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Ecuador encontró un combustible más de cara a la Copa del Mundo

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Alfaro y la difícil decisión de dejar afuera a Byron Castillo (4:26)

El entrenador de Ecuador habló por primera vez luego de que se diera a conocer los 26 convocados para Qatar. (4:26)

DOHA (Enviado especial) -- Una motivación indeseada. Eso es lo que tendrá la Selección de Ecuador en el Mundial de Qatar. Un estímulo molesto. Las diez horas vividas el lunes por la salida de Byron Castillo de la convocatoria provocaron un terremoto que aún se siente, incluso después de la llegada a Qatar. En estas horas, el trabajo de Gustavo Alfaro y su cuerpo técnico será transformar esa angustia en un combustible más poderoso que la bronca.

Jugar el máximo torneo tiene por sí mismo un atractivo inigualable. No se necesita más que el simple hecho de disputarlo para comprender la trascendencia del desafío y sentir su historia. Sin embargo, cualquier hecho que permita generar aún más energía para la competencia puede marcar la diferencia. En sus primeras declaraciones desde el arribo a Doha, el entrenador argentino explicó que buscarán que la controversia de Madrid sea un aliciente más. No es poco reto para su equipo de trabajo.

"Estamos dolidos. Todos somos Byron. Mi intención era que él estuviera aquí con nosotros, yo quería que estuviera y el plantel también. Ahora, debemos transformar ese gran dolor que nos genera no tenerlo en un compromiso para impulsarnos. Esa camiseta seis que quería usar Byron la vamos a defender. Todo lo que hagamos, más allá de dedicárselo al pueblo ecuatoriano, también se lo vamos a dedicar a él". Alfaro habló con la prensa antes del primer entrenamiento del equipo en su hogar qatarí, el campo de entrenamiento de Mesaimeer, y dejó en claro cuál será su gran tarea en estas horas.

El arribo a la sede de la Copa del Mundo deberá significar una vuelta de página para Ecuador después del conflicto. El recibimiento de un grupo de hinchas en el hotel Hyatt Regency, la noche de descanso y los primeros movimientos con pelota en la cancha que utlizarán por las próximas semanas fueron hechos que sirvieron para renovar la expectativa. No hay tiempo para lamentarse más y Alfaro lo sabe.

Aunque no quiso profundizar demasiado sobre las cuestiones administrativas acerca del asunto, el seleccionador sí dejó muy en claro su pensamiento: por su rol, siempre intentó contar con Castillo porque lo consideraba un futbolista importante para su idea. Admitió que se permitió disentir con la Federación y calificó como "injusta" la resolución. Con estos conceptos dejó cerrada la cuestión que tuvo en vilo a la Tri por las últimas 48 horas.

Ahora, solo queda poner el rumbo hacia el encuentro inaugural contra Qatar, en el que Ecuador intentará "romper la historia", tal como lo afirmó el capitán Enner Valencia, quien recordó que jamás en la historia un equipo anfitrión perdió el primer partido de un Mundial. El reto es tan grande como el premio y cada uno de los integrantes de la delegación nacional lo sabe.

¿Cómo hará Alfaro para lograr que la pena colectiva se transforme en energía? Solo él conoce el plan, pero comenzar a trabajar en suelo mundialista es un buen comienzo. El campo de entrenamiento donde trabajará el seleccionado durante toda la Copa recibió por primera vez al plantel sobre las 18.30 del martes, con una temperatura alta pero agradable. Allí se entrenaron los 26 convocados con un ánimo renovado y una ansiedad palpable.

Ecuador tendrá solo cuatro prácticas en Qatar antes de la presentación contra los anfitriones. Cuatro prácticas rodeadas de muchas horas de espera, charla y oportunidades de motivarse de forma mutua. Pensar no siempre es una actividad aconsejable en situaciones límite como esta, pero sí puede serlo hablar. Hablar sobre el partido, sobre la trascendencia histórica del evento y sobre la ocasión única ante la que están: reponerse en la cancha y frente a un país de un hecho que consideran injusto. Ese puede ser el hecho que le otorgue a la Tri un plus a su preparación. Convertir una debilidad en coraje.

"¿Cómo me voy a perder esto?", exclamó Alfaro cuando le consultaron acerca de los rumores sobre una renuncia. Él sabe bien que desde ese compromiso y esa lucidez frente a la magnitud del reto solo queda plantarse y salir a la cancha con todavía más energía. Ahí está la búsqueda y la necesidad de estos días.