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Cien historias rumbo a Qatar 2022: Moisés Caicedo, la estrella de Ecuador que sueña con ser el mejor jugador joven del Mundial

Moises Caicedo sueña con llegar a las semifinales en Qatar 2022. Ese es su compromiso y el de su Selección ESPN.com

Es un genio en estado puro. Con 21 años, Moisés Caicedo ya está en la Premier League de Inglaterra, donde cada semana se habla de su estilo sutil e inteligente para jugar al fútbol.

En Brighton, el equipo que adquirió sus derechos deportivos, es el mejor en la recuperación de balón, alcanza el 82% en la precisión de pases; es el primero en quites, pases clave y duelos ganados.

Esa destreza técnica, en una posición de destruir el juego ofensivo del rival es la característica que más llama la atención. Las cifras de recuperación de balón y de duelos ganados le convierten en un mediocampista eficaz.

Con el balón en sus pies juega de 8 o de 10, cuando las circunstancias lo permiten: es un matemático, porque sus pases largos son milimétricos; y perspicaz para entregar el esférico al jugador con mayor posibilidad de concretar el gol.

Pisa el área son soltura y solvencia. En Bélgica e Inglaterra ya ha cantado sus goles, y con la selección de Ecuador, en las Eliminatorias al Mundial de Qatar anotó dos anotaciones de transcendencia: uno a Uruguay en Quito, y el otro a Chile en Santiago, en el 2-0 que luego significó la clasificación mundialista.

¿Por qué su adaptación tan rápida a un torneo tan exigente como el de Inglaterra? Por su persistencia. Porque tiene objetivos fijados desde hace mucho tiempo; y porque siempre escuchó, interiorizó y aplicó todo eso que le pedían corregir.

Moisés Caicedo creció en el barrio Mujer Trabajadora, en la zona rosa de Santo Domingo de los Tsháchilas, la ciudad donde confluyen la Costa y la Sierra. Aprendió a jugar fútbol en las calles. Lo hacía con los amigos de su hermano, ocho años mayores o incluso más. Perdió muchos de esos duelos que hoy gana en la Premier, recibió golpes porque en la calle se juega con pierna fuerte y sin reglamento, pero ese aprendizaje le hizo crecer y creer.

En su etapa infantil jugaba de delantero. Uno de sus entrenadores en la Selección de Santo Domingo le puso en el medio campo por cómo recibía la pelota y cómo la entregaba. Moisés aceptó ese cambió porque además, le permitía estar más tiempo con el balón en sus pies, a los delanteros les llega solo en ocasiones.

Aprendió a tener paciencia y que los retos más grandes requieren de grandes esfuerzos. Llegó a Independiente del Valle cuando cumplió 15 años luego de pasar por escuelas formativas de la Espoli y del Santo Domingo SC.

Su hermano Marco concretó la cita para que sea observado por los entrenadores del club rayado en Chillo Jijón. Roberto Arroyo, Gerente Deportivo del club, relató que impresionó las condiciones técnicas de Moisés, pero al mismo tiempo admitió ya tenían a un jugador en el puesto de mediocampista de contención en el equipo Sub 16.

Se entrenó por dos semanas en Independiente y luego recibió la notificación que no se quedaba en el equipo. Que debía dejar la residencia del club y volver a su casa. Pero el cuerpo de entrenadores cambió de opinión solo 24 horas después; le pidieron retornar. “Le llamamos para que presione al otro jugador. Al final, Moisés se apropió de ese puesto, hubo un crecimiento significativo. El otro chico no destacó como él”, reveló Arroyo.

Formar parte de IDV complementó la formación del futbolista de élite que es hoy. El primer aprendizaje fue personal. Se separó de su madre, doña Carmen. Le pegó duro pero comprendió que ese era el precio.

Entre 2017 y 2019 jugó en los equipos Sub 16 y Sub 18. En la Reserva y en el de Primera A porque su talento le fue abriendo paso. Una de las normas internas del conjunto rayado –para los jugadores de las divisiones formativas- implica que sus jugadores deben sumar unos 30 partidos en torneos locales y 20 en internacionales. Buscan con ello un crecimiento deportivo y psicológico, formar un futbolista más cosmopolita.

El ‘Niño Moi’ viajó por primera vez al exterior a un torneo en Estados Unidos. Su participación estuvo a punto de frustrarse porque no recibió el visado. El club, que pagó todos los gastos de viaje y estadía, hizo gestiones especiales y así pudo ir a ese torneo.

Con el equipo Sub 17 fue campeón de la Copa Mitad del Mundo y con la Sub 20 ganó la Copa Libertadores en Asunción en un torneo de particulares condiciones para él.

El entrenador Miguel Ángel Ramírez, quien fue Director de la Divisiones Formativas de IDV, conocía muy bien a Moisés. Cuando pasó a dirigir el equipo de Primera, lo convocó para algunos partidos porque destacaba en él su capacidad para adaptarse a cualquier momento del juego.

En esa Copa Libertadores de marzo del 2020 jugaba en Asunción con la Sub 20 y en lugar de ir a descansar, retornaba a Quito para unirse al equipo profesional.

Viajó en cuatro ocasiones. En uno de esos desplazamientos, jugó el partido con el que Independiente del Valle venció 3-2 a Liga de Quito, en el estadio Casa Blanca por la LigaPro. Allí se enfrentó a su ídolo, Antonio Valencia por quien hasta hoy sueña jugar en Manchester United.

En otro de los viajes relámpagos a Quito, jugó con el equipo de Primera de IDV el partido de la Copa Libertadores contra Junior de Barranquilla. No solo que justificó su presencia en el campo, sino que anotó un golazo, tras un remate a media altura desde el medio círculo del área grande.

De Asunción se trajo el título de la Copa Libertadores Sub 20. Anotó un gol en semifinales, ante Flamengo de Brasil, que significó el 2-2 y la posterior definición por penales.

Después si, ya era uno más del equipo profesional. Allí jugó junto a Cristian Pellerano, el argentino de 40 años, que acaba de coronarse tricampeón de la Copa Sudamericana: dos títulos logró con IDV y otro con Independiente de Argentina.

De Pellerano aprendió su tranquilidad y seguridad para desplazarse en el centro del campo. La visión periférica, que tanto destaca en Inglaterra. A desmarcarse y rematar desde fuera del área rival. Y, asumir el principal papel de reparto: mantener el equilibrio en el equipo en todo momento.

El 9 de octubre de 2020 Moisés Caicedo comenzó su sueño mundialista. Con 18 años se vistió con la Tricolor para asumir la misión de parar las jugadas de Lionel Messi y todas las figuras de la Selección Argentina, en la primera fecha de las Eliminatorias sudamericanas.

Pocos en Ecuador conocían al juvenil que corría por el centro de la cancha, recuperando balones. Marcaba como lo hacen los experimentados y derrochaba técnica cuando el balón transitaba por sus pies.

¿Quién era ese Caicedo porque a Felipe, que la mayoría lo conocía, le dijo no a la Selección? Esa misma noche, en la que Ecuador perdió 1-0 con un penal dudoso, el ¡Niño Moi! empezó a atrapar la atención de todos.

En la siguiente fecha, en Quito, Ecuador recibió a la selección de Uruguay. Moisés anotó el primer tanto en la goleada 4-2. Rompió la marca que tenía Antonio Valencia, quien con 19 años era el futbolista más joven en anotar para la Selección absoluta. ‘Moi’ lo hizo con 18.

Junto a Carlos Gruezo conformaron un medio campo eficaz de marca y recuperación de balón. Solo faltó a una de las 16 fechas de las Eliminatorias. Estuvo en los 5 partidos de la Copa América, y hasta ahora suma 25 apariciones oficiales con la Selección nacional.

Su tono de voz pausado al hablar, denota la humildad que su madre le pidió nunca perder. Pero sus ideas son claras y contundentes. Al Mundial de Qatar no quiere ir solo a participar. Quiere convertirse en el mejor Juvenil del Mundial como en Alemania 2006 lo fue Cristiano Ronaldo, el jugador a que admira por profesionalismo, fuera de las canchas. “Es un jugador de otro planeta”, dijo del portugués.

Sueña con llegar a las semifinales Mundial. Eso sería una buena participación para Ecuador. Ese es su compromiso y el de esta Selección dispuesta a todo en Qatar.

Quiere ser el futbolista ecuatoriano con más títulos ganados. Para ello deberá superar los ocho títulos de campeón en Inglaterra que logró Antonio Valencia y el título de la Europa League del 2016-2017; y de Alberto Spencer, el mejor futbolista de todos los tiempos por sus ocho títulos nacionales en Uruguay, tres de la Copa Libertadores y una Intercontinental con Peñarol.

Sus metas son altísimas y eso le gusta. Por eso sigue observando y aprendiendo. Le gustaría mejorar la recepción de balón de espalda a la portería e incrementar el número de pases entre líneas.

Quiere pertenecer a clubes de las cinco grandes ligas del mundo, por el momento ya está en Inglaterra. Una casa para sus padres. La transferencia al Brighton, en enero de 2021 no solo fue cumplir un sueño deportivo de ir a Inglaterra.

Cumplió la promesa que se hizo cuando niño: con el primer dinero que recibió de su transferencia compró una casa para sus padres y un auto para su movilización. No quiere que trabajen más. No quiere que vuelvan a vender flores en época de difuntos o caramelos en las calles. Quiere que disfruten este momento en los que recibe halagos después de cada jornada de fútbol.

Moisés tiene grabadas las imágenes de sus padres trabajando, de día y de noche, para que techo y comida jamás falte en el hogar de los Caicedo Corozo. Su padre tenía un triciclo para el transporte de mercadería y a su madre a veces le tocaba lavar lo ajeno. Tampoco se olvida de los rostros de aquellos papás de sus compañeros de equipo que le compraban los botines de fútbol, porque a sus padres no les podía exigir más. O de sus entrenadores que le pagaban los pasajes para ir a entrenar.

Recuerda con cariño a sus amigos de barrio que sacaban a la calle la televisión con servicio de cable, para que pudieran mirar los partidos de la Selección en el Mundial de Brasil. Ahora lo miran a él.

La adaptación a Inglaterra y Bélgica fue dura, lo reconoce. Extrañaba a sus padres, a sus hermanos. Le tomó de nuevo las costumbres de esos dos países, el idioma y el clima frío, muy diferente al calorcito de natal Santo Domingo.

Ya habla inglés, hace videos y ofrece declaraciones en ese idioma. Así pudo comunicarse con Paul Pogba y N’Golo Kanté, sus ídolos, con quienes pudo intercambiar camisetas, porque ya los tiene a su alcance.

Se le pasó por la cabeza, en algún momento, regresar a Ecuador pero comprendió que debía estar allá porque quiere, a través del fútbol, ayudar también a sus 10 hermanos y 25 sobrinos. La distancia intercontinental se volvió un referente porque gracias a la tecnología, conversa a diario con la familia. A varios ya los ha llevado a pasar temporadas con él a Brighton.

Frente al Leicester marcó el primer gol en la actual Premier League 2022-2023. Sus padres, don Segundo y doña Carmen, estuvieron en el estadio. En la celebración de aquel gol, Moisés dibujó un corazón con los dedos de ambas manos y les decía, “para ustedes”.

Su madre aún no cree que todo lo que está viviendo sea real. Cuando lo mira por televisión jugar en los grandes estadios ingleses, muchas veces duda. En ella está presente el recuerdo del niño de cinco o seis años, que fabricaba pelotas de fútbol con trapos y retazos, y que gritaba emocionado ¡Gol de Moisés Caicedo!

Considera a Moisés como un ser bendecido porque cuando ella atravesaba el octavo mes de embarazo sufrió una caída y estuvo a punto de perder a la criatura. ‘Moi’ nació sano y con un propósito grande en la vida: dejar huella.