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El Barcelona gana, otra vez, con sufrimiento y ahora le añade bostezos

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Pedri le da la victoria al Barcelona en un partido caliente vs Girona (1:58)

Los de Xavi ganaron 1-0 en el derbi catalán y se afianzan en el primer lugar de LaLiga. (1:58)

BARCELONA -- El Barcelona que ganó al Getafe venció en Girona entre bostezos de aburrimiento y mucho frío, entre poco y menos futbol, sin mostrar los galones que se le suponen a su condición de líder y haciendo lo justo para imponerse a un rival espumoso, que entró con ganas de tutearle al partido pero inmediatamente se echó atrás, a defender, dejándole toda la iniciativa. Y El Barça casi nunca supo qué hacer con ella.

Tal es así que en cuanto marcó Pedri el 0-1, su dominio, tan evidente como aburrido, desapareció, y sin entenderse demasiado la razón, le dio vida a un Girona que avanzando líneas le puso, otra vez, el miedo en el cuerpo.

Del dominio a la contención; del mando a la simple búsqueda de un contragolpe, el Barça se llevó los tres puntos con un sufrimiento inaudito por la repetición del mismo escenario. Una y otra vez. Siempre igual...

Frío, helado, se quedó el equipo azulgrana cuando apenas se habían jugado diez minutos de partido.

Si comenzó animoso, presionante y rápido en la combinación, a la que el Girona plantó y organizó su juego defensivo se le acabaron las ideas al equipo de Xavi, entregado más a Ousmane Dembélé que a Frenkie de Jong y víctima entonces del mal desempeño del francés, que después de perder dos balones y regalar otros dos más se lesionó en una carrera y se marchó del campo a los 25 minutos. Sin más.

Obligado a cambiar de sistema con la entrada de Pedri para volver a jugar con cuatro centrocampistas, el Barça fue madurando el partido poco a poco. El canario, que cumplió sus primeros 100 partidos como azulgrana, encontró más a De Jong y con su colaboración el neerlandés se fue haciendo con el mando del juego.

Necesita el Barça una idea. Mucha intensidad y profundidad, rapidez y remate, sí... Pero una idea por encima de todo. Y esa idea se la otorga la inteligencia en el centro del campo. La veteranía de Sergio Busquets mientras le dura el físico, el trabajo de Gavi, incansable, y el tono de Pedri y De Jong.

Con ellos dos y más intensidad en el comienzo de la segunda mitad cambió el escenario. Cada vez menos atrevido y más encerrado estaba el Girona hasta que la presión y determinación de De Jong le dio el premio del gol a Pedri. Resuelto el entuerto debería pensarse en sentenciar... Pero para nada lo hizo el equipo de Xavi.

Ganó sufriendo, otra vez, y pidiendo la hora ante el ánimo de un Girona que creyó en el empate hasta el final. El Barça será campeón de invierno... pero no por su brillantez.