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Aguirre busca más que un Quinto Partido en su Quinto Mundial

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¿México va a extrañar al 'Chucky' Lozano ante Nueva Zelanda? (1:36)

Los analistas de SportsCenter debaten el panorama que encontrará el Tri en su primer compromiso bajo el mando de Javier Aguirre. (1:36)

Aguirre buscará en el Mundial de 2026 algo más que ese mítico, roñoso y evasivo Quinto Partido


PASADENA -- 22 meses. Un tercer técnico en la Selección Mexicana, Javier Aguirre, quien busca el Quinto partido en su Quinto Mundial. Miles de promesas milenarias sin cumplir. Una estela de fracasos, maquillados con el bilé barato de ganar una Copa Oro.

Así reintenta la Selección Mexicana comenzar su verdadera jornada mundialista rumbo al 2026. Con la brújula rota y en manos de un inexperto marinero de agua dulce, como el almirante Juan Carlos Rodríguez, quien ha entregado los vestigios del oneroso Tri-tanic a su amigo, investido de última esperanza, Javier Aguirre.

Nueva Zelanda es el adversario y el Rose Bowl de Pasadena el punto de embarque, el punto de partida, este sábado 7 de septiembre. La venta de boletos, desangelada hasta esta mañana de sábado. ¿La afición aprende o está gastada?

Es la tercera aventura de Javier Aguirre al frente del Tri. Y será su Quinto Mundial. Suma uno como jugador (1986), otro como asistente (1994), y otros dos como técnico (2002 y 2010), con el saldo del fracaso rutinario de la Selección Mexicana: un periplo de cuatro juegos y sin atisbar siquiera la Tierra Prometida del Quinto Partido. Esta vez, él busca algo más, más que ese mítico, roñoso y evasivo Quinto Partido.

Sin duda, Javier Aguirre Onaindia Arraskaeta Landeta Goyado Alberdi Uriarte Garechana y Lanetarzúa es hoy mejor entrenador que en sus dos gestas anteriores al frente del Tri. Después de vivir pasajes en 14 banquillos de cuatro continentes, su carrera le otorga al menos las sandalias y la túnica de la sabiduría, y la sabiduría es principalmente eso, equivocarse menos.

Con un auxiliar de lustroso pasado en las canchas, como Rafa Märquez, a partir de este sábado, pretenderá transformar a la Selección Mexicana, claro, dentro de los alcances de su conocimiento, y dentro de los alcances de una generación dispersa, distraída, sin compromiso, a la deriva. Hoy, ambos, Aguirre y Márquez rumian que en el plantel no hay ya jugadores de sus dimensiones emocionales. Hoy carece, insistiendo en lo que escribe Vázquez Montalbán, “de héroes con carne de cromo coleccionable”.

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¿Qué esperar del debut de Javier Aguirre en su tercera etapa en la selección?

La mesa de Futbol Picante analiza el parado táctico de México en sus juegos amistosos.

En su alocución del viernes, Aguirre fue persistente en el tema de la devoción, el compromiso, la responsabilidad y la pasión, ingredientes imprescindibles en el jugador para vestirse de verde. Después aceptaría que no basta con ello, hay que saber jugar al futbol, y que tiene hombres que saben hacerlo.

Relató sus sensaciones como parte del Tri, desde la cancha hasta la banca, e incluso apoltronado en el sillón como espectador: “He llorado dos veces en mi vida, una de ellas cuando México ganó la medalla de oro (Juegos Olímpicos de Londres)”.

Y quiere que el jugador del Tri sufra un brutal ataque de empatía con sus sensaciones. “No hay nada más maravilloso que jugar un Mundial en tu propio país. Quiero que ellos lo sepan”. (“...héroes con carne de cromo coleccionable”).

Todo indica que el cambio de trato, de mando, de autoridad, de reglas, de disciplina, empieza a sentirse en la Selección Mexicana. Se respetan las horas, los tiempos, los celulares descansan, las neuronas trabajan. No lo dice Aguirre, pero un gesto, un mohín, una duda ante una orden, y ese tipo quedará estigmatizado para el resto de su gestión. Tuvo duros y puntuales maestros en ello: Bora Milurinovic (1986) y Miguel Mejía Barón (1994).

Sí, los cambios empiezan a sentirse, y espera que se manifiesten preliminarmente en la cancha del Rose Bowl de Pasadena. Prueba de ello, las confesiones a Katia Castorena de ESPN por parte de Henry Martín, quien ha tenido más de una docena de entrenadores en más de 23 torneos mexicanos y diversas convocatorias a selecciones nacionales.

“(Javier Aguirre) es bastante estricto, bastante serio en su forma de ser y trabajar. Dentro de la cancha es totalmente otra persona a como es fuera y hay que adaptarnos a ello. Creo que viene para bien, hace falta un poquito de mano dura de repente y va a venir bien”, puntualizó Henry. “Por ejemplo, no podemos usar teléfonos en la comida; ser puntuales, si no, te llevas una buena regañada, ya tocó ahí a un par”, contó.

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¿Cómo se presentará la selección mexicana ante Nueva Zelanda?

Mauricio Ymay con el reporte previo al partido amistoso de la nueva era de Javier Aguirre.

Javier busca también reconciliarse en esa relación maltrecha, ajada, huraña, de la afición mexicana. Rescatar esa simbiosis leal, justa, entre la Selección Mexicana y su pueblo. “Que se sienta representado. Que se emocione. Que se dé el derecho a la esperanza y a ilusionarse”, y recuerda que “estoy aquí (por tercera vez), porque me hace mucha ilusión".

Será complicado. Las páginas que venden boletos para este encuentro ante Nueva Zelanda, hasta esta mañana, pintaban una sobre población... pero de asientos vacíos. Sin embargo, ya se sabe que a veces, el aficionado acude a buscar su boleto en la taquilla. “No es lo mismo sentirlo en la mano, que verlo en tu teléfono”, comentó un aficionado saliendo de la taquilla.

Por otro lado, Nueva Zelanda pretende sacar beneficios de esa urgencia del Tri para transformarse, para transfigurarse. “México está en una etapa de transición”, ha dicho el técnico Darren Bazeley.

“Es un gran reto todo esto para nosotros. Un estadio lleno, con mucha tradición, con este clima tan caliente. Y sabemos que México es un muy buen equipo con buenos jugadores. Va a ser complicado, pero este es el tipo de rivales y condiciones que estamos buscando para prepararnos a clasificar a la Copa del Mundo”, añadió.

Chris Wood, delantero neozelandés del Nottingham Forest, asegura que están listos para la doble fiera batalla, el Tri y su afición, tras entrenar este viernes en la cancha del Rose Bowl bajo una sensación térmica de 107 grados Fahrenheit (42 grados centígrados).

Nueva Zelanda es el amo y señor de la Confederación de Oceanía, de la cual huyó alguna vez Australia, quien ganaba hasta con 20 goles de diferencia. Hoy, según el entrenador de los “All Whites”, ahí piensan permanecer, toda vez que a partir de este próximo Mundial, ya no deben pasar por repechajes incómodos, como les ocurrió con México, Costa Rica y Perú.

A la hora del partido, 6:00 pm tiempo del Pacífico, 7:00 pm del centro de México y 9:00 pm del Este, se espera un temperatura de 103 grados Fahrenheit, con una sensación térmica de 106, que en la cancha será mayor, pues al rociarla minutos antes, estará vaporizando.