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Las conclusiones de Ecuador tras la Copa América

Ecuador tuvo una Copa América digna EFE

La Selección de Ecuador finalizó su camino en la Copa América en los cuartos de final, tras caer 3-0 contra Argentina, y Gustavo Alfaro podrá sacar varias conclusiones después de su primer torneo oficial al mando del equipo.

Desde los antecedentes históricos, la campaña ecuatoriana fue muy buena, ya que apenas es la cuarta vez que la Tri supera la fase de grupos. En cambio, desde los fríos números hay menos aspectos positivos: no ganó ningún partido, empató tres y perdió dos, con 5 goles a favor y 9 en contra.

Sin embargo, este campeonato puede ser muy valioso de cara al gran objetivo: la clasificación a al Copa del Mundo de Qatar 2022. El cuerpo técnico pudo trabajar con sus jugadores durante más de un mes, los conoció mejor, probó variantes y, aunque no ganó, sí pudo evolucionar y comenzar a afianzar la idea.

Las conclusiones positivas más fáciles de ver tienen que ver con las individualidades. Hernán Galíndez se ganó la titularidad en un puesto muy parejo y merece seguir en el arco. Lo mismo que Piero Hincapié, quien a sus 19 años jugó como un veterano a pesar de la expulsión contra Argentina.

Jhegson Méndez fue el más regular del equipo en el torneo y es capaz de entender a la perfección lo que le pide Alfaro a los mediocampistas. Algo similar sucede con Ayrton Preciado y Alan Franco, cuyo sacrificio será fundamental para la idea colectiva.

Ecuador dejó en claro que será un duro rival para cualquier incluso en el llano. No fue superado con amplitud por nadie, mostró intensidad y fortaleza física y tuvo solidez en buena parte de los partidos.

En ataque quedó en deuda si se compara con lo hecho en las primeras cuatro jornadas de las Eliminatorias, pero tiene variantes y todos los delanteros están en condiciones de dar pelea. Sobre todo Gonzalo Plata, quien mereció más minutos.

Entre los aspectos negativos, el más preocupante tiene que ver con las desconcentraciones, algo repetido a lo largo de los siete encuentros. Hubo desajustes de todo tipo y casi siempre el equipo los pagó caro. En un campeonato tan duro como las Eliminatorias eso no se puede repetir y será el gran desafío del entrenador mejorarlo.

Aprovechar mejor las oportunidades es otra cuestión a trabajar. Con juego por las bandas y potencia física, la Tri puede avanzar, aunque falló en la definición y dio ventajas en ese sentido.

También deberá ser más regular en el funcionamiento. En medio de un mismo partidos supo ser un equipo sólido, concentrado y potente y también un conjunto débil, sin argumentos e inseguro. En las individualidades también se vio eso, sobre todo en Moisés Caicedo, sin dudas el hombre a recuperar porque cuando él está bien, Ecuador juega mucho mejor.

En definitiva, Alfaro sabrá sacarle provecho a esta participación en la Copa América, en la que alcanzó los cuartos de final y mostró credenciales para disputar la clasificación a Qatar, siempre y cuando mejore sus erorres.