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Los 10 mejores receptores de Buster Olney: J.T. Realmuto, y luego el resto

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Las 100 razones de Tim Kurkjian para seguir amando el béisbol (3:00)

En el 100º día desde que se supone que comenzara la temporada 2020, Tim Kurkjian nos dice algunas de sus 100 razones para seguir amando el pasatiempo nacional. (3:00)

Es imposible calcular el esfuerzo dedicado al arte del enmarcado de pitcheos (mejor conocido en inglés como 'framing') en los últimos 15 años del béisbol profesional o, si prefiere el término más elegante utilizado por algunos receptores, la presentación de lanzamiento. Se han dedicado miles de horas-hombre para aprender el ligero giro de un hombro o una muñeca que puede mejorar o empeorar la calidad de un lanzamiento, sin mencionar los innumerables días de revisión de videos y los comentarios diarios de los empleados.

En el camino, ha habido una evolución dramática del estilo, desde la forma en que José Molina trabajó para recibir la pelota en el centro de su cuerpo hasta la forma en que Tyler Flowers extendía su mano enguantada y aparentemente atrapaba la pelota en el borde del camino del swing del bate.

Este arte refinado ha marcado la diferencia en millones de dólares de ganancias entre los receptores que recibieron lanzamientos correctamente y los que no, y básicamente se volverá obsoleto en algún momento en el futuro cercano, una vez que las Grandes Ligas implementen una zona de strike electrónica. Los sutiles giros de hombro y muñeca ya no importarán porque las máquinas juzgarán si los lanzamientos pasaron por la zona de strike antes de llegar al receptor.

La zona de strike electrónica ya no es una teoría. Es cuestión de cuándo, no si, ahora que los árbitros han reconocido que la liga tiene el derecho de implementar la tecnología. (La suposición aquí es que será en la temporada 2022 o 2023).

Los equipos más progresivos en el béisbol han valorado enormemente los que mejor manejan el enmarcado de lanzamientos, desde los Astros hasta los Rays y los Brewers, en la creencia de que un pequeño puñado de strikes puede marcar una enorme diferencia competitiva. Yasmani Grandal recibió $73 millones de los Chicago White Sox en este invierno, y su reputación como un fuerte receptor defensivo se basa en su capacidad constante de conseguir strikes a sus lanzadores.