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De cara al inicio del campamento en Dallas, Mike McCarthy es el foco de atención

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Ezekiel Elliott, el joven conquistador (1:19)

En sólo cuatro temporadas, el corredor se ha convertido en un ícono de los Dallas Cowboys y en un jugador dominante en su posición. (1:19)

En el campamento de entrenamiento, el nuevo head coach Mike McCarthy podrá trabajar, por fin, con sus nuevos pupilos de los Dallas Cowboys

Los Dallas Cowboys abren el campamento de entrenamiento del 2020 el 28 de julio en Ford Center en The Star, Frisco, Texas. He aquí un vistazo más de cerca a algunas historias:

¿Cómo conseguirá el entrenador en jefe Mike McCarthy que estos Cowboys hagan lo que Jason Garrett no pudo?

Es simple: hacer lo que hizo con los Green Bay Packers. La gente quiere recordar cómo terminó McCarthy en Green Bay, pero fue a los playoffs nueve veces en 13 años y llegó al juego por el título de la conferencia cuatro veces.

Los Cowboys son uno de los tres equipos de la NFC que no ha jugado en un partido por el título de la conferencia en este siglo, junto con Washington y los Detroit Lions.

McCarthy hereda un equipo talentoso, incluso con los Cowboys consiguiendo un 8-8 en el 2019, lo que finalmente llevó a la salida de Garrett. Los Cowboys tienen una ofensiva profunda, aún con las salidas del ala cerrada Jason Witten y el centro Travis Frederick. Tienen una defensiva que plantea ciertas interrogantes, pero con algunas piezas sólidas.

Cuando Wade Phillips tomo el puesto de Bill Parcells en el 2007, fue visto como una bocanada de aire fresco respecto al dominante Parcells, y terminó 13-3 su primera temporada. McCarthy se beneficiará de ser una nueva voz después de la carrera de nueve años de Garrett como entrenador en jefe.

Tiene que usar esa voz para comandar la sala de reuniones y convencer a los jugadores de que conoce el camino por lo menos hacia un Juego de Campeonato de la NFC.

¿Cuál será el impacto de que Dak Prescott juegue bajo la etiqueta de jugador franquicia?

¿Dentro del vestuario? No mucho. Los compañeros de equipo de Prescott saben que el mariscal de campo está comprometido con ellos independientemente de su estatus contractual. ¿Fuera del vestuario? Se hablará incesantemente, incluso si los Cowboys y Prescott no pueden sentarse a negociar un contrato a largo plazo hasta la temporada baja del año siguiente.

Prescott tiene que cumplir para asegurarse de que puede cobrar de la manera que quiere en el 2021. Y los Cowboys probablemente tendrían que llegar a los playoffs. Si consigue marcas personales como lo hizo en el 2019 (4,902 yardas, 30 pases de touchdown) pero se pierde los playoffs por tercera vez en cinco temporadas, ¿afectará eso los pensamientos de los Cowboys? ¿Afectará eso a otros equipos en su posible interés en Prescott?

La necesidad de Prescott de sobresalir de nuevo en el 2020 es beneficiosa inmediatamente para los Cowboys, pero más costosa en el futuro. Si consigue que los Cowboys tengan larga vida en la postemporada o incluso consigan un campeonato, entonces sería un costo que al equipo no le importaría pagar.

¿Puede una defensiva que perdió a sus dos mejores jugadores la temporada pasada (Robert Quinn, Byron Jones) ser mejor con el nuevo coordinador Mike Nolan?

Se esperan dolores de adaptación.

Cuando Phillips se hizo cargo en lugar de Parcells, heredó una defensa 3-4 ya hecha llena de talento joven, incluso si no jugaba el esquema de la misma manera que Parcells lo empleó. Los Cowboys pasaron del puesto N° 20 en puntos por partido y N° 13 en yardas en el 2006, al N° 13 en puntos por partido y N° 9 en yardas.

Cuando Monte Kiffin/Rod Marinelli se sumaron en el 2013, trajeron un nuevo esquema 4-3 y la defensiva empeoró. En el 2012, los Cowboys fueron N° 24 en puntos por partido y N° 19 en yardas bajo Rob Ryan, luego cayeron a N° 26 en puntos por partido y N° 32 en yardas en 2013.

Nolan traerá una nueva imagen a la defensiva de los Cowboys basada en diferentes aspectos, pero no hereda las habilidades que Phillips tuvo con la 3-4 cuando tenía a DeMarcus Ware, Jay Ratliff, Terence Newman, Roy Williams y otros.

Hay talento, destacado por DeMarcus Lawrence, quien jugó mejor de lo que su temporada de cinco capturas en el 2019 sugeriría. Hablando específicamente de las salidas de Jones y Quinn, los Cowboys esperan que el cambio de esquema pueda convertir a Chidobe Awuzie, Jourdan Lewis, Anthony Brown y el recluta de segunda ronda, Trevon Diggs, en jugadores explosivos. Esperan que Aldon Smith, quien no ha jugado desde el 2015, tenga algo de influencia en la presión sobre los quarterbacks, y las adiciones internas, Gerald McCoy y Dontari Poe, puedan hacer más que empujar el bolsillo.

¿Así que una mejor defensa? Difícil de decir, especialmente cuando nos fijamos en los quarterbacks contrarios en el calendario del 2020 para los Cowboys.

¿Se utilizará a Ezequiel Elliott tanto como en el mandato de Garrett, dada la propensión de McCarthy a pasar?

Debería, pero hay cierta aprehensión natural debido al historial de McCarthy en Green Bay. Para ser justos, no tuvo un corredor con los Packers que fuera como Elliott. Eddie Lacy fue elegido en la segunda ronda, pero tuvo solamente dos temporadas de 1,000 yardas. McCarthy tuvo sólo un corredor con más de 300 acarreos en una temporada (Ryan Grant, 312) en el 2008. Elliott ha tenido al menos 301 acarreos en sus tres temporadas completas. Tuvo 242 en el 2017 cuando fue suspendido por seis partidos.

Elliott tiene que ser un elemento de esta ofensiva. Su trabajo debe ser apoyado por la adición del recluta de primera ronda del 2020 CeeDee Lamb a un grupo de receptores que incluye a Amari Cooper y Michael Gallup. Debe beneficiarse del crecimiento esperado de Prescott bajo un gurú de quarterbacks como McCarthy.

Ahora, veamos el mandato de McCarthy como coordinador ofensivo de los New Orleans Saints. Ricky Williams y Deuce McAllister prosperaron. Williams tuvo temporadas de 1,000 yardas en el 2000 y '01; McAllister tuvo tres temporadas de 1,000 yardas, incluyendo 1,641 yardas en el 2002.

McCarthy no tuvo miedo de apoyarse en ellos, y no debe tener miedo de apoyarse en Elliott.