<
>

Las localías pierden peso en las Eliminatorias sudamericanas

En un torneo tan complejo como las Eliminatorias sudamericanas, en el que las diferencias pueden ser exiguas y en el que hay tanto en juego, cada detalle tiene un gran valor y por eso las cuestiones externas, quizás accesorias en otras latitudes, aquí adquieren otra dimensión. Por dicha razón la localía es tan importante, porque a lo largo de la historia ha sido no solo un arma más, sino también el principal argumento de varios aspirantes mundialistas. Sin embargo, en este contexto tan particular, su relevancia está en duda y entonces se convierte en una cuestión sobre la cual es necesario profundizar.

Ya se dijo en este espacio que la pandemia del covid-19 afecta de gran manera el camino sudamericano hacia la Copa del Mundo de Qatar 2022. Una de las consecuencias más evidentes del trastorno que el coronavirus provoca en el fútbol mundial ha sido la pérdida del valor de las localías. Durante el último año, aquellos equipos y seleccionados que crecían gracias al apoyo del público perdieron una fortaleza que a veces puede torcer el destino.

Los números no mienten. De los 20 partidos disputados hasta el momento, todos a puertas cerradas, los dueños de casa ganaron 9 (el 45 por ciento) y perdieron 7 (35 por ciento). En 4 (20 por ciento) hubo empates, que siempre pueden ser considerados un resultado positivo para los visitantes.

A simple vista y sin investigar demasiado ni profundizar en las cifras, quedó claro desde el inicio que en estas Eliminatorias los visitantes vieron crecer sus posibilidades. El aliento de los hinchas es la más importante (y quizás la única) ventaja de jugar en el país de origen para futbolistas que en su mayoría trabajan en el exterior, por lo que es difícil que sientan como propio un terreno de juego en el que solo se desempeñan unas pocas veces por temporada.

Si además se mira con más profundidad los antecedentes y se compara con otros tiempos, de vieja normalidad, la tendencia es indiscutible. En la clasificación para Rusia 2018 se jugaron 90 partidos en total, con 45 triunfos locales (un 50 por ciento), 23 visitantes (25,5 por ciento) y 22 empates (24,5). El porcentaje de igualdades no cambió demasiado, pero las victorias en campo adversario crecieron un diez por ciento.

Y si vamos más hacia atrás la diferencia es todavía mayor, porque en el camino hacia Brasil 2014, con 18 fechas menos en el calendario por la ausencia de los dueños de casa, los locales ganaron el 58 por ciento de los encuentros, contra solo el 18 de los visitantes. Los datos se repiten en todas las Eliminatorias disputadas con este formato: en Sudáfrica 2010 hubo 53 por ciento de locales ganadores contra 23 de visitantes, en Alemania 2006 56 contra 16, en Corea-Japón 2002 56 contra 22 y en Francia 1998 61 contra 15.

El campeonato recién comienza y aún restan 14 jornadas, sin embargo este comienzo sirve para sacar algunas conclusiones que no sorprenden. En esta circunstancia, aprovecharán mejor la localía quienes a un buen trabajo colectivo e individual le sumen cuestiones geográficas o externas, como la temible altura de Quito o el calor de Barranquilla. El público de Lima, Buenos Aires o Montevideo ya no jugará su partido.