BOSTON - El presidente de operaciones de baloncesto de los Boston Celtics Danny Ainge lo ha oído un millón de veces durante sus primeros 13 años en el puesto: los agentes libres de gran cartel no irán a Boston. Por lo cual perdonen que Ainge ha disfrutado el ver cómo su equipo ha destruido esa noción con una mandarria durante los últimos dos años.
¿Qué ha cambiado? ¿Cómo los Celtics llegaron al punto en el cual Gordon Hayward (y Al Horford durante la temporada muerta pasada) accedieron a firmar contratos importantes con Boston? ¿Qué tienen los Celtics que convencieron a Kevin Durant a invitar a miembros del equipo a su fiesta exclusiva de reclutamiento en los Hamptons en el verano de 2016?
El hecho que Boston finalmente contó con el espacio necesario dentro del tope salarial para perseguir a agentes libres cotizados ha ayudado, sin duda. El hecho que los Celtics están en posición de conseguir éxitos en el futuro debido a la forma incansable en la cual Ainge ha trabajado para construir su plantilla y acumular recursos también ha ayudado a la causa.
Ainge considera que hay una razón por encima de todas, que ha sido la causa por la cual los Celtics han podido entrar con fuerza a las salas de los agentes libres top disponibles durante los últimos dos veranos.
"Eso se debe a su fascinación con Brad (Stevens)", dice Ainge.
Ainge ha construido una nómina formada por varios de los talentos más destacados de la liga. Sin embargo, su mayor superestrella es un hombre de 40 años que prefiere vestir un pulóver cerrado por la mitad con cremallera junto con pantaloneta atlética.
En menos de cuatro años, Stevens se ha transformado, pasando de ser el chico maravilla de Butler a ser un hombre conocedor de la NBA y que cuenta con el sello Popovich de aprobación.
Cuando hicieron propuestas a Hayward, Horford y Durant, los Celtics hicieron un marcado énfasis en la larga historia de la franquicia. Pidieron favores a varias de las mayores estrellas deportivas de la región, tales como David Ortiz y Tom Brady, a fin de darles a sus pretendidos una idea de lo que es ser una verdadera estrella de rock en la zona. Boston les presentó a Isaiah Thomas a fin de ofrecer un testimonio de primera mano relativo a cómo el jugar para los Celtics puede cambiar una carrera.
Pero a la hora de la presión, cuando los Celtics deben redondear su propuesta, Boston ha dejado el escenario libre para que Stevens haga un solo.
Armado con poco más que una laptop MacBook, Stevens ha hecho una serie de presentaciones enfocadas en el baloncesto a fin de mostrarle a estos jugadores de élite exactamente cómo planea utilizar sus talentos al máximo. Y eso, cree Ainge, hace mayor eco que todo lo demás que pueda ofrecer los Celtics.
"Se hace desde la perspectiva de un entrenador, presentando cómo se percibe que el jugador puede encajar y Brad lo muestra a través de videos, estadísticas y análisis, lo muestra en la pizarra", dice Ainge. "Demuestra exactamente lo que busca de un jugador determinado y cómo se puede utilizar".
"No es una frivolidad. Y creo que los jugadores lo perciben. No se trata de decir simplemente: "Debes venir con nosotros por esta estadística". Son cosas reales. Y creo que, si hay algo que los jugadores aprecian, es esa franqueza".
Al nivel profesional, Stevens sigue siendo un reclutador maestro. Incluso, para aquellos quienes ya fueron seducidos una vez por sus propuestas.
A FIN DE PODER ATRAPAR al agente libre más importante del verano, Stevens y los Celtics llamaron a su artillería pesada para hacer su propuesta el domingo 2 de julio.
Hayward y su esposa, Robyn, desayunaron con Horford y cenaron con Thomas y su cónyuge Kayla. Se hizo un tour matutino al Fenway Park, donde la pizarra Jumbotron del jardín central dio la bienvenida a los Hayward a Boston con tréboles al lado de sus nombres. Si bien Hayward ha dicho que "no (es) un gran aficionado al béisbol", los Celtics usaron el histórico parque como fondo para mostrar un video para influenciar. El mismo no sólo mostró el poder de ser un deportista en Boston. También hubo testimoniales de estrellas rivales como LeBron James y Kobe Bryant hablando sobre la atmósfera que se vive en el TD Garden.
Los ejecutivos de Boston llevaron a Hayward al oeste a fin de ver el futuro sitio del complejo de prácticas de última generación de los Celtics, a ser inaugurado la próxima primavera e hicieron énfasis en su ubicación cercana a la ciudad que seguramente gusta a sus jugadores.
Luego, los Celtics se sinceraron con Hayward. Los propietarios del equipo se presentaron y enfatizaron su voluntad de invertir al punto de entrar en el terreno del impuesto al lujo a fin de contar con un equipo con calibre de ganar un campeonato. Ainge habló con detalle de todos los futuros puestos de selección en el draft y los recursos que permitirán a Boston mantener la profundidad suficiente en los tiempos por venir.
El momento clave de la presentación llegó cuando Stevens tomó la tarima. El entrenador, quien transformó a Hayward de un adolescente adicto al tenis a ser un seleccionado de lotería habló en detalle de cómo puede ayudar a Hayward, quien acudió a su primer Juego de Estrellas la temporada pasada, a llevar su juego a un nuevo nivel. Los Celtics mostraron un video en el cual indicaron cómo pueden ser utilizados los talentos de Hawyard junto a Thomas y Horford.
Cuando terminó el aspecto técnico y el equipo estuvo confiado que Hayward se sentía cómodo con respecto a su potencial papel dentro de los Celtics, Stevens se confesó con respecto a su propia decisión de dejar la Universidad Butler, lo cual le costó mucho, y lo difícil que fue para él. Stevens enfatizó lo satisfactoria que ha sido la experiencia para él y su familia y cómo la ciudad de Boston los ha acogido.
"Hay algo diferente en Boston y algo que marca la diferencia al ser un Celtic", dijo Hayward la semana pasada. "Hay un sentimiento especial que te embarga con respecto a ser un Boston Celtic".
Quizás hay algo que marca la diferencia con Stevens.
AL MOMENTO QUE EL MATRIMONIO HAYWARD aterrizó en Boston a principios de mes, dos caras familiares les dieron la bienvenida en la zona de reclamo de equipaje: Stevens y el asistente al entrenador de los Celtics Micah Shrewsberry, quien fue asistente en Butler durante la época de Hayward en la universidad.
El avión en el cual partieron de Miami pudo bien ser una máquina del tiempo, ya que Hayward se sintió inmediatamente embargado por la nostalgia.
"Llegamos a la terminal, es tarde en la noche y mi esposa y yo fuimos recogidos por Brad y el coach Shrews", dice Hayward. "Es una sensación de familiaridad inmediata y de comodidad. Me trajo recuerdos del momento en el cual fuí reclutado en la secundaria por el coach Brad".
"Empezó así y fue un sentimiento muy bonito, el hacer esto de nuevo, en esta ocasión al siguiente nivel".
Los Celtics creían estar en una buena posición a fin de hacer una firme propuesta a Hayward, ya que conocían bien qué podía llamarle la atención. No obstante, Ainge estaba preocupado que la familiaridad de Hayward con Stevens podría ser un tiro por la culata para los Celtics.
"Nos puede perjudicar, porque ellos comparten un nexo muy fuerte que proviene de tiempo atrás y uno quisiera no ponerlo en peligro al involucrarse en la presión de una situación totalmente distinta", afirma Ainge. "Por ende, no sabía honestamente como podía terminar todo".
A pesar de todo, a Stevens se le hizo algo más fácil que hace una década atrás. Stevens ha contado en múltiples las ocasiones la historia de cómo reclutó a Hawyard cuando era apenas un delgado adolescente percibido como un prospecto más valioso en la cancha de tenis que en el tabloncillo, al menos hasta que se produjo un estirón en la secundaria. Hayward es el hijo de dos egresados de la Universidad de Purdue y Stevens debió vender de forma muy persuasiva a su programa de Butler, considerando especialmente toda la ropa alusiva a Purdue que vio usar a Hayward.
Es difícil pensar lo diferente que pudieron ser las cosas si Stevens no hubiese sido el primero en percibir el potencial de Hayward. Personas cercanas al programa atlético de Butler insisten que la fe temprana de Stevens en Hawyard fue probablemente el factor decisivo para que éste se decantase por Butler, incluso por un centro académico de mayor envergadura como lo es Purdue.
"Estuve allí con él cuando era un cachorro, estaba en la secundaria y era un buen tenista, y nadie lo atraía para practicar baloncesto. Me decían: '¿Crees que debemos ofrecerle a beca? Nadie lo está viendo. No hay nadie en el edificio'", expresó Stevens antes de su primera batalla profesional con Hayward en 2013 cuando se ufanaba de su progreso constante.
"Probablemente, viendo las cosas en retrospectiva, una buena decisión. Es un jugador tremendamente bueno".
Hayward se comprometió con Butler el 01 de junio de 2007, meses antes que comenzara su último año en secundaria, a fin de concentrarse en intentar ganar un campeonato estatal de tenis.
"Fui a verle jugar al tenis, y estaba entre los 8 o 9 principales tenistas en el estado de Indiana", dijo Stevens. "Esa vez que le vi jugar, perdió, y estaba vistiendo gorra y shorts de Purdue, por lo que no estaba muy contento con él después de eso".
"Uno percibía sus herramientas físicas, y se sabía que su aspecto mental estaba muy bien formado. Era cuestión de tiempo y que comenzara a comprometerse por completo al baloncesto. ¿Qué tan bueno puede llegar a ser? Ya la respuesta es evidente".
Stevens merece gran parte del crédito por colocar a Hayward en la ruta del éxito. Una década después de su primer reclutamiento, la fé de Stevens en Hayward fue recompensada por éste último cuando acordó por segunda vez permitirle el intentar llevarlo a nuevas alturas.
A fin de cuentas, el nexo de Butler favoreció a Boston. Ambas partes se mostraron genuinamente encantadas de reanudar un proceso de reclutamiento, diez años después de la propuesta original.
"Creo que es realmente algo increíble el estar sentado con un hombre en tus oficinas cuando tiene 16 o 17 años en el proceso de reclutamiento (universitario) y encontrarse de nuevo con él a los 27 años y ver su cambio, madurez, las preguntas que hizo y las formas en las cuales racionalizaba todas sus opciones y oportunidades", dice Stevens. "Poder hablar con él con respecto al por qué consideramos que esta era una situación realmente buena para él".
Luego de firmar de manera formal su contrato por cuatro años y $128 millones con monto salarial máximo la semana pasada, Hayward bromeó, remarcando las diferencias entre el proceso de reclutamiento inicial y el actual. En bachillerato, debió pedirle a sus padres que le permitieran emitir mensajes de texto en su antiguo teléfono de tapa porque los entrenadores universitarios lo bombardeaban.
Los mensajes de texto fueron también parte importante de este proceso de hoy. Stevens afirmó haberle escrito a Hayward a partir de la medianoche del 01 de julio y luego se mantuvo en contacto con Hayward mientras éste sostuvo reuniones con los Celtics, Miami Heat y Utah Jazz.
Aun así, el 4 de julio, Stevens se encontraba en la misma situación que el resto de los aficionados a los Celtics (y de Butler).
"Me senté a esperar con los dedos cruzados", indicó.
NO ES UN SECRETO PARA NADIE que Stevens es un creador de éxitos en la NBA. En su corta estadía en Boston, hizo de Jordan Crawford el tipo de jugador contendor por el título de Jugador de la Semana de la Conferencia del Este. Formó los talentos de Evan Turner y Kelly Olynyk al punto que equipos les pagaron un total de $120 millones en el último par de veranos. Stevens ayudó a Thomas a transformarse de un sexto hombre subestimado en Phoenix a ser capaz de terminar quinto en la votación al Más Valioso la temporada pasada y hacer honores para el segundo equipo All-NBA.
Hayward sabe bien cómo Stevens es capaz de llevar talentos al máximo. Lo hizo en Butler, ayudando a Hayward a fin de emerger como talento con calibre de lotería NBA, escogido por Utah en el noveno puesto del draft 2010.
Hayward es uno de los anotadores más eficientes en la NBA. De acuerdo a datos de Synergy Sports, promedió 1.091 puntos por jugada la temporada pasada, colocándolo en el puesto 91 entre todos los jugadores de la NBA.
Casi la cuarta parte de sus jugadas fueron como hombre manejador del balón en pick-and-roll, y Stevens es capaz de poder canalizar ese talento, incluso con Hayward compartiendo la cancha con Thomas. Claro, tomará algo de tiempo que ambos hombres puedan entender cuándo serán sus oportunidades, no obstante, los dos son lo suficientemente versátiles para jugar con o sin el balón.
Los Celtics no habían contado con un jugador de la talla de Hayward para colocar al lado de Thomas durante el último par de temporadas: alguien que puede crear su propia situación de disparos. Avery Bradley fue un buen jugador versátil, pero la mayoría de su ofensiva vino de tiros preparados y cortes. El manejo del balón de Hayward le aporta mayores oportunidades a Stevens y le da a los Celtics una opción primaria de anotación cuando Thomas no está en la cancha.
Hayward está bien ubicado defensivamente, permitiendo apenas 0.842 puntos por jugada, de acuerdo a la data de Synergy. Eso lo ubica en el puesto 83 a pesar de estar en una de las posiciones más implacables de la liga. Hawyard tendrá la tarea de ayudar a defender contra anotadores de élite, pero Boston se ha armado con alas versátiles y puede colocar varias opciones ante hombres como LeBron James o Giannis Antetokounmpo.
"Sé que (Brad es) un genio cuando se trata de (llevar talentos al máximo), tanto ofensiva como defensivamente", dijo Hayward. "No puedo estar más emocionado con los hombres con quienes contamos en este equipo y estoy listo para comenzar a practicar para así aprender y competir junto a ellos".
AINGE REGRESABA A BOSTON a principios de mes a fin de dar la bienvenida a Hayward. Un extraño se le acercó en el aeropuerto.
"Se mostró muy emocionado", dice Ainge. "No estoy seguro si tenía alguna afinidad con Butler, pero dijo ser de Indiana, y que no podía esperar a ver partidos de los Celtics este año. He escuchado mucho eso últimamente".
Quizás los únicos que pueden estar más emocionados que los residentes de Nueva Inglaterra son los oriundos del centro de Indiana, territorio de los Butler Bulldogs.
Desde el mismo momento en el cual Stevens dejó Butler a fin de encargarse del puesto de entrenador de los Celtics el 3 de julio de 2013, muchos relacionados con el programa de Butler especulaban si Stevens y Hayward eventualmente volverían a laborar juntos. Cuando Hayward decidió convertirse en agente libre este verano y declaró que Boston sería uno de los equipos con los cuales sostendría reuniones, los relacionados con los Bulldogs se preguntaba si efectivamente los caminos de ambos se volverían a encontrar.
Cuando Hayward anunció su decisión de incorporarse a los Celtics en un artículo del sitio Web Players' Tribune, Hayward afirmó que "asuntos sin terminar" con Stevens era gran parte de la motivación tras el reencuentro.
"Algunos diremos probablemente, '¿por qué se tardaron tanto?' Pues bien, fue porque queríamos que fuera en el momento apropiado para ambos", indicó el director atlético de Butler Barry Collier. "Por otro lado, hay muchas cosas en juego, por lo que uno nunca sabe si ocurrirá. Es emocionante saber que así fue y veremos que nos depara el futuro".
Aún así, aquellos relacionados con Butler fueron gratamente sorprendidos por la forma en la cual esta reunión se dio, y como la fortuna sonrió a tal fin. Ha pasado ya una década desde que Stevens, entonces asistente principal en Butler, convenció a Hayward por primera vez que contaba con potencial para jugar en la NBA, al convencerlo de jugar para los Bulldogs.
Los caminos de Hayward y Stevens se apartaron durante siete años, con limitados intercambios durante los últimos cuatro, todo debido a las reglas de la NBA. Ahora, están juntos de nuevo y los relacionados con Butler están convencidos que el nexo forjado en la universidad jugó un papel determinante en la decisión de Hayward.
"A menos que lo hayas vivido de verdad, es difícil explicarle a las personas que están afuera", dice Matthew Graves, asistente bajo Stevens en Butler y ahora entrenador en la Universidad de South Alabama. "(Los extraños) pueden percibir algo (del nexo Butler). Uno lo siente de verdad. Cuando uno es verdaderamente parte de ello, es algo realmente especial".
Graves ahora vive a 750 millas al sur del campus de Butler, sin embargo, su teléfono mantiene el código de área 317 como recordatorio de sus raíces en el centro de Indiana. En las semanas previas a la decisión de Hayward, su teléfono fue bombardeado con llamadas y mensajes de gente de Butler preguntándose si pensaba que Hayward se decidiría por Boston.
"Todos están sumamente emocionados", dice Graves. "Creo que la gente de Butler va a seguir viendo a Orlando ahora que Shelvin Mack juega ahí, pero es una buena oportunidad de ver a Gordon y Brad juntos nuevamente en el mismo equipo. Sé que todos están ansiosos por ello".
Graves ya está planeando hacer un viaje de dos horas a Nueva Orleans, cuando los Celtics visiten a los Pelicans la próxima temporada.
Luego que se conociera la decisión de Hayward de ir a los Celtics, la cuenta de Twitter del baloncesto masculino de Butler publicó una foto de Stevens y Hayward vestidos con el azul de Butler y la etiqueta #GoDawgs. La universidad luego trió: "Suena bonito decir Boston Bulldogs".
Incluso, la cuenta de la mascota oficial del equipo, Butler Blue III, trinó una foto del perro en el centro de la cancha del TD Garden.
— Butler Blue III (@ButlerBlue3) 5 de julio de 2017
"Creo que Indiana, probablemente, tenga una afinidad con los Celtics que data de algún tiempo ya", dice Collier. "Se debe en gran medida a los años de Larry Bird con Boston. Ahora, con estos dos egresados de Butler, pues nos emocionamos mucho. En nuestro campus, hay mucha expectativa por ellos y poder ver lo que pueden hacer para ganar partidos con los Celtics".
Esa expectativa es patente en Butler. Ahora llega a Boston.
"Cuando se tiene ese tipo de confianza y química ya forjadas", dice Graves, "pueden ocurrir cosas asombrosas".
