REPÚBLICA DOMINICANA -- José Ramírez es uno de los peloteros más seguidos por los fanáticos dominicanos de las Grandes Ligas. El jugador del cuadro de los Cleveland Indians se convirtió en una estrella de la noche a la mañana en la temporada del 2016 y sus actuaciones fueron mejorando cada año. Pero en la pasada campaña llegó un descenso inesperado, en especial en la primera mitad de juego, cuando apenas pudo conectar cinco cuadrangulares y su promedio de bateo se desplomó. De hecho, Ramírez apenas bateó para .191 en el mes de abril y .216 en junio.
Eso evitó que, a pesar de una sólida segunda mitad, Ramírez pudiera números parecidos a los que tuvo en el 2017 y 2018, cuando fue escogido para participar en el Juego de Estrellas y en ambas ocasiones finalizó en el tercer lugar en las votaciones para el Jugador Más Valioso de la Liga Americana.
El antesalista terminó la temporada de 2019 con un promedio de bateo de .255 y un OPS de .806, su total más bajo desde el 2015.
Ramírez apenas tiene 27 años y está en un contrato muy agradable para la gerencia. En el 2021 ganará 9.4 millones y luego los Indians tienen dos opciones del equipo para las temporadas siguientes, valoradas en 11 y 13 millones, un precio muy por debajo del mercado, considerando la edad del jugador y su producción en temporadas anteriores.
Tanto para el conjunto de Cleveland como para Ramírez, será importante un buen inicio y una producción ofensiva consistente en la campaña recortada de 2020, para recuperar la confianza que pudo verse afectada con ese pobre inicio del pasado año.
Además, Ramírez podría verse con la responsabilidad de cargar aún más con la ofensiva del conjunto si finalmente se materializa la salida del equipo del puertorriqueño Francisco Lindor, que será agente libre en el verano del 2022, pero que ha estado en medio de rumores de cambio desde el año pasado.
