustible para dos giros nada más. No tenía chances de llegar. Pero, en el stint final, podía avanzar con neumáticos frescos. No pudo hacerlo, pero nada empañará su gran debut en las 500 Millas, una de las carreras más importantes y difíciles del mundo. Para Canapino no habrá ni tiempo para enojos por el cierre, porque el próximo fin de semana disputará su séptima fecha en Detroit.

La gloria de las 500 Millas fue para Josef Newgarden, el mismo piloto que en 2010 luchó mano a mano por la corona de Indy Lights contra el argentino Esteban Guerrieri.