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No sorprende el despido de Pochettino dada su conducta y su descontento

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¿Estuvo mal el Tottenham en despedir a Pochettino? (2:17)

El club inglés decidió dar por terminado el ciclo del entrenador argentino. (2:17)

Que no te sorprenda la repentina salida de Mauricio Pochettino de Tottenham Hotspur. Puede que el timing haya tomado por sorpresa al mundo del fútbol, sobre el final de la pausa internacional y con el reinicio de la Premier League en apenas cuatro días, pero la grieta entre el club y el argentino estuvo creciendo durante meses.

La salida de Pochettino por la puerta de atrás del Estadio Metropolitano de Madrid menos de una hora después de la derrota de Tottenham ante Liverpool en la final de la Champions League en junio, cuando él y su cuerpo técnico pasaron por el centro de prensa ante la perplejidad de los periodistas para tomar un vuelo directo a Barcelona, fue un claro indicio de que las cosas no andaban bien en el club de Londres. Mientras que los jugadores de los Spurs viajaron al día siguiente tras digerir la derrota, Pochettino ya estaba en otro lado. Para muchos en el club, el técnico ya había desaparecido mucho antes de aquella derrota por 2-0 ante Liverpool en la capital española.

El técnico de 47 años no había hecho ningún esfuerzo por aplacar las especulaciones que lo vinculaban con las vacantes en Manchester United y Real Madrid a mediados de la temporada pasada. Si bien los Spurs interpretaron su actitud como la naturaleza del juego y una maniobra que cualquier entrenador importante adoptaría, la constante negativa de Pochettino a descartar su salida del club al final de la campaña pasada fue motivo de alarma y disgusto, tanto en el vestuario como entre los dirigentes.

Los Spurs llegaron a la final de la Champions League --la primera en la historia del club--y Pochettino fue siempre evasivo cuando le preguntaron si seguiría en el cargo cuando comenzara la nueva temporada. El ex DT de Southampton y Espanyol hasta reconoció que "estaría abierto a cualquier cosa" cuando le preguntaron si consideraría irse del club. Cuando confirmó, durante la gira de pretemporada de Tottenham en Singapur en julio, que probablemente se habría ido si los Spurs hubieran ganado la Champions League, aquellas incógnitas que generaban distracción entre los jugadores, los hinchas y los directivos del club finalmente tuvieron respuesta.

Las semillas de insatisfacción que se sembraron durante las semanas previas a Madrid comenzaron a germinar esta temporada. Los Spurs tuvieron un pésimo arranque; ganaron solamente tres de sus 12 partidos de Premier League hasta la fecha esta temporada, y sufrieron una humillante derrota local por 7-2 ante Bayern Munich en la fase de grupos de la Champions League.

Pochettino dejó en claro que ya no estaba completamente enfocado en su trabajo con los Spurs, así que, ¿cómo podría haberle sorprendido que Christian Eriksen no firmara un nuevo contrato a largo plazo, o que jugadores de la talla de Toby Alderweireld, Jan Vertonghen y Danny Rose hayan puesto en duda sus futuros en el club? Fuentes le informaron a ESPN FC que los métodos de Pochettino comenzaron a generar roces con los jugadores veteranos, y uno de ellos comentó en privado que sus exigencias en los entrenamientos no serían aceptadas por jugadores de "súper clubes" como Real Madrid, Manchester United o Barcelona, porque eran métodos que sólo serían aceptados por jugadores jóvenes que se están abriendo el camino.

Puede que esta afirmación tenga un elemento de verdad. El éxito innegable de Pochettino en Spurs surgió de su capacidad de identificar y nutrir jóvenes talentos como Harry Kane, Dele Alli, Eric Dier, Eriksen, Heung-Min Son, Harry Winks y muchos otros. Una vez que estos jóvenes ganaron experiencia, el mensaje tendría que haber cambiado y haberse afinado, pero Pochettino optó por seguir con lo que conocía, y los Spurs finalmente optaron por cambiar de mensajero en lugar de esperar que éste cambiara el mensaje.

Pero el ciclo de Pochettino fue transformador para los Spurs, y la historia lo juzgará favorablemente, como sugirió la leyenda de los Spurs Gary Lineker en Twitter tras la confirmación del despido del DT. "Mauricio Pochettino fue despedido por @SpursOfficial. Ayudó al club a jugar por encima de sus capacidades durante años. Suerte con encontrar un mejor reemplazante... no va a suceder".

Puede que los Spurs no hayan ganado un trofeo bajo la dirección de Pochettino, pero volvieron a convertirse en una potencia de la Premier League, en un candidato regular de la Champions League, y salieron de la sombra de Arsenal, su vecino del norte de Londres. Todo eso fue gracias a Pochettino, y sus cinco años en el cargo --293 partidos en todas las competiciones-- serán recordados por su fútbol emocionante, por la final de la Champions League, por los cuatro Top 4 y su capacidad de mantener al club en un nivel competitivo mientras el equipo jugaba en Wembley mientras se reconstruía White Hart Lane.

Al final, quiso algo que el presidente de los Spurs, Daniel Levy, no podía, o no quería, entregar: fondos para llevar al equipo al siguiente nivel. La reconstrucción que Pochettino quería emprender este verano sólo se hizo en forma parcial, y esa es una de las principales razones por las cuales el equipo ahora se encuentra en la segunda mitad de la tabla de la Premier League de cara al partido del sábado en West Ham. Pero la fractura ya había comenzado a abrirse mucho antes del inicio de esta temporada. Lo que sucedió ahora no fue más que la inevitable conclusión.

Los Spurs apuntaban a un entrenador con amplio rodaje, y José Mourinho estaba disponible para arrancar inmediatamente. En lo que a Pochettino respecta, Real y United siguen siendo sus destinos más probables, ya que tanto Zinedine Zidane como Ole Gunnar Solskjaer no están cumpliendo las expectativas en el Santiago Bernabéu y en Old Trafford, respectivamente.

Lo único que sabemos es que esto se veía venir. Pochettino había hecho y hablado demasiado como para que el resultado fuera otro.