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El largo camino de David Dioses: de la casa hogar de Unión Comercio a la Selección

A los 17 años, David Dioses se enfrentó a su última oportunidad. Sin una moneda en los bolsillos y con la triste sospecha de que el tiempo se le acababa, viajó a Nueva Cajamarca, departamento de San Martín, para realizar una prueba en Unión Comercio. Allí vivió largos meses en la casa hogar junto a otros 30 adolescentes que, como él, comían poco y mal mientras esperaban el salto a la primera división. Hoy, algunos años después, aquel chico hambriento está listo para debutar en la Selección peruana que buscará la clasificación a la Copa del Mundo de Qatar. En este caso, la fábula tiene moraleja: el esfuerzo paga.

"Sin el apoyo de mi familia, no habría alcanzado nada. En Unión Comercio no nos pagaban ni un sol. Vivía de la Casa hogar, donde comíamos a las justas. En vez de tomar leche, tomábamos agua", recordó Dioses en diálogo con SportsCenter. Lo dijo antes de recordar que varias veces estuvo a punto de dejar Cajamarca para retornar a Lima. Porque hoy le genera orgullo el sacrificio que lo llevó a lo más alto, pero dormir en un colchón de paja y compartir un puñado de arroz con otros 30 compañeros es mucho más difícil que juntar palabras con un sentido poético.

Ni siquiera el fútbol le servía para escaparle a esa realidad. En sus primeros seis meses en Unión Comercio, sólo jugó 20 minutos. La llegada de Julio César Uribe primero y de Marcelo Vivas después fueron fundamentales para que se consolidara en el primer equipo, ya con más de veinte años de edad y casi una temporada después de aquel debut frente a La Bocana. A partir de allí, su carrera fue en constante ascenso.

En agosto de este año, Ricardo Gareca lo convocó a los microciclos de entrenamiento para futbolistas del medio local. Aquel llamado que para algunos puede ser considerado testimonial, para él representó el sueño cumplido. "Mis compañeros me dieron la noticia de que estaba convocado. Yo no lo creía, lloré de la emoción", afirmó en la entrevista con SC. A fines de septiembre llegó la citación definitiva para afrontar las primeras fechas de las Eliminatorias. Hoy, practica con los mejores del país y está listo para jugar con Paraguay y Brasil.

Siempre supo que quería ser futbolista. Tras formarse en Deportivo La Punta y jugar la liga distrital del Callao y la Copa Federación, se sumó a Sport Boys junto a algunos de sus compañeros. Pero la falta de recursos para ir a los entrenamientos no le permitió afirmarse. Entonces, tiempo después apareció la oportunidad de ir a Cajamarca.

Para los jóvenes de orígenes populares, jugar la Copa Perú puede ser una verdadera tentación. Los clubes que allí compiten suelen pagar más pero sin ningún tipo de regularidad ni contratos. "Por mi cabeza ha pasado ir a jugar Copa Perú o segunda división, que paga más a los jóvenes. Pero yo quería jugar en la Liga1 para ser profesional. Luego el dinero viene solo, por el trabajo de cada uno", afirmó. Esa lucidez para reconocer y mantener sus objetivos es otra de las razones del éxito.

Más allá de que hoy todo parezca maravilloso, las penurias no son solo del pasado lejano. A finales de 2019, Dioses estaba sin equipo y con la incertidumbre de no saber cómo continuaría su carrera. Unión Comercio se había ido al descenso y le debía los sueldos de dos meses, sin embargo no aceptaba ninguna de las ofertas por su pase. Pasaron los días y esas ofertas se cayeron, pero él no tenía el dinero para "comprar" la carta de libertad. Con el sacrificio acostumbrado, su familia salió a buscar el monto necesario y luego Víctor Rivera lo convocó para Deportivo Municipal.

"Hoy mis hermanos están sin trabajo por la pandemia. Yo estoy a cargo de ellos y lo poco que tengo se lo doy a ellos para que estén bien y contentos. Yo voy a seguir adelante por mi familia. También estoy estudiando gestión deportiva en un instituto que me recomendó el doctor de Municipal, él me incentivó. He aprendido un poco de cada cosa... fisioterapia, preparación física, scouting", explicó en el diálogo con SC. Luchar es su forma de vida, la única que sabe que le dará resultados.

David Dioses es una de las cartas de Gareca en las Eliminatorias. Conoce las canchas y los lugares más complicados, por eso no le costará enfrentar a Paraguay en el Defensores del Chaco ni a Brasil en el estadio Nacional. Está listo para desafíos menos trascendentes.