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Inglaterra comanda el derrumbe de la Superliga

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¿La Superliga es la salvación o el fiasco del futbol? (3:08)

Faitelson y Joserra analizan las palabras de Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, en torno a la creación de un nuevo torneo europeo. (3:08)

El país que se encargó de crear el futbol es también el encargado de dar un golpe mortal al proyecto de competencia que tiene de cabeza a toda Europa

LONDRES -- El aficionado inglés y su profundo arraigo por la competición y el futbol doméstico mató a la Superliga. Fue el hombre de a pie el que se alzó en las murallas de Stamford Bridge contra la competición faraónica y el que consiguió que los seis equipos ingleses, miembros fundadores del club de los doce, anunciaran su abandono del proyecto y pidieran perdón.

Todo comenzó a media tarde en las cercanías del barrio londinense de Fulham, donde lo que iba a ser un partido más entre el Chelsea y el Brighton, con la cuarta plaza y el descenso en juego, se convirtió en la imagen que derrotó a la Superliga. Unos mil aficionados del Chelsea se manifestaron contra la decisión de su club de unirse al faraónico proyecto, lo que desencadenó la filtración de que el equipo londinense iba a dar marcha atrás.

Los 'Blues' iniciaban los procedimientos legales para apartarse de la iniciativa y desataban la alegría de los aficionados, que pasaban de dirigir cánticos contra Florentino Pérez y los dueños del Chelsea a abrazarse por una buena razón.

Mientras tanto, en el norte de Inglaterra, Kevin de Bruyne, como ya había hecho unas horas antes Pep Guardiola, criticaba el proyecto, rememorando el fútbol de antes y pidiendo competición y mérito por encima de monopolios. No tardó en responder el Manchester City, que viendo el clamor popular, se unía a la filtración del Chelsea.

Además daba un paso más y con un escueto comunicado anunciaba su adiós a la Superliga. "El Manchester City puede confirmar que ha iniciado formalmente los procedimientos para abandonar el grupo que está desarrollando los planes para la Superliga europea".

Era el pistoletazo de salida que daba alas al resto. Los jugadores del Liverpool respondían rápidamente. Mediante una nota difundida por los pesos pesados del vestuario mostraban su rechazo. "No nos gusta y esperamos que no salga adelante. 'You'll Never Walk Alone'", dijo el colectivo 'Red'.

Kenny Dalglish, leyenda del Liverpool, apuntaba: "Espero que hagan lo correcto". Hasta el Gobierno británico aplaudía la decisión de City y Chelsea. "Es la correcta y les felicito por ello. Espero que el resto de equipos involucrados en esta Superliga sigan sus pasos".

Era cuestión de tiempo que todos se unieran y la catarata de comunicados confirmó el derrumbe de la Superliga.

"El Liverpool puede confirmar que nuestra participación en la propuesta para formar una Superliga Europea no continuará".

"Como resultado de haber escuchado a la comunicado del fútbol, abandonamos la Superliga. Hemos cometido un error y nos disculpamos por eso", dijo el Arsenal.

"Nos arrepentimos de la ansiedad y la tristeza que hemos provocado. Creíamos que era importante que nuestro club participara en el desarrollo de una nueva estructura que asegurara el futuro financiero de la pirámide del fútbol. Creemos que el deporte debería revisar constantemente sus competiciones y que los organismo deberían asegurarse de que el deporte que todos amamos evoluciona. Gracias a los aficionados por dar su opinión", dijo Danieljl Levy, dueño del Tottenham.

"No participaremos en la Superliga europea. Hemos escuchado cuidadosamente la reacción de nuestros aficionados, del Gobierno del Reino Unido y de otros entes", apuntó el Manchester United.

El país que se encargó de crear el fútbol, cuando apenas una pelota de cuero contentaba a una serie de chavales y no a 4.000 millones de personas, fue también el país que salvó al balompié de caer en las garras del dinero y el poder. Gary Neville brindó por ello.