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Cuando animales invaden la cancha: partidos que han sido asaltados por perros, gatos, insectos y ¿alpacas?

Cuando se ha visto fútbol por tanto tiempo como nosotros, es fácil caer en la idea de que ya lo hemos visto y escuchado todo.

Sin embargo, cuando nos enteramos de que una sesión de entrenamientos de una selección nacional debió interrumpirse temporalmente por la incursión de un loro que merodeaba por el lugar, súbitamente nos damos cuenta de que el deporte más hermoso del mundo aún cuenta con muchos momentos absurdos por ofrecer.

El combinado nacional femenino de Brasil se vio obligado a suspender su partido preparatorio cuando una guacamaya cayó directamente sobre la cabeza de la jugadora Bruna Benites.

Eventualmente, se pudo reanudar la acción cuando al lograrse remover el ave del cabello de Benites; antes de ello, el pájaro sobrevoló por toda la cancha y reposó sobre la red de un arco durante un par de minutos. Poco después, el partido siguió su curso.

A propósito de este hecho curioso, rendimos homenaje a esos maravillosos intrusos animales que se han convertido en centro de atención, comenzando con unos ejemplos ocurridos en días recientes.

Serpientes

Si existe un animal que no se quiere pisar accidentalmente cuando se incursiona por las bandas, es una serpiente perdida, como la que pudimos ver deslizándose por la cancha durante el reciente compromiso de liga rumana entre FC Botosani y Clinceni.

Alpacas

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El imperdible "espontáneo" que invadió un juego en Inglaterra

La divertida visita de una alpaca arrebató las risas de los asistentes de un juego de futbol en Inglaterra al ver que se coló en la cancha y corrió con algunos jugadores.

No todos los días vemos a una alpaca detener la acción de un partido; sin embargo, eso fue precisamente lo que sucedió durante el cotejo de fútbol inglés fuera de circuitos de liga del pasado fin de semana entre Carlton Athletic e Ilkley Town.

El mullido invasor de canchas, llamado Óscar, saltó al césped cinco minutos antes del descanso, tras haber escapado de una finca cercana. Dio varias vueltas, antes de ser conducido de vuelta a su corral.

Perros

Como es obvio, los perros representan el ejemplo más común de invasores mamíferos de canchas por amplio margen. No pasan más de un par de meses antes de escuchar otro relato de un curioso canino que obliga a detener la acción del futbol.

Nuestro ejemplo reciente favorito debe ser el de un talentoso cachorro que interrumpió un partido en Turquía, para proceder a demostrar mejor control del balón que la mayoría de los jugadores humanos participantes.

Sólo podemos rendir nuestros respetos por el impecable sentido de los tiempos mostrado por un canino que logró entrar en la cancha para atajar un penal durante un encuentro de fútbol aficionado en Ecuador.

De hecho, la imagen de un canino emocionado corriendo por una cancha es tan común en el balompié suramericano, que hasta los comentaristas de televisión terminan entrevistándolos durante el pospartido, como ocurrió en este partido de liga argentina entre San Lorenzo y Arsenal.

Gatos

Por su parte, los gatos han hecho una fuerte incursión en el ramo de invasores de canchas en años recientes. Algunos de ellos se han convertido en celebridades virales por derecho propio.

Un ejemplo de ello lo representa el felino que saltó al terreno durante un encuentro entre Liverpool y Tottenham Hotspur en 2012, que fue bautizado instantáneamente como "Gato de Anfield", con cientos de cuentas de Twitter abiertas a su nombre por distintos seguidores.

Los gatos son famosos por su agilidad. Por ello, no fue sorpresa ver a este felino invasor corriendo velozmente durante un choque de Leagues Cup 2019 entre Real Salt Lake y Tigres. Decir que Andre-Pierre Gignac se quedó atónito no le hace justicia a la reacción del artillero francés.

Ardillas

Fue la pionera y se hizo famosa antes del "Gato de Anfield". Sin embargo, lo único que evitó que la legendaria "Ardilla de Highbury" se convirtiera en súper estrella viral por derecho propio, justo después del cotejo de Champions League de 2006 entre Arsenal y Villarreal, es el lamentable hecho que en aquella época no existían las redes sociales.

El Etihad Stadium, sede del Manchester City, tuvo su propio visitante con tupida cola en 2017, minutos antes de un partido de Copa Carabao contra el Wolverhampton Wanderers. La ardilla corrió por el engramado durante el calentamiento de los jugadores del City, evitando ágilmente ser capturada en cada intento. Afortunadamente, el personal del terreno finalmente logró detener al intruso para descubrir que, de hecho, se trataba de un ferviente hincha del City.

Abejas

Si bien se puede persuadir fácilmente a criaturas más peludas para que abandonen el terreno, es un poco más preocupante para los jugadores imaginarse a un enjambre de abejas descendiendo sobre la cancha.

Sin embargo, esa fue precisamente la realidad que el personal de mantenimiento del terreno del Hastings United se vio obligado a enfrentar mientras intentaba volver a instalar el césped en mayo pasado. Ha-STINGS (aguijonazos) por nombre, etc, etc...

Afortunadamente para el personal del Hastings, la situación se desarrolló mucho mejor comparado con aquella ocasión en la cual un enjambre mucho más agresivo invadió la cancha en un encuentro de la liga de Tanzania, entre Young Africans e Iringa United, que procedió a atacar a todos los jugadores desde las alturas.

Parece que las abejas tampoco sienten respeto por la jerarquía del fútbol: en una ocasión Dani Alves sucumbió ante una ráfaga de picaduras, luego que un enjambre hiciera sentir su irritante presencia durante un partido del Sao Paulo el año pasado.

"¡Ninguna abeja puede con nosotros, hermano!", escribió el astro brasileño en su cuenta de Instagram después del encuentro, compartiendo imágenes del calvario por el cual debió pasar.

Insectos

Al igual que las abejas, otros insectos invasores notables se han convertido en figuras revelación luego de dar el salto al mundo del balompié.

Ejemplos de ello han sido James Rodriguez y su saltamontes gigantesco, Cristiano Ronaldo y su polilla seca lágrimas y la inmensa nube de mosquitos que estuvo a punto de frustrar el compromiso mundialista entre las selecciones de Inglaterra y Túnez en Rusia 2018.

Marta de pinos

Poniendo a sudar (¿volar?) a las abejas en la competencia por el título de "animal invasor de canchas más agresivo", tenemos a la marta de pinos silvestre que enloqueció durante el cotejo de Superliga suiza entre FC Thun y FC Zurich en 2013.

No sólo esta marta obligó a detener el encuentro con un frenazo. También mordió a uno de los jugadores (Loris Benito), haciéndole sangrar.

Patos

La cancha del Real Salt Lake se ha convertido en una meca para los animales invasores de canchas de fútbol. El club de la MLS se vio obligado a suspender temporalmente un partido en 2018, para retirar a un confundido pato que merodeaba plácidamente por los bordes del engramado.

Vacas

Esta vaca que invadió un partido local en India el año pasado demostró ser un general del mediocampo, lleno de despliegue físico. No se le podía quitar el balón.

Es evidente que este valeroso bovino aprendió todo lo que sabe con respecto al dominio de la mitad de la cancha de su corpulento primo búlgaro.

Ovejas

En 2017, un partido de divisiones inferiores galesas entre CPD Llanberis y Llandudno Junction FC fue momentáneamente interrumpido debido a una dupla de "hooligans" invasores de la cancha... caracterizados por su piel excesivamente lanuda.

La acción se detuvo en este encuentro de Alliance League Division One cuando dos ovejas decidieron galopar por la banda derecha.

Caballos

Debemos resaltar que no todos los animales son rufianes invasores de canchas, como lo demostró este equino sumamente educado, que viajó desde un campo cercano para ver al Ashington FC de sus amores, equipo local no afiliado a ligas, desde la terraza.

Venados

Sin duda, esto no lo vemos todos los días. El Fort William FC de las divisiones inferiores del fútbol escocés se vio obligado a detener una sesión de entrenamientos el año pasado, porque un par de ciervos decidieron que la cancha era el lugar perfecto para escenificar una batalla campal.