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Presidente de Saprissa critica mínima modificación al protocolo de aficionados en estadios

Los equipos no tienen permitido realizar venta de alimentos dentro de sus inmuebles, lo que causa molestia en dirigentes y aficionados

Todo Costa Rica ha celebrado el regreso de los aficionados a los estadios del fútbol de primera división pero muchos están lejos de sentirse conformes pues parecen haber medidas muy rígidas por parte del Ministerio del Deporte y el Ministerio de Salud con respecto a la presencia de público en los estadios.

De momento, el aforo permitido en cada inmueble es del 25% y a partir del 1 de diciembre se aumentará a un 30%, a pesar de que es requisito obligatorio cumplir con el esquema de vacunación contra covid-19.

Este tipo de situaciones ha causado disconformidad tanto en dirigentes como aficionados que se han alienado debido a que quieren poner a funcionar de nuevo sus estadios y contar con las personas que deseen ir a los estadios.

Uno de los asuntos que más llamó la atención en cuanto se aprobó el protocolo es que está prohibida la venta de alimentos en los reductos deportivos, ni siquiera era posible poder llevar una propia botella de agua que permitiera tener más cómodos a los seguidores en partidos que juegan en horas en las que el calor del sol se encuentra intenso.

Este domingo, Alajuelense comunicó que Unafut autorizó que los que asistieran al Morera Soto para el duelo entre rojinegros y Pérez Zeledón podían ingresar una botella de agua, lo cual sigue sin convencer a dirigentes como el caso del presidente del Saprissa, Juan Carlos Rojas, quien encuentra ilógico que no se pueda realizar venta de alimentos en los estadios y si en establecimientos cerrados.

“De las cosas inauditas de Costa Rica: Se puede vender bebidas y alimentos en el cine, en el bar de la esquina, pero no en un estadio. 3 horas sin tomar agua “, indicó Rojas en sus redes sociales.

La tensión entre dirigentes del fútbol de Costa Rica y el Ministerio de Salud no es nueva, desde todo este 2021 los presidentes de clubes se pusieron de acuerdo en realizar protocolos para poder abrir puertas de forma segura y una y otra vez hasta que finalmente luego de año y ocho meses permitieron el regreso de aficionados con un muy estricto protocolo.