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Barça protagoniza otro ridículo en Champions y Koeman recibe una nueva bofetada

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Mbappé empieza a esfumar el sueño del Barça de llegar a cuartos de UCL (1:25)

Kylian Mbappé anotó hat-trick en la goleada 4-1 del PSG al Barcelona en el Camp Nou. (1:25)

El PSG suma ocho puntos en la liga francesa respecto a estas alturas de la pasada temporada. Había perdido siete partidos de 33 jugados, los mismos que el Barça. No jugaba Neymar y su papel de favorito contemplado allá por el mes de diciembre se había, parecía, evaporado. Parecía...

Se acabó todo. Se acabó Europa para un Barça de juguete, un Barça impotente enfrentado a un rival supersónico. Ya no hace falta esperar a un derrumbe lejos del Camp Nou porque fue en el propio estadio donde el PSG de Pochettino le dejó señalado en una noche de pesadilla. Otro ridículo en la Champions.

Seis meses después del derrumbe de Lisboa parece que nada haya cambiado. El Barça, un equipo en construcción, un proyecto en crecimiento, una ilusión con vistas al futuro, acabó entregado a la más triste realidad a la que volvió a enfrentarse con un rival de primer orden. Si la Juventus ya le señaló en la última jornada de la fase de grupos, el PSG le hizo trizas.

Desde que le eliminó el Liverpool en 2007 no cae el Barça en los octavos de final de la Champions... Pero, más aún, no encajaba cuatro goles en el Camp Nou en partido europeo desde que perdió por 0-4 frente al Dynamo Kiev, allá por 1997. El PSG, que ganó por primera vez en el estadio azulgrana, vengando aquel 6-1 de 2017, logró el mismo resultado que el último equipo francés que había vencido en este escenario, el desconocido Metz... en 1984.

Ni la reaparición de Piqué ni la efervescencia de Pedri, ni la verticalidad de Dembélé ni las ganas de De Jong. Nada. Messi sufrió, impotente, otro derrumbe que, quien sabe, podría ser el último continental en azulgrana.

Un día se dijo que no volvería a pasar lo de Roma, otro lo de Liverpool, otro de lo Lisboa, antes lo de Turín o lo de París... Pero siempre hay más. El Barça es un equipo con orgullo y con ganas pero es un equipo muy limitado, muy débil ante las grandes citas, demasiado blando cuando se enfrenta a rivales de primer nivel.

Real Madrid, Atlético, Sevilla, Juventus y PSG. Cada vez que debe mostrar su personalidad ante un grande el equipo de Koeman se lleva un bofetón. Y este martes se llevó uno monumental. Se acabó Europa... Y habrá que ver cómo es capaz de responder el vestuario a un golpe tan duro como este.