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Bublik: su amor por el tenis, la diferencia con los Top 10 y la hipocresía

Alexander Bublik (32°) dio una entrevista interesante al al medio Championat y traducidas al español por Punto de Break: del odio al amor en el tenis, qué diferencia a los Top 10, la hipocresía en el circuito y la polémica con las pelotas.

El campeón de dos títulos en 2023, habló del cambio de perspectiva que tuvo con el tenis: "Es un juego, una parte importante de mi vida y un sueño de la infancia hecho realidad. Quizá la gente crea que yo no quería esto, pero de niño me miraba al espejo y me veía a mí mismo compitiendo en los grandes estadios. Se me pone la piel de gallina al darme cuenta de que lo he conseguido. Si mi carrera terminara hoy, no me reprocharía nada a mí mismo, me iría con una sonrisa porque no tengo nada que demostrar a nadie. Mucha gente se escandalizaba hace años con las cosas que decía, pero ahora me entienden mucho mejor, también porque yo he evolucionado. Solo un tonto no es capaz de cambiar de opinión y yo me he dado cuenta desde hace un año y medio de que amo el tenis y que estoy viviendo un sueño". Y agregó: "Yo quiero jugar como a mí me gusta, si intento otra cosa acabaré roto mentalmente. La vida me ha dado la oportunidad de dedicarme a algo que me gusta y en lo que puedo elegir de qué manera trabajo"

En una temporada que lo vio protagonista, Bublik dio su mirada de lo que distingue a los mejores del resto: "La gran diferencia entre el top-5 o top-10 con el resto, es que son capaces de ganar partidos sin tener un buen día, pero yo tengo muchos problemas con eso. Me cuesta sacar adelante partidos si no tengo buenas sensaciones, pero este año trabajé muy duro y pude rendir genial en varias semanas".

El jugador de 26 años también se expresó sobre cierta hipocresía que rodea al circuito: "No somos una gran familia en el circuito. Es muy difícil ser amigo de alguien a quien te vas a enfrentar después. Yo he aprendido a perder con más dignidad. Puedo insultarme a mí mismo, romper la raqueta y hacer tonterías, pero siempre intento no faltar el respeto al oponente. Luego hay mucho chivato. Si llegas al vestuario y te comportas mal debería venir un peso pesado a reprochártelo, pero en la actualidad, si eso se hiciera, el tenista iría lloriqueando a la ATP. Otro ejemplo son las trampas e interrupciones que se hacen durante los partidos. Ahora lo llaman juegos mentales. Pero los malos somos los que rompemos raquetas, no los que hacen trampas parando el juego para pedir un tiempo médico sin estar lesionados".

Sobre el problema que hubo esta temporada con las pelotas y que trajo muchas lesiones, Bublik propuso: "En mi opinión, debería tener una bola para cada tipo de pista. Una para pista dura al aire libre, otra para pista dura indoor, otra para tierra y otra para hierba. Los mejores del mundo deben ejercer presión sobre esto porque solo si ellos protestan hay posibilidades de que las cosas cambien y podamos tener unas mejores condiciones para desempeñar nuestro trabajo".