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El año en el que festejó solo Peñarol

Salvo Peñarol, que ha cortando el tri campeonato de su rival de todas las horas y llegó a semifinales de Sudamericana, el resto tiene pocas cosas para resaltar. El de Peñarol ha sido el triunfo de mantener el orden de los procesos y en ejecutar con gente histórica del club y que han ganado en el pasado, muchas cosas con la camiseta aurinegra. Peñarol venía de golpes muy fuertes y grandes.

Pablo Bengoechea y Gabriel Cedrés, con el Indio Olivera apuntalando, apostaron por Mauricio Larriera y supieron sobrellevar la impaciencia de la gente. Ellos y el presidente, Ignacio Ruglio, siempre creyeron y hoy disfrutan el título de Campeón Uruguayo.

Es cierto que hubo momentos en que parecía venirse todo al suelo. Sobre todo cuando los carboneros se peleaban con todo el mundo fútbol: neutrales, colegio de árbitros, jueces y periodistas. Cada día se habría un nuevo frente de batalla, hasta que Larriera cambió el "contra todos" por el "todos juntos" fue lo que hizo que Peñarol se quedara con el título teniendo el mejor plantel, los mejores jugadores y que le permitirá ser cabeza de serie de la próxima Libertadores.

También disfrutaron del 2021 Danubio y Defensor Sporting, que retornaron a Primera División, y el decano del fútbol uruguayo el histórico Albion que subió como campeón.

Si para Peñarol el año fue muy dulce, para el resto del fútbol uruguayo no. Empezando por la selección y la caída del cuerpo técnico del maestro Tabárez después de 15 años. Convengamos que este año ha sido terrible en cuanto a resultados y hoy nos encuentra séptimos, pero también es bueno recordar que ante la absoluta permisividad y sometimiento los neutrales de la AUF, la Conmebol y Fifa cambiaron el calendario de las eliminatorias sin que nadie, absolutamente nadie de la AUF, abriera la boca.

Fue Tabárez el único que alzó su protesta y con razón. Ese cambio hizo que Uruguay jugara con Colombia en Montevideo, Argentina en Buenos Aires, Brasil en Manaos, Argentina en Montevideo y subiera a los pocos días a La Paz. Un fixture que parecía hecho a propósito contra Uruguay. Pero repito, Ignacio Alonso y los restantes miembros del ejecutivo no dijeron nada. ¡Como se iban a quejar! Si les habían confirmado la remodelación del Centenario y las finales de las Copas Sudamericana y Libertadores. Y ojo. Reitero. Uruguay jugaba mal y no tenía reacción pero la verdad hay que decirla toda. No la mitad.

Ahora será tiempo del "Tornado" Alonso y le deseo que le vaya de maravillas, que nos clasifique al mundial y nos vaya bárbaro en Qatar. Su éxito será el de todo el fútbol uruguayo. Pero no puedo dejar de expresar lo que entiendo fue humo que nos vendieron bajo el escudo de Marcelo Gallardo. ¿O alguien cree que estuvo cerca ? Por favor. Ese fue el escudo para tapar lo del maestro.

El mamarracho del fallo de Nacional-Cerro Largo solamente se da en este fútbol. En ningún otro se puede entender que una denuncia de la primera fecha, recién se conozca el fallo en la 14a. Insólito. Cuando quedaba solo una etapa por jugar.

Un campeonato en donde hay VAR en algunos partidos y en otros no. De no creer. ¿Dónde está la justicia?

Con los dirigentes de los clubes enfrentados en un tire y afloje porque algunos para hacer "un favor" quieren impulsar la famosa Super Liga.

Se va un año en el que renunció el presidente del Colegio de árbitros y nunca se completó la integración, en el que renunció el presidente de la Mesa Ejecutiva y en donde la política del fútbol tiene feo olor.

Ojalá que el 2022 venga mejor y con la Selección Uruguaya en el Mundial. Ojalá Diego Alonso se ilumine y los jugadores vuelvan al nivel que supieron tener y nos dieron tantas alegrías.