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Boca mejoró y goleó a Central Córdoba en Santiago del Estero, por la Copa de la Liga

Un triunfo esperado y merecido. Boca Juniors, con varios cambios, levantó, fue superior y venció 3-0 en la visita a Central Córdoba de Santiago del Estero por la quinta fecha del Grupo B la Copa de la Liga, en un repleto Estadio Único Madre de Ciudades. Buscó, intentó y en el comienzo del segundo tiempo pudo concretar los goles, para cortar una sequía de tres fechas sin marcar en el torneo local.

El equipo dirigido por Jorge Almirón no había marcado goles en cinco de los seis últimos partidos oficiales, incluidos los tres más recientes, con derrotas a cuestas, por el torneo local. Puso en cancha a algunos habituales suplentes, de cara a las semifinales de la CONMEBOL Libertadores, y buscó tomar el protagonismo desde el arranque, en el encuentro que contó con Pablo Echavarría como árbitro.

Después de ganarle a Almagro por penales en los octavos de final de la Copa Argentina, el equipo de Almirón había acumulado tres caídas consecutivas en el torneo doméstico, la última el viernes ante Defensa y Justicia. El presente del Xeneize preocupaba al mundo Boca, que está con la atención puesta en las semifinales de la Copa, por las dificultades que muestra el equipo para hacerle frente a Palmeiras el jueves 28.

Por su parte, el equipo santiagueño sigue en su lucha constante por sumar puntos que lo alejen de la zona del descenso. En la Tabla Anual está a cuatro puntos de Huracán, el equipo que ahora perdería la categoría. Esta caída le impidió sumar y sus hinchas están realmente preocupados.

Almirón optó por no citar a Pol Fernández, mientras que Edinson Cavani no ingresó porque arrastra una sobrecarga. Y no incluyó al juvenil Valentín Barco, para cuidarlo. Así, con modificaciones en todas las líneas, salió a la cancha y fue más que su adversario, en un duelo con actuaciones destacadas en el ganador.

Cristian Medina tuvo la primera chance clara, a los 12 minutos de juego. Rompió al vacío, pateó desde afuera de la medialuna del área rival y su disparo se fue por encima del arco defendido por Matías Mansilla. Siguió intentando la visita y contó con algunas posibilidades más para abrir la cuenta, pero no resolvió bien.

Hubo otra acción, doble en ese caso, a los 35. Robó una pelota Miguel Merentiel en la salida del local, se la dio a Medina, quien pateó y el arquero dio rebote. Enseguida volvió a tomarla el volante creativo, quien se la dio al uruguayo y éste le pagó por arriba del travesaño. Dos minutos después, otra buena jugada de Medina: se la cedió a Merentiel, quien desbordó y sacó un centro bajo, entró Lucas Janson por el segundo palo y, a la carrera, la enganchó mal, no pudiendo definir frente al arquero.

Sobre el cierre de la etapa inicial, el santiagueño Exequiel Zeballos no pudo convertir para Boca frente a su gente, al disparar alto entrando al área grande por la derecha. Sin dudas, el Xeneize tuvo más y mejor el balón, pero careció de claridad y precisión a la hora de llegar al arco rival.

La apertura del marcador la logró Boca, el más incisivo, a los cuatro minutos del segundo período. Atacó Zeballos por la derecha y le dio una asistencia de lujo, cinco estrellas, con un toque corto entre dos defensores rivales dentro del área grande, a Lucas Blondel. El defensor entró de frente al arco, le pegó fuerte y marcó su segundo tanto en el Xeneize.

A los 16 minutos la visita volvió a marcar, para aumentar la ventaja y ratificar en el score lo que se vio en el desarrollo. Entró Janson por la izquierda y metió un gran disparo arriba, al segundo palo, inatajable para Mansilla. Así, con su primer gol en Boca, un golazo, en realidad, provocó la alegría plena de los hinchas (estaban permitidos neutrales, que en realidad no lo son) ubicados en una de las tribunas del amplio y hermoso estadio en Santiago del Estero.

Y en el cierre, en tiempo agregado, Darío Benedetto, ingresado por Merentiel, pudo volver al gol tras 10 encuentros al concretar de cabeza tras recibir un centro desde la izquierda. Fueron a chequear al VAR si la pelota había ingresado completamente, ya que un defensor la rechazó, pero lo hizo ya adentro, porque había pasado entera la línea. Fue el mejor cierre, con desahogo del goleador ahora suplente, y de todos.

Después de superar la serie de cuartos de final de la Libertadores frente a Racing, el Xeneize sumaba semanas con demasiados altibajos y escaso gol. Pero se recuperó en esta cita de la Copa de la Liga, con una buena tarea colectiva, que dejó conformes al entrenador y los simpatizantes. En cambio, su rival, que venía de lograr dos triunfos en fila, apenas dispuso de alguna ocasión ante Romero y quedó en deuda.

En febrero de este año, Boca y Central Córdoba empataron sin goles en La Bombonera, en un partido que el Xeneize no supo liquidar y en el que terminó dependiendo de la intervención clave de su arquero, Sergio Romero, quien detuvo un penal. Esta vez, Boca fue más y lo dejó en claro en el campo de juego y en el marcador.