<
>

El Barcelona recupera la sonrisa con un inicio de año perfecto

play
Messi y Griezmann, con la mejor cara del Barcelona (0:54)

Los azulgrana golearon 0-4 al Granada con dobletes del argentino y el francés. (0:54)

BARCELONA -- Si el futbol es un estado de ánimo el Barcelona ha entrado en 2021 con el mejor. Un Lionel Messi mayúsculo y a su lado un grupo convencido explican este cambio tan radical protagonizado por el equipo de Ronald Koeman, que enlazó su cuarta victoria como visitante en la Liga, que lleva sumados 20 de los últimos 24 puntos y ha respondido a las exigencias de su entrenador marcando siete goles en dos partidos. Si quería eficacia, ahí la tuvieron sus hombres.

La tuvieron, en Granada, Messi y Antoine Griezmann. El argentino marcó su cuarto gol en dos partidos y suma cinco y dos asistencias, además de tres disparos al palo, en seis encuentros. Se le volvió a ver sonreír, combinar, liderar y hasta marcharse satisfecho cuando tras el 0-4 resolvió, minuto 65, sustituirle el entrenador para dar entrada a Martin Braithwaite.

Si Koeman habla sin ahorrar elogios del capitán y éste le devuelve el cariño a través de la palabra, en el campo parecen entenderse a la perfección. Comprende Leo que este Barça con sabor a futuro precisa de un director de mando fuerte y entiende el técnico que este futuro no puede ser liderado por nadie mejor que el número uno.

El Barça recupera la sonrisa y lo hace Antoine Griezmann, que en Granada, con su primer doblete desde enero de 2020, rompió una sequía de ocho partidos sin marcar y se sumó, se suma, al festival azulgrana. Messi y Griezmann, con Frenkie de Jong y Ousmane Dembélé, con Sergio Busquets, Marc-Andre Ter Stegen y Pedri, quien no disfrutó de su mejor partido en Los Cármenes, se erigen en el tronco de un equipo dispuesto a mirar al futuro con optimismo.

Ni la lesión de Ronald Araújo durante el calentamiento y la entrada sorprendente de Samuel Umtiti en el once para formar con Oscar Mingueza el centro de la defensa, rompió el buen ánimo de este equipo que va tomando los preceptos deseados por su entrenador, quien llegó, incluso, a firmar una suerte de armisticio con el condenado Riqui Puig al darle 20 minutos para que pudiera mostrarse en el terreno de juego.

El Barça está de vuelta o eso parece. De momento se marcha a la Supercopa con la mejor de sus sonrisas y confiando en mantener en la Liga este nuevo papel que sea suficiente para reengancharse a la pelea por un campeonato que estando entre Real Madrid y Atlético de Madrid no se resigna a despedirse.