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Estudiantes y una noche copera que lo confirmó como candidato en la CONMEBOL Libertadores

Lo único que quiero es ver al Pincha campeón de la Libertadores”, cantaron los hinchas de Estudiantes de La Plata tras la goleada por 3-0 a Fortaleza que los depositó en cuartos de final del máximo certamen continental.

El equipo dirigido por Zielinski deberá enfrentar ahora a Athletico Paranaense, en una prueba de fuego de máxima exigencia que podrá darle la llave para meterse en una definición 13 años después de la obtención de la edición del 2009.

A los irregulares resultados cosechados en el torneo local, en el que cosecha dos victorias, un empate y tres derrotas en seis encuentros, se los debe separar del rendimiento en la CONMEBOL Libertadores, en la que el equipo demostró temple, carácter y sobre todo buen juego para meterse entre los ocho mejores.

El equipo está muy sólido en defensa, con un histórico como Andújar en el arco, Lollo -que llegó en este mercado de pases- como líbero y Rogel y Noguera como stoppers, un medio intenso y de buen pie con el “Corcho” Rodríguez, Manuel Castro y Zuqui, carrileros que llegan como Mas y Godoy y dos delanteros potentes como Leandro “el Loco” Díaz y Mauro Boselli.

Además de funcionamiento colectivo, el equipo tiene una llave elemental en la copa: la pelota parada, un arma que puede abrir partidos o series en cualquier momento, y el Pincha lo sabe. Falta que le cometen, centro que mete Zuqui al área.

Si bien sufrió una baja importante de la primera a la segunda fase, como la partida de Gustavo Del Prete (quien era titular), el equipo continúa con convicción la idea del DT, que prima por sobre los nombres. Además, se reforzó con un viejo conocido como Pablo Piatti, el ex River Benjamín Rollheiser, Eros Mancuso (ex Boca), Leonardo Heredia (Atlético Tucumán) y Mateo Pellegrino (Vélez) para agrandar el plantel en las fases decisivas.

En 2009, el juego aéreo también fue elemental para el equipo, con baluartes como Cellay, el Chavo Desábato y el Flaco Schiavi (a partir de semifinales). De hecho, el gol decisivo ante Cruzeiro en la final, después de haber logrado igualar en uno vino por un testazo de Boselli, para darle al Pincharrata su cuarta Libertadores.

De aquel equipo, hay dos nombres que se repiten: Andújar y Bosellli, claves en este equipo. El arquero con su seguridad y el delantero con su potencia y aporte, ya sea con goles o generando espacios o faltas. No por casualidad son los más ovacionados por el público de Estudiantes en cada partido.

Después de varias participaciones irregulares en la CONMEBOL Libertadores, el Pincha se ilusiona. En series que se definen por detalles, tendrá que inclinar la balanza a su favor, pero con la materia prima y el trabajo que tiene encima el sueño no es inalcanzable.