<
>

Luis Ángel Landín queda Subcampeón en Costa Rica con el Herediano

Especial

El modesto Pérez Zeledón, del entrenador argentino José Giacone, se coronó este sábado campeón del futbol de Costa Rica por primera vez en la historia, al empatar sin goles ante el Herediano y triunfar en el global de la final del Torneo Apertura por 1-0.

El mexicano Luis Ángel Landín, que pasó a las filas del Herediano en abril de este año, disputó 54 minutos del partido y se tuvo que conformar con el subcampeonato.

Landín llegó a Heredia precisamente proveniente del Pérez Zeledón.

En un partido de dientes apretados, de un orden defensivo ejemplar y de sacrificio de todos los futbolistas, los llamados Guerreros del Sur se adjudicaron el primer título de su historia en patio ajeno, en el estadio Eladio Rosabal de la ciudad de Heredia.

El Pérez Zeledón ganó en casa por 1-0 el partido de ida el pasado miércoles y hoy sostuvo el empate a cero con algo de sufrimiento y aprovechándose de la desesperación de su rival, que estaba en la búsqueda de su vigésimo séptimo título.

El Herediano, del entrenador Hernán Medford, se adjudicó de forma invicta las 22 jornadas de la fase clasificatoria, algo inédito en el futbol costarricense, pero en el cuadrangular final se desinfló y en la final no pudo siquiera marcarle un gol al Pérez Zeledón.

Fue un primer tiempo de mucha lucha en el que Giacone apostó por la solidez defensiva de su escuadra y por alguna jugada de contragolpe que le deparará un gol que sentenciará la serie, ante un Herediano que nunca encontró claridad.

Solo un error de la defensa puso en aprietos al Pérez Zeledón cuando Keylor Soto le regaló un balón a Elías Aguilar, quien remató al poste cuando tenía a dos compañeros sin marca en el área.

En la segunda etapa los Guerreros del Sur renunciaron al ataque, cedieron toda la iniciativa al Herediano y confiaron el resultado a su defensa, que hoy lució prácticamente infranqueable, con excepción de un cabezazo de Pablo Salazar que se estrelló en el poste.

El segundo tiempo el Herediano dirigió un festival de centros al área en busca del mexicano Luis Ángel Landín y el argentino Jonathan Hansen, y en los últimos minutos al central Keyner Brown que jugó como un delantero más.

La desesperación se apoderó del equipo rojiamarillo que se estrelló una y otra vez contra una muralla que mantuvo el cero y dio pocos espacios a los delanteros.