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El Clásico español se jugaría el 18 de diciembre

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LaLiga propone a Competición invertir el Clásico para evitar incidentes (0:30)

El encuentro coincide con una manifestación en Barcelona por la sentencia del procés. (0:30)

BARCELONA -- El aplazamiento del Clásico entre FC Barcelona y Real Madrid al 18 de diciembre podría hacerse oficial en las próximas horas, atendiendo a la difícil situación social que se vive en Barcelona y a pesar de las posturas encontradas existentes.

ESPN Digital consultó durante este jueves con los distintos actores relacionados con el asunto y se entendió que la entrada en escena del Consejo Superior de Deportes, desde cuya sede una fuente reiteró que no contempla “razonable” la disputa del partido el 26 de octubre, sería definitiva en la decisión final.

Entre las dudas expresadas por varias fuentes, hubo una declaración firme del Consejero de Interior de la Generalitat de Catalunya, Miquel Buch, quien proclamó que los Mossos de Esquadra “garantizarán la seguridad del partido”, extremo que desde el cuerpo policial no se rechazó, aunque tampoco se quisiera confirmar.

Mientras, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se mostró contraria al aplazamiento, advirtiendo en declaraciones a la emisora RAC1 la importancia “ de que la ciudad trate de actuar con la máxima normalidad posible, y que se desarrollen todas las actividades previstas, como el Barça-Madrid, si se puede garantizar la seguridad”.

Sus intenciones, sin embargo, parecen muy lejanas de cumplirse.

Dando por hecho que no se invertirá el orden de los partidos y que el Clásico del Camp Nou, siempre, se disputará durante la primera vuelta, existen dos fechas libres para ambos clubes: el 4 y el 18 de diciembre. La primera, sin embargo, se descartaría por la negativa del Barça, que tres días antes habrá visitado al Atlético de Madrid en el Metropolitano y sostiene muy desfavorable enfrentar a los dos grandes rivales, teóricos, de la Liga con tan corto espacio de tiempo.

De esta manera, el encuentro se jugaría el miércoles 18 de diciembre, fecha en la que hay programada Copa del Rey pero libre tanto para Barça como para Real Madrid. Y aunque los dos clubes mantienen su disposición a jugar en el Camp Nou este 26 de octubre, los movimientos existentes dan a pensar en la proximidad de la decisión oficial del aplazamiento.

“Los clubes ya han enviado sus alegaciones”, confirmó una fuente de la Federación Española de Fútbol, conviniendo que el fallo estaría cercano y dando a entender que en la decisión del Comité de Competición “afectará” lo expresado por el Consejo Superior de Deportes, con la opinión favorable del representante de LaLiga, Pablo Mayor Menéndez, apoyando la suspensión del partido que puso sobre el escenario el presidente del organismo Javier Tebas.

El Barcelona está “a la espera de lo que se comunique” resumió una persona del club solventando su posición favorable a no aplazar el partido si existe, como se confía, la seguridad necesaria para su disputa, un hecho que desde los Mossos de Esquadra, la policía autonómica, no se valora... Por el momento.

TIEMPO
“A nueve días para la disputa del partido es pronto para hacer valoraciones definitivas”, apuntó una fuente del cuerpo policial, que expresó la conveniencia de esperar “a ver cómo se desarrollan los acontecimientos” y dio por hecho que el informe en que se está trabajando “no es vinculante porque quedan muchos días por delante”.

“Hay un factor de riesgo especial, pero el partido por si mismo ya es de alto riesgo por lo que las medidas de seguridad ya estarían establecidas”, continuó la misma fuente, expresando que si “normalmente” un encuentro de estas características moviliza un dispositivo de seguridad superior a los 2000 integrantes entre todos los cuerpos, en este concreto la cifra “podría duplicarse perfectamente”.

De momento, atendiendo a la situación existente en Barcelona y otros puntos de Catalunya, la jefatura de los Mossos d’Esquadra ya ha puesto en alerta a todos sus efectivos, libres o no de servicio, con el objeto de aumentar la seguridad en todo el territorio y ampliando el plazo de esta decisión a toda la próxima semana, atendiendo a que el sábado, horas después del Clásico, hay prevista una manifestación en Barcelona que se sospecha será multitudinaria.

“Son dos escenarios diferentes que pueden solaparse, pero hacer valoraciones actuales es aventurado”, reiteró la fuente policial consultada, expresando rotundamente que el dispositivo de seguridad “siempre” se realiza de manera “muy específica”.

“Suspender un partido de estas características tiene que ser por una razón de muy fuerza mayor, no se puede hacer a la ligera”, se lamentó desde la policía, una afirmación coincidente desde la Federación, donde existe la sensación de que el presidente de LaLiga se precipitó al insinuar el cambio de sede del choque, algo que “es evidente que no sucederá”.

“El CSD no ha hecho ninguna solicitud ni tampoco tiene ninguna potestad para decidir aplazamientos o cambios de sede. Eso es un tema de la Federación, la Liga y los clubs. Lo único que ha manifestado es que a día de hoy no es razonable que se juegue el partido”, aclaró la fuente del Consejo Superior de Deportes consultada, reconociendo que se mantiene “contacto habitual” con otros órganos del gobierno de España y admitiendo, en este caso, que podría ser desde una instancia superior que se tomase alguna decisión, siempre en acuerdo con todas las partes afectadas.

Y es a partir de esa consideración que el aplazamiento, insinuado desde el Consejo, sería la decisión final para el primer Clásico suspendido en la historia de la Liga española.