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La Semana 14 descarriló a New England y Philadelphia

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Patriots y Steelers definen la siembra de Playoffs en la AFC (3:11)

Pittsburgh y New England se enfrentan por la supremacía de la Conferencia Americana. (3:11)

Cuando todo parecía muy claro, y el camino estaba trazado para un Super Bowl entre New England y Philadelphia, la Semana 14 se atravesó en el camino. Tom Brady dio señales de ser mortal y Philadelphia perdió a su líder, quien por lo menos en mi punto de vista, era el Jugador Más Valioso de la NFL.

Diciembre es el mes de Tom Brady. Su marca en este momento es 55-11, incluyendo el descalabro sufrido ante los Delfines de Miami. Pero Miami ha sido una aduana más que dura para Tom. Su marca contra los Delfines en Miami es 7-9. En diciembre y enero es de 2-6. La expectativa para el último "Monday Night Football" era que los Patriotas ganarían fácilmente. ¿Por qué no? Su defensiva llevaba ocho partidos consecutivos sin que les anotaran más de 17 puntos. La ofensiva venía de tener dos partidos consecutivos en los que superaron 190 yardas por tierra. La ofensiva de Miami era la N° 29 en yardas y las N° 26 en puntos permitidos.

Estadísticamente, este juego debió haber sido una paliza a favor de los Pats. Por eso digo, y sostengo, que las estadísticas son en su mayoría basura. Los juegos se ganan en la cancha y los que participan no son robots, son seres humanos, y los seres humanos muchos días nos levantamos con el "santo de espaldas" y damos el primer paso con el pie izquierdo (con disculpas para los zurdos).

Brady no estuvo en su noche. Yo, al igual que muchos, esperaba que jugara como lo hace en diciembre, aunque no me olvidaba de las pesadillas que había sufrido en Florida. Vale mencionar que este diciembre no ha sido positivo para Tom. Este año ha lanzado seis intercepciones, tres de ellas en los últimos dos partidos. Contra Miami se vio asediado constantemente por Ndamakong Suh, Cameron Wake y compañía. Todos los quarterbacks, sin excepción, sufren y bajan de nivel cuando están bajo presión.

El lunes, Brady no contó con su válvula de seguridad. La ausencia de Rob Gronkowski se hizo palpable en dos aspectos del juego. En conversiones en tercera oportunidad --los Pats se fueron cero de 11--, y en el ataque terrestre. Gronk es el receptor favorito de Brady en tercera oportunidad y es un bloqueador devastador en el juego por tierra en donde lograron míseras 25 yardas. Las últimas semanas la ofensiva de los Pats había usado principalmente formaciones con dos alas cerradas. Contra Miami, y su poderosas línea defensiva, no tenían el personal para hacerlo. No pudieron correr y no pudieron proteger a Brady.

Sin una ofensiva capaz, el efecto se hizo sentir en la defensiva. Me han preguntado en varias ocasiones a qué se debe el repunte de la defensiva de New England que en la Semana 6, era la N° 32 en yardas y la N° 30 en puntos permitidos, pero que en las siguientes seis fue la más hermética de la liga. Son varios factores que a continuación enumero:

Las rotaciones de Bill Belichick

El esquema que usa Belichick es el de Bill Parcells. Cuando llegó a los Gigantes de NY en 1980, Parcells fue primero coach de linebackers mientras que Belichick se encargaba de los equipos especiales. Un año más tarde, Parcells fue promovido a coordinador defensivo y Belichick tomó su lugar con los linebackers. Después de dos años, Parcells fue nombrado entrenador en jefe y Belichick asumió el puesto de coordinador defensivo. Belichick asimiló y perfeccionó el sistema de Parcells.

La primera vez que vi rotaciones fue en 1990, cuando la defensiva de los Gigantes presentó tres esquemas diferentes para enfrentar a Chicago, San Francisco y Buffalo en los playoffs y el Super Bowl. Las rotaciones y las variaciones de posición empezaron a ser más marcadas desde 2014, año en que los Pats ganaron el Super Bowl.

Esta temporada, Matt Patricia vio salir a varios titulares que fueron clave en el triunfo contra Atlanta en el Super Bowl. Unos por lesión, otros como agentes libres. Esta temporada, sólo Devin McCourty ha repetido en su misma posición en trece partidos. Unas semanas usan cuatro en la línea defensiva, otra tres y en ocasiones dos. Las combinaciones de linebackers y safeties han sido fascinantes. En esta era de la agencia libre, y con la cantidad de lesiones que ocurren, no hay otra opción más que perfeccionar las rotaciones.

Contra Miami, los Pats no contaron con Kyle Van Noy ni Trey Flowers, su líder en capturas. En el primer cuarto salió lesionado Alan Branch, un jugador importante en la línea defensiva. Otros tomaron sus lugares. Al final, no les alcanzó con el nivel de talento disponible. Las rotaciones ayudan a compensar la falta de talento, pero no son milagrosas.

Comunicación

Toma tiempo asimilar bien el esquema de Belichick. Con varios jugadores nuevos en el equipo, tuvieron muchos problemas de comunicación en las primeras semanas, en particular en la defensiva secundaria. Por lo mismo, han tenido mejor coordinación en la defensiva de pase y mejor ejecución del esquema.

El desempeño de la ofensiva

Este factor ha sido clave en el repunte defensivo. La ofensiva, junto con la de Kansas City, era la que mejor había protegido el balón con sólo cuatro balones sueltos y cuatro intercepciones. También había sido la mejor en la NFL en tercera oportunidad convirtiendo el 45 por ciento de sus oportunidades. Contra Miami, Brady fue interceptado en la primera serie ofensiva del primer tiempo y en la primera del segundo. El tiempo de posesión fue factor y mostraron señales de agotamiento la fase complementaria.

Equipos especiales

Un dato que me llamó la atención, y que mencioné durante la transmisión, era que los rivales de New England había iniciado solamente dos series ofensivas en el terreno de los Pats. Este se debe al factor arriba mencionado de no entregar mucho el balón, pero también al excelente desempeño de los equipos de cobertura de los Pats. El lunes, Miami inició dos series ofensivas en territorio Patriota. En la primera de ellas anotaron su segundo touchdown del partido. En la segunda, cerraron el juego. Los equipos especiales cubrieron bien en general, pero se rompió la racha que alcanzó a ser de 100 posesiones que comenzaron en el territorio del rival.

En el último cuarto, la defensiva de los Pats forzó cuatro despejes, pero Brady y su ofensiva no pudieron capitalizar. Los linebackers de Miami dejan mucho que desear, pero con esa línea defensiva, y una defensiva secundaria que desde la llegada de T.J. McDonald ha mejorado considerablemente, pueden ser peligrosos en los últimos tres partidos.

No hay que olvidar a Jay Cutler que completó el 66 por ciento de sus pases y lanzó tres para touchdown, con otro que dejó caer Jakeem Grant. Kenyan Drake ha demostrado en semanas consecutivas que puede ser el corredor principal de un equipo. Dudo que les alcance para calificar esta temporada, pero Miami tiene las bases para un futuro mejor. Si acaso, Adam Gase le puede decir a sus jugadores que vencieron de manera convincente a los dos últimos campeones del Super Bowl.

La situación es complicada para Pats, pero todavía están en control de su destino. Esperamos con ansia el partido del domingo cuando visiten a Pittsburgh. Brady y los Pats han dominado los últimos partidos. La combinación Ben Roethlisberger y Antonio Brown no ha sido tan contundente contra Pats. Se han enfrentado cuatro veces y Pats tiene marca 1-3, incluyendo postemporada. En esos partidos, Ben completó 66 por ciento de sus pases para 358 yardas con ocho touchdowns y tres intercepciones. AB tiene 30 recepciones para 348 yardas y tres anotaciones. Todos números buenos, pero cortos de lo que este par está teniendo en las últimas semanas.

Los equipos de Belichick no pierden con frecuencia en semanas consecutivas, pero sucedió en un par de ocasiones en 2015, cuando cayeron en Denver y luego en casa contra Philadelphia en las Semanas 12 y 13, y luego en Jets y en Miami en las Semanas 15 y 16. Será interesante ver la manera de jugar de la defensiva de Pittsburgh comparado a lo que hicieron, o que dejaron de hacer, en el Juego de Campeonato de la AFC, cuando jugaron de manera por demás conservadora y dejaron lanzar a Brady sin presión. Partidazo, que tristemente no voy a terminar de ver por tener que viajar el domingo.

La lesión de Wentz fue un balde de agua fría para los fans de Philadelphia. En realidad, no me tomó por sorpresa que se lesionara Carson. Dicen que "tu genio tu dote, tu genio tu azote". Wentz es un quarterback con mucha movilidad. Por diseño y por necesidad, seguido corre con el ovoide. Quarterbacks que corren, especialmente aquellos que son altos como es el caso de Wentz, se exponen a este tipo de lesiones. Aquellos que son estatuescos, como es el caso de Brady, Philip Rivers, y los Manning, saben deshacerse del balón en situaciones de apremio y vivir para pelear otra batalla. Así no se lastiman.

Philadelphia todavía tiene buenas posibilidades de llegar al Super Bowl, pero ya no se considerarían excelentes. Su ofensiva, con Nick Foles de quarterback, es peligrosa pero no es letal. Una ofensiva peligrosa crea problemas, pero la pueden neutralizar de vez en cuando. Una defensiva letal, simplemente te liquida, como le sucedió a los Carneros de Los Angeles.

Volviendo a los Gigantes de 1990, pudieron ganar el Super Bowl XXV después de la lesión de Phil Simms, también en la Semana 14 de esa temporada. Los siguientes dos partidos fueron de ajuste y transición, pero en los playoffs la ofensiva se había adaptado a Jeff Hostetler y fue más que efectiva. Algo similar esperan los fans de Philadelphia.

Finalmente, hablando de quarterbacks suplentes en equipos contendientes, Case Keenum tuvo una tarde difícil en Carolina. Había sido capturado sólo nueve veces antes de ese partido, pero sufrió seis contra Carolina. Había entregado el balón en cinco ocasiones, pero fue responsable por tres entregas contra las Panteras.

Keenum, junto con Brady, Wentz y Russell Wilson, eran favoritos para ganar el premio al Jugador Más Valioso de la NFL. La Semana 14 no le ayudó a ninguno de los cuatro. El que hace ruido como candidato es Antonio Brown por la temporada que está teniendo, principalmente los últimos cuatro partidos tan increíbles que ha jugado. Un receptor nunca ha sido el ganador de este reconocimiento. En lo personal, yo no votaría por él. Jugador Ofensivo del Año sí, pero más Jugador Más Valioso no. Brady, Wilson y Wentz son más importantes para sus respectivos equipos que Brown lo es para Pittsburgh. Además, sabemos que si Ben Roethlisberger no es su quarterback, Brown no es factor en los partidos.

Sin más, ¡rumbo a Minnesota!