El pelotero dominicano, clave en la coronación de los Diablos, quiere jugar en su país antes de determinar si volverá a participar en la LMB
MÉXICO -- En el regreso del campeón Diablos Rojos a Ciudad de México, tras arrasar en la Serie del Rey y coronarse a costa de Sultanes de Monterrey, el dominicano Robinson Canó aseguró que desconoce su futuro.
Dijo el beisbolista de 41 años, Robinson Canó, que no sabe todavía si seguirá en Diablos Rojos o se irá. “No lo sé; tendría que ver cómo vamos a estar esta temporada. Ahora, a jugar un poco en Dominicana y ver cómo me siento”.
Manifestó Robinson Canó que le agradece a Alfredo Harp Helú (dueño de Diablos Rojos) porque “ha hecho bastante por este equipo de México. La verdad que me siento bendecido por Dios. Disfrute bastante esta temporada. La verdad que la afición fue una parte clave, muy importante. Ese es el motor que nos motiva a salir y dar lo mejor de nosotros”.
Dijo que el dueño del equipo que todavía no les comenta si le dará un regalo al grupo por la obtención del título 17 en la historia de la institución, aunque de antemano considera que con estar viviendo la experiencia con Diablos Rojos ya es un gran estímulo.
“El regalo ha sido desde el principio de la temporada, con ese trato y nos ha dado, todas las comodidades que tenemos, el estadio. Ya si algo sale de él bienvenido será”.
A Canó le sorprendió un poco el hecho de que nutrido grupo de medios de comunicación se dio cita en el aeropuerto para recibir al campeón, algo que no había visto antes y lo agradeció.
Por su parte, el manager Lorenzo Bundy, quien acabó con la sequía de campeonatos del equipo, se dijo satisfecho porque “ya no escuchara que van 10 años sin títulos”.
Afirmó que deben aprovechar el momento, festejar el miércoles en el Estadio Harp Helú y luego pensarán en lo que será el nuevo roster para buscar el bicampeonato.
Bauer volvió de mal humor
Quien sorprendió a los aficionados que acudieron a la terminal aérea para saludar a sus ídolos fue el estadounidense Trevor Bauer; el lanzador llegó cansado y de mal humor y no quiso tomarse fotos con la gente.
