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Triunfo de Cachorros marcó la segunda década del siglo XXI

Parece que fue el otro día que estábamos celebrando la llegada del nuevo milenio, en medio de la algarabía del Y2K que afectaría a las computadoras de todo el mundo, aunque al final todo fue una falsa alarma.

Un par de meses antes, los New York Yankees ganaban el tercero de tres títulos consecutivos para cerrar el siglo, algo que no ha ocurrido en lo que va de la nueva centuria.

Y así, en un abrir y cerrar de ojos, se nos fue la segunda década del siglo XXI, que en materia beisbolera, estuvo marcada por un hecho trascendental: la primera corona de los Chicago Cubs en una Serie Mundial en 108 años.

Pasaron 11 décadas desde que aquel equipo de Frank Chance, Joe Tinker, Johnny Evers y Mordecai "Three Fingers" Brown, todos inmortales del Salón de la Fama de Cooperstown, derrotaron a los Detroit Tigers en sólo cinco partidos en 1908.

En el 2016 se puso fin a la más larga sequía de triunfos de un equipo en cualquier liga profesional de Estados Unidos, cuando los Cachorros, de la mano de Joe Maddon, se impusieron en siete dramáticos juegos a los Cleveland Indians.

Un año antes, los Kansas City Royals conseguían el segundo título de su historia y el primero en 30 años, cuando lograron reunir un núcleo único, con los venezolanos Salvador Pérez y Alcides Escobar, Eric Hosmer, Lorenzo Cain, Alex Gordon y Mike Moustakas, que fue imposible conservar unido por mucho tiempo más.

Y es que el béisbol actual conspira contra el establecimiento de dinastías, con la imposición del impuesto de lujo a aquellas franquicias que superan cierto límite de gastos, el cual va incrementándose cada año en que el equipo se pasa de esta suerte de tope salarial.

Solamente algunos conjuntos pueden darse el lujo de gastar más o menos sin medida, pero hasta los poderosos Yankees cambiaron su modelo de negocios y controlaron sus costos.

Lo más parecido a una dinastía en la década fue lo que armaron los San Francisco Giants de Bruce Bochy, con sus coronas en el 2010, 2012 y 2014, pero no pudieron titularse nunca en años seguidos.

También los Boston Red Sox ganaron dos veces la Serie Mundial, en el 2013 y el 2018, mientras los St. Louis Cardinals obtuvieron en el 2011 su undécimo trofeo, la mayor cantidad para un equipo de la Liga Nacional y segunda más alta de todo el béisbol, detrás de los 27 títulos de los Yankees.

La década vio también el estreno como campeones de los Houston Astros en el 2017 y los Washington Nationals en el 2019, mientras que por primera vez en los últimos 100 años, los Bombarderos del Bronx no disputaron una Serie Mundial en la década.

La última vez que eso pasó fue precisamente entre 1910 y 1919, en el siglo pasado, antes de convertirse en la franquicia más emblemática y famosa del deporte mundial.

Y tres equipos lograron avanzar en años consecutivos a los clásicos de octubre: los Texas Rangers (2010 y 2011), los Reales (2014 y 2015) y Los Angeles Dodgers (2017 y 2018), pero sólo Kansas City consiguió ganar una vez, mientras que los otros dos fracasaron siempre.

En el orden individual, tres jugadores marcaron la década como ningún otro.

El venezolano Miguel Cabrera, de los Detroit Tigers, ganó cuatro títulos de bateo en la Liga Americana, tres de ellos seguidos y la Triple Corona en el 2012, algo que no ocurría desde que Carl Yastrzemski lo hizo en 1967 con los Boston Red Sox.

El panameño Mariano Rivera se convirtió en el primer exaltado al Salón de la Fama de Cooperstown con el voto unánime de los miembros de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA).

Y en el 2011 hizo su debut con Los Angeles Angels Mike Trout, triple ganador del premio de Jugador Más Valioso del joven circuito, cuatro veces segundo en la votación y en camino a convertirse en uno de los mejores peloteros de la historia, que le ha hecho acreedor del mayor contrato en cualquier deporte, al romper la barrera de los 400 millones de dólares.