BUENOS AIRES -- Se termina una temporada que dejó algunos aspectos relevantes para ser destacados. El 2013 será recordado, entre otras cosas, como el año en que los All Blacks ganaron todos sus partidos, sumaron nuevos títulos y volvieron a mostrarse como un equipo que quedará en la historia.
Nueva Zelanda, que marca el paso del rugby mundial, además contó con el mejor jugador del año según la IRB. Kieran Read, octavo de los hombres de negro, se quedó con un galardón merecido por su habitual rendimiento.
Otro de los personajes a resaltar, también tiene que ver con la potencia del hemisferio Sur ya que nació allí, aunque ahora tiene un presente formidable en Europa . Se trata del neocelandés Warren Gatland, head coach de Gales y British & Irish Lions, quien además de realizar una exitosa gira por Australia con el combinado británico e irlandés, logró el bicampeonato con los Dragones Rojos en el Seis Naciones.
Más allá de títulos y records, el argentino Juan Manuel Leguizamón se ganó un reconocimiento entre los protagonistas de la temporada por su constancia y entrega dentro de Los Pumas, un equipo que no vivió un buen año, pero que tuvo en el santiagueño la cuota de garra y coraje de tiempos mejores, con el rol de capitán en la última gira de noviembre por la ausencia de Juan Fernández Lobbe.
ALL BLACKS
Los campeones del mundo siguen sumando méritos para quedar en el recuerdo de todos como el mejor equipo de la historia. Además de quedarse con las primeras dos ediciones del Rugby Championship y la Bledisloe Cup, los dirigidos por Steve Hansen acumularon 14 encuentros sin conocer la derrota.
Para encontrar la última caída de los All Blacks habría que retroceder más de un año en el tiempo. Aquel aislado tropezón, ocurrió el 2 de diciembre de 2012, como visitante, ante Inglaterra, por 38 a 21. De ahí en adelante, Nueva Zelanda sólo supo festejar. Una seguidilla de 14 victorias, que comenzaron en la ventana internacional de junio, con tres triunfos ante Francia, por 23-13, 30-0 y 24-9.
Luego, llegó la hora del segundo Rugby Championship, en el que lograron vencer dos veces a cada rival -Australia, Argentina y Sudáfrica-. En esos seis partidos quedó marcado uno de los dos cruces más complicados que tuvo el equipo negro a lo largo de 2013. Se trató del cierre del torneo, ante Sudáfrica, como visitante, con triunfo por 38-27, en un duelo que fue catalogado como el mejor partido de los últimos 12 meses.
Sobre el final del año, la gira europea de noviembre dejó otras cuatro alegrías. Esta vez, las victimas fueron: Japón por 54 a 6, Francia 26-19, Inglaterra por 30-22- y el agónico festejo ante Irlanda 24 a 22.
"Los dos grandes partidos fueron ante Irlanda, en Dublin, y Springboks, en Ellis Park", aseguró Steve Hansen al concluir la gira. Concluyó el año y el mejor equipo del mundo, que sigue sumando marcas y títulos, parece preparado para seguir registrando logros en los libros del rugby.
KIERAN READ
El número ocho de los All Blacks vive un momento de esplendor en el que no faltan los reconocimientos. Tras participar en 13 de los 14 triunfos que cosechó el mejor equipo del mundo en la temporada -sólo faltó ante Japón-, y coronarse en el Rugby Championship y la Bledisloe Cup, el jugador de Crusaders fue distinguido por la IRB como el "Mejor jugador del año" por primera vez.
Convertido en un jugador que siempre marca la diferencia, su ductilidad, potencia e inteligencia a la hora de participar en el juego lo llevaron a un lugar de privilegio junto a un equipo que será recordado por largo tiempo.
En la votación, el octavo superó a Eben Etzebeth -Sudáfrica-, Sergio Parisse -Italia-, Leigh Halfpenny - Gales-, y Ben Smith -Nueva Zelanda-. De esta manera, el jugador se convirtió en el tercer neozelandés en obtener el galardón, junto a Dan Carter -2005 y 2012- y Richie McCaw -2006, 2009 y 2010-.
Por si esto fuera poco, el tercera línea, también se dio el gusto de llevar la cinta de capitán en su equipo de Super Rugby, ante la ausencia temporal de Richie McCaw.
WARREN GATLAND
El entrenador de Gales y British & Irish Lions cierra una temporada que difícilmente pueda olvidar. El neocelandés recolectó logros y elogios por su trabajo al frente de dos equipos que cumplieron con las expectativas.
En la primera parte del 2013, al mando de los Lions, comandó una intensa preparación que luego derivó en dos triunfos sobre tres encuentros disputados ante Australia, en la gira por aquel país.
Por el compromiso en el hemisferio Sur, el head coach no pudo estar presente en el bicampeonato de Gales en el Seis Naciones. Al igual que cuando estuvo lesionado en 2012 -por un accidente doméstico- su lugar lo ocupó Rob Howley, pero el proyecto no se resintió y los Dragones consiguieron su segundo título consecutivo.
Tras dos consagraciones en el viejo continente y una gran gira por Australia con los Lions, el entrenador transita por su mejor etapa y la Unión galesa se lo reconoció con la extensión de su contrato. Gatland renovó por segunda vez con el seleccionado europeo y se dará el gusto de dirigir al equipo en los próximos Mundiales de Inglaterra 2015 y Japón 2019. Y también es el principal candidato para volver a estar al frente de los British & Irish Lions en 2017.
JUAN MANUEL LEGUIZAMÓN
En un año adverso para Los Pumas en cuanto a resultados, el santiagueño estuvo siempre a la altura y puso la cara en los momentos más complicados. Llegó a los 55 tests en el equipo argentino y supo llevar la cinta de capitán en la ventana internacional de noviembre.
El ex jugador del SIC demostró partido a partido que no hace falta jugar en un equipo de la elite europea para destacarse en el seleccionado. El hombre que milita en el Lyon del Prod D2 francés fue el más regular del año en sus dos posiciones, ya sea como ala u octavo.
En el Rugby Championship comenzó a delinear lo que sería su temporada con Argentina. Supo mantener su nivel y no bajó nunca los brazos, a pesar de los resultados negativos. Además, se dio el gusto de apoyar en el ingoal de los tres rivales: Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia.
En noviembre, tal vez en la etapa más difícil de los últimos tiempos del seleccionado, el tercera línea se hizo cargo de la capitanía y entregó el máximo para contribuir, dentro y fuera de la cancha, en levantar a un equipo cada vez más golpeado.
El triunfo ante Italia, en el cierre de la gira, y la especial visita del plantel al Papa Francisco, en el Vaticano, mostraron a un Leguizamón convertido en líder de un joven equipo que logró terminar la temporada con una alegría.
