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Barcelona y Valencia viven la final en extremos opuestos

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El Barcelona, por su quinta Copa consecutiva (1:09)

El equipo culé tiene la oportunidad de ganar ante Valencia su quinta Copa del Rey consecutiva y la trigésimo primera de su historia, sellando así su segundo doblete consecutivo. (1:09)

BARCELONA -- El Valencia viajó a Jerez, ciudad cercana a Sevilla, el jueves, concentrado en un hotel de lujo hasta el sábado; el Barcelona no viajará a la capital andaluza hasta el mismo sábado por la mañana. Los finalistas de la Copa preparan el choque de manera absolutamente distinta: entre la excepción del equipo levantino y la rutina del catalán. Como la noche y el día.

Marcelino, quien no ha ganado ningún título como entrenador, prepara el partido a conciencia, hasta el punto de haberse llevado a jugadores del filial para utilizarlos como si futbolistas del Barça se tratase en jugadas de estrategia, tanto defensivas como ofensivas.

Para el equipo de Valverde, la de Sevilla es la sexta final de Copa consecutiva. Perdida la de 2014 frente al Real Madrid (el gol de Gareth Bale), enlazó título en 2015, 2016, 2017 y 2018. Y desde hace cinco años, la que se perdió, siguen en plantilla Jordi Alba, Piqué, Busquets, Sergi Roberto y Messi. Junto a ellos integran la plantilla desde la temporada 2014-15, habiendo sumado el poker de títulos, Ter Stegen, Rakitic, Luis Suárez, Rafinha y Vermaelen.

Los jugadores y entrenadores del Barça dormirán todos los días en sus domicilios, sin cambiar ni un ápice la rutina de todo el curso, y de los últimos años, habiendo viajado a Madrid o Valencia para disputar las finales de Copa desde 2009 el mismo día del partido.

La expedición azulgrana viajará en avión por la mañana, se alojará hasta la hora del partido en un céntrico hotel de Sevilla y regresará a Barcelona inmediatamente después del partido, comenzando oficialmente ya las vacaciones y sin que haya prevista ninguna celebración especial en caso de victoria para el que sería noveno doblete de su historia.

¿El Valencia? Apenas Rodrigo, campeón de Copa en Portugal con el Benfica en 2014, y Garay, que jugó un minuto con el Real Madrid en la final que venció al Barça en 2011, tienen experiencia en partidos de este tipo, lo que muestra la euforia, acaso hasta desmedida, que se respira alrededor del club che.

La expedición del Valencia, gane o pierda la final, pasará la noche en su hotel de concentración y regresará a la capital del Turia el domingo, celebrando en la plaza del ayuntamiento por la tarde el título en caso de victoria.

La diferencia entre ambos clubs es evidente.