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¿Por qué a Manny Pacquiao le decían 'Devorador de mexicanos'?

En 19 combates con púgiles mexicanos, Manny Pacquiao logró un saldo de 16 victorias, un empate y dos derrotas

MÉXICO -- A Manny Pacquiao se le conoció como el ‘Devorador de mexicanos’ por la simple y sencilla razón de que logró 16 victorias ante púgiles con sangre azteca y obtuvo un espectacular saldo en 19 combates de 16 triunfos, nueve de ellas por la vía del cloroformo, a cambio de un empate y dos derrotas.

Claro está que sus series ante Marco Antonio Barrera, Érik Morales y Juan Manuel Márquez marcaron su rivalidad ante mexicanos, algunas veces celebrando y otras impactado por la derrota, pero también fueron jornadas en el ring que le marcaron y le permitieron consolidar un legado que hoy le tiene con un sitio garantizado en el Salón de la Fama. Ni qué decir de su victoria ante Óscar de la Hoya, aquella que lo convirtió en una superestrella.

La rivalidad comenzó sin saberlo en 1999, cuando enfrentó en Filipinas al contendiente mexiquense Gabriel Mira, a quien noqueó en cuatro rounds.

“Cuando peleé con él, lo recuerdo como un chavo muy tranquilo, sencillo, y pues ya en la pelea muy rápido, fuerte, y con pegada. Era ya un ídolo en Filipinas, recuerdo que en cada esquina había un cartel de él, donde quiera que estuvimos ahí, lo veía en un poste pegado, la gente lo admiraba ya”, recordó Mira en charla con ESPN KNOCKOUT.

Ya en suelo estadounidense, Manny noqueó en 2003 primero a Emmanuel Lucero y luego llegó la primera gran sorpresa, noqueando a Marco Barrera para dejar en claro su calidad en el ensogado. Un año después, comenzó una épica serie contra Juan Manuel ‘Dinamita’ Márquez, a quien derribó en tres ocasiones en el primer round antes de terminar empatando.

Y llegó la primera derrota, en 2005, ante el ya consagrado Érik ‘Terrible’ Morales, quien le provocó una de las noches más dolorosas al ganarle por decisión unánime, con todo y que el tijuanense le peleó de zurdo en el último round de la contienda. Pero acostumbrado a dar la cara y poner el pecho a las balas, Manny regresó y a lo grande.

Venció en 2005 a Héctor Velázquez y luego metió el acelerador a tope en 2006, porque hiló una espectacular racha que incluyó revancha exitosa contra Morales, victoria en casa contra Óscar Larios y nueva victoria por nocauts sobre ‘Terrible’. En 2007 continuó encendido noqueando a Jorge Solís y derrotando una vez más a Barrera.

Volvió a medirse con Márquez en 2008 y sacó una apurada victoria por decisión dividida dejando la serie en un empate y un triunfo. Ese mismo año noqueó de manera espectacular a David Díaz para ceñirse el cetro Ligero y luego, sorprendiendo a propios y extraños, le ganó a Óscar de la Hoya por detención en 8 rounds. Y de ahí, el gran campeón pasó a ser una superestrella.

Contra Antonio Margarito, en 2010 y en el estadio de los Dallas Cowboys, se consagró como campeón en ocho diferentes categorías, pero luego llegó la tercera y cuarta con Juan Manuel. Primero le ganó por protestada decisión la tercera y en la cuarta terminó en la lona de manera dramática para cerrar así la serie.

Finalmente, las últimas dos victorias fueron por decisión ante dos mexicanos nacidos en suelo estadounidense, Brandon Ríos y Jessie Vargas, poniendo cerrojazo final a su rivalidad ante púgiles tricolores.