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Enzo Fernández, en Star+: "Ser campeón del mundo me cambió la vida por completo"

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Enzo Fernández y la eliminación de Brasil en el Mundial de Qatar (0:35)

El mediocampista se centró en la reacción interna de la Selección Argentina, a minutos de disputar los cuartos de final ante Países Bajos. Mirá "Campeones, un año después", en exclusivo por STAR+. (0:35)

En el marco de "Campeones, un año después", el especial exclusivo de Star+, Enzo Fernández contó con lujo de detalle el inolvidable momento de su convocatoria al Mundial, repasó los mejores momentos de la consagración en Qatar 2022, recordó el reto de Lionel Scaloni mientras se festejaba la eliminación de Brasil, reveló el cruce con Kylian Mbappé en la final y aseguró: "Ser campeón del mundo me cambió la vida por completo".

“Ser campeón del mundo me dio la oportunidad de venir a Chelsea, el cariño en Argentina es muy diferente ahora. Me cambió la vida por completo, es un mimo al alma. No tiene precio, es la gloria eterna, la gloria máxima", le dijo el exmediocampista de River Plate a Sebastián Vignolo.

El recuerdo de la gloria, un año después

Todavía está en la retina el triunfo mágico frente a Francia en la final del Mundial de Qatar. Fue el 18 de diciembre de 2022. Pasó el tiempo, sin embargo parece que fue ayer. Las emociones continúan a flor de piel.

“Una vez por día pienso en el Mundial, mínimo. Siempre algo se me viene a la cabeza, un recuerdo, algo... todo el tiempo”, dice Enzo, clave en la conquista de la tercera estrella.

El momento inolvidable de la convocatoria

El número 24 recordó uno de los días más importantes de su vida: “Me acuerdo cuando me llegó la convocatoria. Estaba durmiendo la siesta en casa en Lisboa y me llegó un mensaje de un integrante del cuerpo técnico avisándome que estaba en la lista. Yo sabía que en esos días iba a salir y estaba con una ansiedad terrible. No podía dormir siestas, no podía dormir por la noche, nada. Y estaba por dormir la siesta y escuché que vibró el celular. Enseguida abrí el mensaje”.

En ese momento, muy pocos pensaban que Enzo sería fundamental en el título mundial. De hecho, la citación proveniente de Lionel Scaloni sorprendió a muchos hinchas.

“Era un mensaje de voz y escrito, los dos. Me acuerdo que me envió el mensaje de voz y abajo como un mensaje: “Soy…”. Y bueno, lo leí, escuché el audio. Lo escuché como diciendo: ‘¿Qué va a pasar?’. Por suerte después fue la noticia que tanto esperaba. No sabés lo que me pasa después. Una vez que lo escucho, lo quise reenviar, pero tenía una configuración predeterminada que me borraba los mensajes y se borró como a las tres horas. Después sí lo escuchamos varias veces con mi mujer. Fue un poco el nerviosismo, después esperaba obviamente la lista ansioso porque ahí se ve la verdad".

Como es habitual en estos casos, la información es hermética y nadie quiere ilusionarse con algo que finalmente no se produce. La situación del mediocampista, en ese entonces en Benfica, no fue excepción.

"Me acuerdo que en el audio me había dicho que guarde un poco la información por el tema de que faltaban algunas confirmaciones y en ese momento no se lo quise decir a nadie, solo a mi mujer que estaba conmigo. Me acuerdo que tenía mucha ansiedad porque se lo quería contar a mis padres y los terminé llamando y contando a mi familia, mis hermanos, a todos. Les dije que por favor guarden la información porque la lista no había salido y no quería que se filtre ninguna información”.

¿Qué significa ponerse la camiseta de la Selección?

“Es mucho orgullo. Sabés que donde vas, estás representando a millones de personas y siempre dije desde chico que fue un sueño poder jugar en la Selección”, confiesa Enzo, quien tiene solo 13 partidos jugados en el equipo nacional pero tiene en su historial el título más preciado de todos: el Mundial.

“Desde que tengo uso de razón que miro a la Selección, miro todos los partidos. Poder estar ahí me llena de orgullo”.

"El partido con Arabia fue un golpe anímico muy fuerte"

Argentina, candidato serio en Qatar 2022, empezó el Mundial 2022 con un traspié inesperado (0-1 ante Arabia en el debut) que obligó a Lionel Scaloni a meter fuerte mano en el equipo ante la marea de dudas que generó la derrota.

"Sabíamos que el primer partido es muy importante empezar ganando. Fue difícil esa semana previa a Arabia porque el grupo no se lo esperaba, venía con mucha confianza. Pero ahí se demostró la grandeza del grupo, la unión que había, que íbamos todos para el mismo lado. Y por suerte después nos pudimos poner el objetivo de poder empezar a ganar y a partir de Arabia, jugar finales”, cuenta Enzo. "Es verdad que dijimos después de eso, a todo o nada. Después de eso hubo como una reunión, que a partir del segundo partido eran todas finales para nosotros y así fue como se vivió y cómo las jugamos".

El partido con México y su golazo

Frente a Arabia Saudita, Enzo ingresó desde el banco y para el trascendental choque con México se metió en el equipo titular, hizo el segundo gol del triunfo 2-0, y nunca más salió del once.

"Obviamente que era un partido difícil porque dependíamos mucho del resultado si seguíamos en la Copa o no. Sabíamos que era un partido muy importante para nosotros desde lo anímico y por suerte lo pudimos ganar. Apareció Leo (Messi) con su zurda mágica y abrió el resultado faltando 15 minutos. Después me toca entrar y convertir el gol", cuenta Fernández. “Más allá del gol, fue un hermoso momento. Vivir esos momentos no tiene precio. Fue un desahogo porque faltaban 5 o 6 minutos y había mucho nerviosismo".

“Leo me había dicho ‘acercate a jugar’ como para tenerla ahí. Cuando Leo me la da, me queda el defensor de frente y dije: ‘Lo encaro y tiro el centro’. Pero cuando tiro la bicicleta, pensé que el defensor iba a ir para el otro lado y me dejó el ángulo para adentro. Y ahí abrí el pie”.

El gol no solo fue excelente, sino que sirvió para confirmar un resultado fundamental para seguir con aspiraciones en la Copa del Mundo.

“Se me vinieron un montón de cosas a la cabeza. Primero de estar ahí con toda esa gente, mi familia, los que nos fueron a apoyar. Recuerdos increíbles de la infancia”.

La titularidad frente a Polonia

Frente a Polonia, Scaloni volvió a apostar por Enzo desde el arranque, en un voto de confianza que terminó siendo crucial para el desenlace del torneo.

“Personalmente, lo tomaba como una oportunidad. El cuerpo técnico había confiado en mí para ponerme dentro de los once y una gran oportunidad para demostrar, para estar y marcar una presencia. Tuve la oportunidad de hacerlo bien, dar una asistencia. Más allá de eso, el grupo te da la comodidad y la confianza, eso fue lo más importante”.

Sobre la participación en el gol clave para clasificar, Enzo destacó el trabajo de Julián Álvarez para hacerse el espacio y marcar.

“Julián (Álvarez) me marca el pase. Se la levanto por arriba del defensor y él tenía otro defensor atrás. El control de él es todo, vi la repetición en cámara lenta y es increíble. Fue un golazo”.

La eliminación de Brasil y el reto de Scaloni

Antes de enfrentar a Países Bajos, Enzo Fernández contó una particularidad que ocurrió en el vestuario previo al partido. Antes de Argentina, se jugaba el cruce entre Brasil y Croacia.

"Estábamos viendo la tanda de penales. Me acuerdo que cuando queda afuera Brasil, gritamos, nos pusimos contentos y viene Scaloni y nos dice: '¿Qué hacen bolu...? Tenemos que jugar un partido ahora'”, cuenta Enzo entre risas. "Sabemos la rivalidad que hay, además son equipos muy fuertes. Más allá de eso, nosotros pensábamos en nosotros mismos. El partido con Países Bajos estaba a 10 minutos y nosotros estábamos adentro del vestuario festejando. Fue un buen golpe anímico para nosotros cuando Brasil se quedó afuera, son rivales directos que juegan muy bien".

Y más allá de la salida de Brasil, el pase frente a Países Bajos, con penales incluidos, fue dramático desde todo punto de vista.

“Fue un partido de mucho desgaste físico. Debe haber sido uno de los partidos que más corrí, más allá de la intensidad. Cambié de posición también y cuando cambiás, físicamente te demanda mucho más”.

El cruce con Mbappé en la final

Ya en la final del Mundial entre Argentina y Francia, ocurrió un suceso extraño entre Enzo y Kylian Mbappé. Un cruce fuera de libreto, caliente, que recorrió el mundo.

“Me acuerdo lo que me dijo, cosas del partido. Hubo jugadas que festejamos, como alguna dividida y nos hacía señas como que nos iba a matar. Se la agarró conmigo, no sé por qué. Cuti saltó, está loco… me decía que la iban a ganar ellos la final y pasó lo que pasó".

El triunfo final, un desahogo infinito por un campeonato que se negaba desde México 1986, fue maravilloso. En el estadio de Lusail y también en cada calle de la República Argentina.

“Estuvimos mucho tiempo en la cancha con las familias y después nos metimos en el vestuario a cantar. Son momentos que te dan ganas de volver a vivir, estar ahí con los compañeros a los abrazos, estar llorando, festejando. Fue una locura”.

Los festejos multitudinarios en Argentina

El fútbol, en Argentina, es religión. Casi cinco millones de personas recorrieron las calles de la Ciudad de Buenos Aires el 20 de diciembre, con foco en El Obelisco, la Plaza de Mayo y la Autopista 25 de Mayo.

"Fue una locura ese día. Ver a la gente llorar, los nenes llorando se me pone la piel de gallina al recordar ese momento y te dan ganar de volver a vivirlo porque son momentos únicos que quedan grabados para siempre”.

"Ganar un Mundial con la Selección es la gloria máxima"

Existe una línea delgada que separa a jugadores que ganaron un Mundial de los que no. Existieron muchísimos talentos que cerraron sus carreras sin poder levantar la Copa, pero Enzo Fernández, con solo 21 años, pudo lograr algo maravilloso que lo acompañará para siempre.

“Me cambió la vida completamente ser campeón del mundo. Me dio la oportunidad de venir a Chelsea, el cariño en Argentina es muy diferente ahora. Me cambió la vida por completo, es un mimo al alma. Ser campeón con la Selección no tiene precio, es la gloria eterna, la gloria máxima. Después de un Mundial, uno siempre se pone objetivos para ir por más, pero ganar un Mundial con la Selección no tiene precio”.

Elegido mejor jugador joven del Mundial, Enzo nunca se olvidó de sus orígenes.

“Ahora que estamos lejos, siempre quiero ir a Argentina porque extraño. El cariño allá es diferente, la gente lo reconoce de otra manera. Después de tantos años y que se haya logrado, la gente demuestra mucho el cariño y el amor que nos tiene”, cuenta. Y dijo que el reconocimiento, que aún perdura y seguramente siga con el correr de los años, llegó de inmediato al obtener el campeonato.

“Fácil tenía 500 mensajes en el Whatsapp cuando miré el celular. Familiares, amigos, conocidos, por todos lados. Traté de responder a todos, me tomé un tiempo para hacerlo porque hay gente que me acompañó mucho a lo largo del camino futbolístico. Siempre es importante hablar con ellos y responderles, obviamente”.

La charla con Gallardo y el paso por Defensa y Justicia

Marcelo Gallardo, entrenador de River, fue fundamental en el crecimiento de Enzo Fernández como jugador. No solo por lo que le inculcó como cabeza de grupo, sino porque le ofreció ganar rodaje como jugador de Defensa y Justicia y pese a que algunos pensaron en su momento que podía ser un error, el tiempo le dio la razón.

“Fue fuerte. Siempre tuve claro mis objetivos y mantuve fuerte de la cabeza, que eso es muy importante. Obvio que con la gente que siempre me ayudó, mi familia que siempre me sostuvo. Pero creo que es una virtud mía estar fuerte de la cabeza porque en ese momento en pandemia me acuerdo que yo estaba en Reserva de River. No sabía que iba a pasar de mi futuro hasta que llegó el llamado de Marcelo (Gallardo), diciéndome que estaba la oportunidad de ir a Defensa y dije: 'Bueno, es una gran oportunidad para mí'", cuenta Enzo.

“Cuando se lo comuniqué a mis amigos y mi familia me decían que no, que me quede en River que ya me iba a llegar la oportunidad. Yo sentía que era la oportunidad para poder ir a un club de Primera a mostrarme con gente profesional. En ese momento, River tenía un plantel muy grande. Fue lo mejor ir a Defensa”.

La emoción al hablar de su familia

Como siempre ocurre, nadie puede conseguir las cosas solo. Hoy en Chelsea, Enzo Fernández sabe que para alcanzar éxitos hay un equipo que apoya dentro de la cancha y otro quizás más importante fuera.

“Mis viejos son cracks. Son todo para mí. Mi mujer, mi hija y mis viejos. Ese es mi equipo”, dice Enzo. “Me acuerdo escuchar a mi viejo cuando se levantaba para ir a trabajar en bici a las seis de la mañana, todos los días. Yo escuchaba que se levantaba y yo también me levantaba para ver si se iba bien. Trabaja a 25 cuadras de casa, iba siempre en bicicleta”.

“Obviamente, ahora los ayudo y siempre estoy para lo que necesiten, saben que pueden contar conmigo en todo momento”.