UNA TARDE en San Antonio, Texas, este cronista mantuvo una larga charla con Keith Thurman. Estamos hablando de diciembre de 2013. En la pelea de fondo, estaban programados por el campeonato mundial welter AMB, el campeón, Adrien Broner y su retador, el argentino Marcos “Chino” Maidana.
Thurman, por entonces, venía de ganar el campeonato mundial Interino WBA de los welters ante el argentino Diego Cháves, también en San Antonio, el 7 de julio de ese año, por nocaut en 10 asaltos.
Thurman, quien estaba programado en una pelea complementaria con el mexicano Jesús Soto Karass, en el Alamodome, nos habló de sus comienzos en el boxeo. “En realidad, a mí me gustaría completar una carrera universitaria, pero cuando empecé con el tema del boxeo sentí que era un camino de ida solamente”, nos dijo. “Uno puede recibirse de abogado o de médico a los 30 o a los 40 años, pero el boxeo es otra cosa y los límites son mucho más breves, así que dejaré los estudios para cuando me retire”.
Aquella noche de 2013 ya quedó atrás. Maidana le ganó a Broner en una de las mejores actuaciones de su vida y se fue ovacionado por el público, tras capturar el campeonato mundial. Thurman, luego de pasar un mal momento, le ganó a Soto Karass antes del límite y quedó en línea como para pensar seriamente en ocupar el lugar de Marcos Maidana. Poco tiempo después, el argentino tuvo la oportunidad de enfrentar a Floyd Mayweather y la posible pelea con Thurman quedó relegada…
HAN PASADO unos años, y unas cuantas lesiones para este boxeador nacido el 30 de noviembre de 1988 en Clearwater, Florida, y que ahora suma 29 peleas, todas ganadas, con 22 nocauts. Tras una campaña amateur de 101 peleas con 6 campeonatos nacionales conquistados, pasó al profesionalismo cuando tenía 18 años. Tras ganarle a Diego Cháves, la Asociación Mundial lo declaró campeón regular en enero de 2015.
No han sido fáciles las cosas para este hombre que sabe muy bien que el sábado 20 de julio, en el MGM Grand de Las Vegas, lo espera la oportunidad de su vida. En los ratos libres, cuando no se ocupó de descargar gruesa munición verbal contra Manny Pacquiao, aseguró que “Esta será mi primera gran velada en Las Vegas ante un gran campeón, pero ahora ha llegado mi turno”.
Quedó dicho que las cosas no le fueron sencillas. El 25 de julio de 2016 le ganó por puntos al siempre complicado Shawn Porter en el Barclays de Brooklyn, Nueva York. La pelea había sido postergada por una lesión en el codo derecho de Thurman, quien fue intervenido quirúrgicamente por el doctor Riley Williams, en Manhattan. El proceso fue de seis meses de inactividad.
Le ganó a Porter y fue considerado super campeón por la AMB, pero recién volvió a subir a un ring ocho meses más tarde, en marzo de 2017, en una pelea unificatoria con el campeón WBC, Danny García. “Tanto el padre de García entonces como Freddie Roach ahora, han hecho algunos comentarios racistas que estuvieron fuera de lugar, y me voy a cobrar eso en el ring”, dijo Thurman, quien a la hora de hablar y vender entradas, no se quedó quieto con desafíos y bravatas.
Danny García cayó ante Thurman en una pelea a la que no solamente asistieron 16.533 peleas al Barclays: también marcó un altísimo número de espectadores (3 millones 700 mil de promedio) en la televisión abierta.
Sin embargo, Thurman volvió a lesionar –esta vez en un hueso de la mano izquierda- y regresó a una forzosa inactividad.
Reapareció por fin el 26 de enero de este año, también en el Barclays, ante Josesito López, un digno y duro probador, a quien venció por puntos en una actuación que lo mostró con evidentes signos de inactividad.
“Elegí a Thurman porque es un gran boxeador”, dijo Pacquiao. Y de esta manera tal vez se explique también que la “elección” tenga que ver con las facilidades que puede esperar el filipino, una de las grandes estrellas del boxeo de los últimos tiempos.
El combate será televisado por ESPN KO, para toda Latinoamérica, excepto México, con un excelente grupo de profesionales como Renato Bermúdez, Salvador “Chava” Rodríguez, el jurado internacional Fernando Barbosa, Carlos Nava y todo el equipo de ESPN, para una transmisión que no será solamente el sábado, porque a través de ESPN se cubrirán programas especiales, el pesaje y todo lo que el aficionado quiera ver, al estilo de ESPN KO.
