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Barcelona y un panorama imposible para darle alcance al Real Madrid

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'Antoine Griezmann lució en el Barça cuando ocupó el puesto de Messi' (1:07)

En el podcast "El Diario de Martín', Jordi Blanco, corresponsal de ESPN en Barcelona, señala que el atacante francés brilló en el Barça al principio de la campaña por la posición que ocupa en el campo. (1:07)

BARCELONA -- Tres jornadas a todo o nada; tres partidos en los que la victoria es tan innegociable como la espera mirando, no de reojo sino de forma clara y directa, al Real Madrid. LaLiga encara su recta final con el Barcelona agarrado a un milagro tan improbable como posible y que tendrá este sábado en Valladolid la primera de sus últimas etapas.

Tras enlazar dos victorias ante Villarreal y Espanyol, el equipo de Quique Setién acude a Zorrilla sin saber a qué atenerse, entre la resurrección futbolística del domingo en El Madrigal y la mediocridad del miércoles en el derbi.

Y así se enfrenta a un rival prácticamente a salvo del descenso después de sumar 10 puntos en las últimas ocho jornadas, tras regresar a la competición dando el golpe en Leganés y capaz de arrancar igualadas ante Getafe o Sevilla que a estas alturas se aventuran definitivas en su reto de mantener la categoría.

Invicto en sus últimos cuatro partidos como local (después de haber perdido tres de sus trece encuentros anteriores frente a Sevilla, Real Madrid y Athletic), el Valladolid, que fue goleado por 5-1 en el Camp Nou, no suele ser un anfitrión amable para el Barça, que ganó solo en seis de sus últimas diez visitas a Zorrilla y que la pasada campaña, la de su regreso a Primera División, apenas fue capaz de vencer gracias a un gol del hoy ausente Dembélé.

"Sabemos que será un partido muy complicado" afirmó este viernes Setién, en un habitual discurso donde la confianza por su Barça se mezcla peligrosamente con un respeto a veces exagerado por el rival, insistente en las buenas sensaciones futbolísticas que le ofrece su equipo y apelando a la falta de "fortuna" para explicar la razón por la que se ha dejado seis puntos por el camino desde el regreso de la competición que convierten el desafío de ganar.

Esta vez no hay excusas de fortuna. Sin De Jong, todavía recuperándose, ni Ansu Fati, expulsado en el derbi, el entrenador confeccionó una lista muy justa, con apenas 18 jugadores (tres porteros contando al juvenil Arnau Tenas) debido a que el Barça B encara la recta final de su preparación para el play-off de ascenso, razón por la que solamente entraron en la convocatoria Riqui Puig y Araújo, atendiendo a las bajas de Umtiti (probablemente hasta fin de curso) y Arthur (aquejado de una amigdalitis en plena desaparición del escenario desde su fichaje por la Juventus).