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Inter venció 1-0 a una indolente Juventus y pasó a la final de la Copa Italia

Federico Dimarco puso el 1-0 a los 14 y eso fue suficiente. Giuseppe Bellini/Getty Images

Sin hacer un gran partido, a Inter le alcanzó este miércoles con su mayor ambición para ganar 1-0 y deshacerse de una intrascendente Juventus en el partido de vuelta de las semifinales de la Copa Italia, disputado en el Giuseppe Meazza.

El Nerazzurro se puso rápido en ventaja con un gol del defensor Federico Dimarco, que definió como un experimentado delantero al recibir un pase magistral del mejor de su equipo esta noche, su compatriota Nicolo Barella.

Después de eso, y pese a ser local, se replegó y le entregó la posesión a la Vecchia Signora, a la espera de un contraataque. El triunfo le alcanzaba para avanzar, ya que en la ida habían empatado 1-1.

La estrategia no estuvo mal pensada, porque Inter pudo ensayar varias contras, en las que Lautaro Martínez siempre estuvo involucrado pero no pudo definir por detalles.

Las chances del local no fueron sólo por esa vía: en varias ocasiones estuvo a punto de aumentar su ventaja a partir de una suave presión alta y los errores de Juventus en la salida.

Para colmo, el Bianconero tuvo a un Ángel Di María intrascendente, demasiado recostado primero sobre la izquierda y después sobre la derecha.

Los minutos finales ganaron en emoción pero no por una reacción de Juventus, que necesitaba empatar para forzar el suplementario, sino porque cada vez dejaba más espacios atrás e Inter -ya sin Lautaro- iba con todo para sellar el triunfo.

No obstante, el 1-0 fue definitivo y estuvo bien: fiel reflejo del trámite del encuentro.