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Las seis expulsiones en el River-Boca, récord histórico de los Superclásicos

El partido que protagonizaron River Plate y Boca Juniors este domingo en el Estadio Monumental pasó a la historia por el escándalo del final: en ninguno de los 259 Superclásicos anteriores habían sido expulsados seis jugadores.

A los 93 minutos del cotejo, Miguel Borja cambió por gol el penal que Agustín Sández le cometió en el borde del área a Pablo Solari. Y, cuando el colombiano corría hacia el córner ubicado entre las tribunas Sívori y San Martín para festejar el tanto más importante desde su llegada al Millonario, a sus espaldas empezaba una de las grescas más bochornosas de los últimos años en el fútbol argentino.

La provocación de Agustín Palavecino, quien les festejó el gol en la cara a algunos futbolistas del Xeneize, generó la reacción de los visitantes, que encararon al volante de 26 años y empezaron a repartir empujones y golpes.

Después del tumulto generalizado, que se extendió durante varios minutos e implicó a jugadores, cuerpo técnico y hasta futbolistas no convocados, Darío Herrera tomó cartas en el asunto y mostró siete tarjetas rojas, seis de ellas dirigidas a jugadores.

Palavecino, que inició la pelea con su festejo, Ezequiel Centurión, Elías Gómez e Ignacio Fernández fueron expulsados en River, que se quedó con diez jugadores, ya que el arquero, el defensor y el 10 estaban en el banco de suplentes, mientras que Miguel Merentiel, Equi Fernández y Nicolás Valentini dejaron a Boca con ocho hombres en cancha. Jorge Almirón, DT del Xeneize, también se fue antes de tiempo a los vestuarios.

Según reportó el periodista y estadígrafo Silvio Maverino, nunca en la historia de los Superclásicos habían sido expulsados seis jugadores. La plusmarca, hasta este domingo, era de cuatro tarjetas rojas.

En el Metropolitano de 1982, el árbitro Carlos Espósito expulsó a cuatro futbolistas, dos de River (Emilio Comisso y Reinaldo Merlo) y dos de Boca (Oscar Ruggeri y Ricardo Gareca, que dos años después pasaron al rival de toda la vida).

Ese récord fue igualado en el Torneo Clausura 2004, certamen en el que Sergio Pezzotta mandó a las duchas a Eduardo Tuzzio, del Millonario, y José Calvo, Carlos Tevez y Clemente Rodríguez, del Xeneize, con el asterisco de que el lateral izquierdo finalizó el partido y luego fue informado.

De esta manera, Herrera elevó una triste marca en la historia de los Superclásicos. Sobre la hora, River se impuso ante Boca y dejó los tres puntos en casa, pero ambos equipos deberán suplir varias bajas por sanción.